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viernes, 10 de diciembre de 2010

"Dios te quiere a tí; eres importante para Él" (Oración al Altísimo)



ALABANZAS AL SANTÍSIMO

Bendito sea Dios.
Bendito sea su Santo Nombre.
Bendito sea Jesucristo Dios y hombre verdadero.
Bendito sea el Nombre de Jesús.
Bendito sea su Sacratísimo Corazón.
Bendita sea su Preciosísima Sangre.



Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.
Bendito sea el Espíritu Santo Paráclito.
Bendita sea María Santísima la excelsa Madre de Dios
Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción.
Bendita sea su gloriosa Asunción.
Bendito sea el nombre de Maria Virgen y Madre.
Bendita sea María Santísima Madre de la Iglesia.
Bendito sea su castísimo esposo San José.
Bendito sea Dios en sus Ángeles y en sus Santos.
Amén.

CANTO AL ESPÍRITU SANTO


¡Espíritu Santo ven!

Santifícame, transfórmame,
Tú cada día.
Santifícame, transfórmame,
¡Espíritu Santo, ven!

Resucítame, conviérteme,
todos los días.
Glorifícame, renuévame,
¡Espíritu Santo, ven!

Acompáñame, transfórmame,
toma mi vida.
Ilumíname, condúceme,
¡Espíritu Santo ven!


INTRODUCCIÓN.

1. Un problema de sintonía


1.1 Dios se queja de su pueblo. No hay sintonía. Llamó a penitencia por medio de Juan, y la respuesta fue de rechazo; llamó a amistad por medio de Cristo, y de nuevo el rechazo. La dureza del hombre desconcierta al mismo hombre si reflexiona un poco sobre ella.

1.2 Nos conmueve la palabra de Isaías. He aquí a un Dios que casi tiene que darle explicaciones a su pueblo. "Te instruyo por tu bien", dice el Señor, por si alguien no lo había entendido. El problema de nuevo es de sintonía: el bien que Dios quiere no es bien que el pueblo quiera. O tal vez estos bienes coinciden en el fondo, pero la obediencia a los mandatos, camino para el bien, no encuentra espacio en el corazón endurecido del pueblo.

1.3 Ahora bien, nosotros no podemos quedarnos contemplando el espectáculo de la desobediencia pasada. Es preciso que hoy y aquí creamos en la palabra del profeta: lo que Dios nos ordena nos lo ordena por nuestro bien. La gran mentira del demonio es: "Dios no te ama, no se ocupa de ti"; la gran verdad revelada por Cristo es: "Dios te quiere a ti; eres importante para él". Y desde ese amor y desde esa importancia que tienes ante él, te ordena sus mandamientos.

2. El amigo de sus enemigos.


2.1 La crítica contra Jesús, recogida por él mismo en el evangelio de hoy, es en el fondo un elogio en su parte final: "ahí tienen a un amigo de pecadores".

Frase que nació el desprecio y de la envidia, y que sin embargo describe bien el misterio y el ministerio de Jesucristo: es el amigo de los pecadores, el amigo de sus enemigos.

2.2 La ley de Moisés prohibía juntarse con el enfermo de lepra, por temor al contagio de la lepra. Con una lógica semejante estos hombres quieren que se prohíba el contacto con los pecadores, por miedo a contagiarse de pecado.

No han descubierto que Jesús no quedará sucio, sino que los limpiará. Jesús es el lugar del "bien fuerte", el bien que no se ensucia en contacto con el mal, sino que lo vence y lo limpia. Él es la luz que vence a las tinieblas.

2.3 Si Jesús fuera enemigo de sus enemigos, podría tal vez ganarles a ellos pero a precio de dar una victoria a la enemistad y un nuevo cubil al odio.

El amigo de los enemigos es aquel que pierde, a primera vista, pero gana la batalla, porque vence no a un humano débil sino a un pecado fuerte.


MONICIÓN AL EVANGELIO


Si algo tiene Dios, es paciencia. Espera siempre, sin condiciones, sin límites. Y respeta, también. Te ofrece un camino de salvación, o sea, de alegría, temporal y eterna, y hay que gente que dice que le dejen en paz, “que en el infierno no estoy tan mal”. En el fondo, es cuestión de elección. Algunos eligen estar siempre en contra (en las elecciones rusas, antes había una opción que era contra todos. La quitaron, porque sacaba muchos votos…)

A la hora de elegir, tenemos que tener presente a nuestro Dios. Él no es como un niño, que se enfada si los demás niños no juegan como Él quiere, ni llora, ni patalea… Dios no es caprichoso, como pasa a veces con los niños. Y quizá hoy nos pide que no seamos tampoco nosotros caprichosos, que no pensemos que lo sabemos todo, que sabemos lo que tenemos que hacer, sin preguntarle a nadie (ni a Él).

¿Estamos dispuestos, en todos los acontecimientos de la vida, a escuchar a nuestro Padre bueno? ¿Confiamos en Él? ¿Nos fiamos de Dios? (Aunque eso suponga dejarlo todo, cambiar de estilo de vida, renunciar a alguna cosilla…) ¿Rezamos para que se abra nuestra mente, o rezamos para conseguir la recompensa que nos merecemos?

Seguramente, nosotros le diríamos a Dios que no somos de esos caprichosos. Pero con la mano en el corazón, ¿no le pedimos a veces que se haga “nuestra santa” voluntad? Y que se haga “ahora”. Es el momento de pensar en esto, de confiar en Él, de darle sitio en nuestra vida, a la hora de actuar.

Confiar no es fácil. Pero Dios busca lo mejor para nosotros, a pesar de todo. Aunque nos cueste verlo, y no sepamos como entenderlo. Si quieres profundizar un poco más, mira este corto vídeo: Le pedí a Dios.


Lectura del santo evangelio según san Mateo (11,16-19):

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «¿A quién se parece esta generación?
Se parece a los niños sentados en la plaza, que gritan a otros: "Hemos tocado la flauta, y no habéis bailado; hemos cantado lamentaciones, y no habéis llorado."

Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: "Tiene un demonio."

Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: "Ahí tenéis a un comilón y borracho, amigo de publicanos y pecadores."

Pero los hechos dan razón a la sabiduría de Dios.»

Palabra del Señor





COMENTARIO

Convertirse a las repetidas llamadas de Dios

Mi Señor Jesús, tú, cuyo amor por mí ha sido tan grande como para hacerte descender del cielo para salvarme.
Amado Señor, muéstrame mi pecado, muéstrame mi indignidad, enséñame a arrepentirme sinceramente, perdóname según tu misericordia.
Te pido, mi amado Salvador, que vuelvas a tomar posesión de mí mismo. Sólo tu gracia puede hacerlo; no puedo salvarme a mí mismo; soy incapaz de recobrar lo que he perdido. Sin ti, no puedo girarme de nuevo hacia ti, ni complacerte.
Si cuento con mis propias fuerzas, iré de mal en peor, desfalleceré completamente, me endureceré en mi indigencia.
Haré que el centro de mi vida sea yo en lugar de ser tú. En lugar de adorarte a ti adoraré a algún ídolo modelado por mí mismo, si tú no lo evitas con tu gracia, tú, mi único y verdadero Dios y Creador,¡Escúchame, oh mi querido Señor! He vivido ya bastante tiempo en ese estado fluctuante, indeciso y mediocre; quiero ser tu fiel servidor, no quiero pecar más. Sé misericordioso conmigo, haz que, por tu gracia, me sea posible llegar a ser ese que debería ser.


PRECES


Al caer la tarde tu Hijo nos ofreció su cuerpo como alimento de vida eterna,
- acepta nuestra oración vespertina y haz que no falten en tu Iglesia vocaciones religiosas al servicio de los más necesitados.

Padre de bondad, que aceptaste la ofrenda de tu Hijo,
- suscita en nuestras parroquias jóvenes dispuestos a dar su vida por ti en servicio a sus hermanos.

Te pedimos Señor por las familias cristianas,
- para que sean “Iglesia doméstica” donde puedan nacer futuras vocaciones para la Iglesia universal.

Te pedimos Señor por los Seminarios y Noviciados
- que los jóvenes que allí se preparan vivan su formación con gozo y generosidad.

Al llegar a su término esta jornada, haz que no decline en la Iglesia la esperanza de tu Reino,
- enriquécela con numerosas vocaciones a la vida consagrada.

Dios misericordioso, que hiciste de María un modelo de entrega a los hermanos,
- haz que los jóvenes vean en ella un modelo a imitar.

Oh Cristo, que con tu sacrificio redentor purificas y elevas el amor humano,
- haz que los hogares cristianos sean cantera de vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada.

Altísimo Señor, baja a escucharnos con la bondad que te distingue,
- Para que todos los sacerdotes y en especial nuestro párroco el padre José Carlos, y los anteriores, Andrés el padre Ángel sientan cercana en todo instante la especial protección de María Santísima particularmente en los instantes de sus desconsuelos y soledades en el ejercicio de sus misiones.

Señor, te rogamos por todos nosotros.
- Para que no nos conformemos con agradarte en la eucaristía de cada domingo. Para que se note que te amamos, a través de nuestro compromiso cotidiano y coherencia con el Evangelio en toda opción concreta.

Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, tú que eres uno en tres personas.
- Permanece en nuestra comunidad, y reúnenos en Cristo por el vínculo del Espíritu.
.* Te encomendamos Señor a los que sufren, los parados, los que no tienen hogar, los que están presos o viven bajo la opresión de la droga u otras esclavitudes,
-para que descubran en Ti una fuente inagotable de Paz donde poder aplacar sus dolencias

*Señor Jesús, Tú que nos enseñas que hemos de trabajar para la construcción de un mundo más justo, te rogamos por nosotros,
-para que perdones nuestra frecuente insolidaridad.
Porque ha mirado la humillación de su esclava.

Señor, Tú te fijas en los pobre y humildes de este mundo. Ellos son tus predilectos. Que yo no busque crecer ni destacar, sino servir y compartir.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones.

Señor, Tú enalteces y encumbras a los que se hacen humildes y pequeños. Ellos serán grandes y reconocidos a lo largo de los años. Que mi grandeza sea agradarte en todo.

Porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mi.
Señor, Tú escoges a los sencillos de este mundo para llevar a cabo tu obra salvadora. Que yo sepa cooperar con humildad para dar a conocer tu mensaje.
Su nombre es santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.
Señor, Tú eres el único santo.

Nosotros somos pecadores. Purifícanos de nuestras faltas y cantaremos eternamente tu misericordia.
El hace proezas con su brazo.
Señor, a lo largo de los años Tú has hecho maravillas en favor de la humanidad. Continúa ayudándonos para poder encontrar en nuestra vida la verdadera paz y felicidad.
Dispersa a los soberbios de corazón; derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes.
A los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.
Señor, Tú estás al lado de los pobres y los humildes, de los que sufren y son marginados; quieres su salvación y liberación.
Ayúdanos a comprometernos para superar toda opresión y luchar por la justicia y la igualdad.
Auxilia a Israel su siervo, acordándose de la misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, a Abraham y su descendencia por los siglos.
Señor, a lo largo de los años Tú acompañaste a Israel y, fiel a tus promesas, le ayudaste y protegiste.
Sigue hoy animando a la Iglesia y a toda la humanidad, para que entre todos construyamos un mundo más humano y solidario, que cada día se parezca un poco más al soñado por Dios.

ORACION FINAL


Oremos por las almas de los fallecidos y por los familiares de los mismos ,que Dios, nuestro Señor, les dé ánimos y resignación para afrontar estos momentos de tristeza y desolación.


Oracion por los Difuntos

¡Dios de misericordia y de amor, ponemos en tus manos amorosas a nuestros hermanos que nos han precedido en la fe ,especialmente los 83 fallecidos en el incendio de Chile. En esta vida Tú les demostraste tu gran amor; y ahora que ya están libres de toda preocupación, concédeles la felicidad y la paz eterna.
Su vida terrena ha terminado ya; recíbelos ahora en el paraíso, en donde ya no habrá dolores, ni lágrimas ni penas, sino únicamente paz y alegría con Jesús, tu Hijo, y con el Espíritu Santo para Siempre.

Amén

Fuentes:
Alejandro Carbajo cmf
Iluminación Divina
Ángel Corbalán


viernes, 15 de octubre de 2010

"Nada te turbe, nada te espante." (Oración al Altísimo)

ALABANZAS AL SANTÍSIMO

Tú eres el santo Señor Dios único, el que haces maravillas.
Tú eres el fuerte, tu eres el grande, tú eres el altísimo,
tú eres el rey omnipotente; tú Padre santo, rey del cielo y de la tierra.
Tú eres el trino y uno, Señor Dios de los dioses;
tú eres el bien, el todo bien, el sumo bien,
Señor Dios vivo y verdadero.
Tú eres el amor, la caridad; tú eres la sabiduría,
tú eres la humildad, tú eres la paciencia,
tú eres la belleza, tú eres la mansedumbre;
tú eres la seguridad, tú eres el descanso,
tú eres el gozo, tú eres nuestra esperanza y alegría,
tú eres la justicia, tú eres la templanza,
tú eres toda nuestra riqueza a satisfacción.
Tú eres la belleza, tú eres la mansedumbre,
tú eres el protector, tú eres nuestro custodio y defensor;
tú eres la fortaleza, tú eres el refrigerio.
Tú eres nuestra esperanza, tú eres nuestra fe,
tú eres nuestra caridad, tú eres toda nuestra dulzura,
tú eres nuestra vida eterna,
grande y admirable Señor,
Dios omnipotente, misericordioso Salvador.


INVOCACIÓN AL ESPIRITU SANTO



Ven, Espíritu Santo
Y envía desde el cielo
Un rayo de tu luz.

Ven, Padre de los pobres.
Ven a darnos tus dones,
Ven a darnos tu luz.

Consolador lleno de bondad,
Dulce huésped del alma,
Suave alivio de los hombres.

Tú eres descanso en el trabajo,
Templanza en las pasiones,
Alegría en nuestro llanto.

Penetra con tu santa luz
En lo más íntimo
Del corazón de tus fieles.

Sin tu ayuda divina
No hay nada en el hombre,
Nada que sea inocente.

Lava nuestras manchas,
Riega nuestra aridez,
Cura nuestras heridas.

Suaviza nuestra dureza,
Elimina con tu calor nuestra frialdad,
Corrige nuestros desvíos.

Concede a tus fieles
Que confían en Ti,
Tus siete sagrados dones.


Premia nuestra virtud,
Salva nuestras almas,
Danos la alegría eterna.
Amén. Aleluia.


INTRODUCCIÓN

"Nada te turbe, nada te espante.
Todo se pasa. Dios no se muda.
La paciencia todo lo alcanza.
Quien a Dios tiene, nada le falta.
Sólo Dios basta."



Santa Teresa de Jesús.
Virgen y Doctora de la Iglesia
(1515-1582)

"En la cruz está la gloria, Y el honor,
Y en el padecer dolor, Vida y consuelo,
Y el camino más seguro para el cielo."

Reformadora del Carmelo, Madre de las Carmelitas Descalzas y de los Carmelitas Descalzos; "mater spiritualium" (título debajo de su estatua en la basílica vaticana); patrona de los escritores católicos y Doctora de la Iglesia (1970): La primera mujer, que junto a Santa Catalina de Sena recibe este título.


Nació en Ávila, España, el 28 de marzo de 1515.

Su nombre, Teresa de Cepeda y Ahumada, hija de Alonso Sánchez de Cepeda y Beatriz Dávila Ahumada. En su casa eran 12 hijos. Tres del primer matrimonio de Don Alonso y nueve del segundo, entre estos últimos, Teresa. Escribe en su autobiografía: "Por la gracia de Dios, todos mis hermanos y medios hermanos se asemejaban en la virtud a mis buenos padres, menos yo".

Teresa tenía un gran encanto personal, una simpatía impresionante, una alegría contagiosa, y una especie de instinto innato de agradecimiento que la llevaba a corresponder a todas las amabilidades. Con esto se ganaba la estima de todos los que la rodeaban. Empezar a tratar con ella y empezar a sentir una inmensa simpatía hacia su persona, eran una misma cosa.

En aquellos tiempos había en los conventos de España la dañosa costumbre de que las religiosas gastaban mucho tiempo en la sala recibiendo visitas y charlando en la sala con las muchas personas que iban a gozar de su conversación. Y esto le quitaba el fervor en la oración y no las dejaba concentrarse en la meditación y se llegó a convencer de que ella no podía dedicarse a tener verdadera oración con Dios porque era muy disipada. Y que debía dejar de orar tanto.

Teresa tuvo dos ayudas formidables para crecer en santidad: su gran inclinación a escuchar sermones, aunque fueran largos y cansones y su devoción por grandes personajes celestiales. Además de su inmensa devoción por la Santísima Virgen y su fe total en el poder de intercesión de san José, ella rezaba frecuentemente a dos grandes convertidos: San Agustín y María Magdalena. Para imitar a esta santa que tanto amó a Jesús, se propuso meditar cada día en la Pasión y Muerte de Jesús, y esto la hizo crecer mucho en santidad. Y en honor de San Agustín leyó el libro más famoso del gran santo "las Confesiones", y su lectura le hizo enorme bien.

Nuestro Señor le aconsejó en una de sus visiones: "No te dediques tanto a hablar con gente de este mundo. Dedícate más bien a comunicarte con el mundo sobrenatural". En algunos de sus éxtasis se elevaba hasta un metro por los aires (Éxtasis es un estado de contemplación y meditación tan profundo que se suspenden los sentidos y se tienen visiones sobrenaturales). Cada visión le dejaba un intenso deseo de ir al cielo. "Desde entonces – dice ella – dejé de tener medio a la muerte, cosa que antes me atormentaba mucho". Después de una de aquellas visiones escribió la bella poesía que dice: "Tan alta vida espero que muero porque no muero".

En aquella época del 1500 las comunidades religiosas habían decaído de su antiguo fervor. Las comunidades eran demasiado numerosas lo cual ayudaba mucho a la relajación. Por ejemplo el convento de las carmelitas de Ávila tenía 140 religiosas. Santa Teresa exclamaba: "La experiencia me ha demostrado lo que es una casa llena de mujeres. Dios me libre de semejante calamidad".

Un día una sobrina de la santa le dijo: "Lo mejor sería fundar una comunidad en que cada casa tuviera pocas hermanas". Santa Teresa consideró esta idea como venida del cielo y se propuso fundar un nuevo convento, con pocas hermanas pero bien fervorosas. Ella llevaba ya 25 años en el convento. Una viuda rica le ofreció una pequeña casa para ello. San Pedro de Alcántara, San Luis Beltrán y el obispo de la ciudad apoyaron la idea. El Provincial de los Carmelitas concedió el permiso.

Se ganó para su causa a San Juan de la Cruz, y con él fundó los Carmelitas descalzos. Las carmelitas descalzas son ahora 14,000 en 835 conventos en el mundo. Y los carmelitas descalzos son 3,800 en 490 conventos.

Por orden expresa de sus superiores Santa Teresa escribió unas obras que se han hecho famosas. Su autobiografía titulada "El libro de la vida"; "El libro de las Moradas" o Castillo interior; texto importantísimo para poder llegar a la vida mística. Y "Las fundaciones: o historia de cómo fue creciendo su comunidad. Estas obras las escribió en medio de mareos y dolores de cabeza. Va narrando con claridad impresionante sus experiencias espirituales.
Tenía pocos libros para consultar y no había hecho estudios especiales. Sin embrago sus escritos son considerados como textos clásicos en la literatura española y se han vuelto famosos en todo el mundo.
Santa Teresa murió el 4 de octubre de 1582 y la enterraron al día siguiente, el 15 de octubre.
¿Por qué esto? Porque en ese día empezó a regir el cambio del calendario, cuando el Papa añadió 10 días al almanaque para corregir un error de cálculo en el mismo que llevaba arrastrándose ya por años.


ORACIÓN- COMTEMPLACIÓN

- de San Alfonso de Ligorio-

Oh, Santa Teresa, Virgen seráfica, querida esposa de Tu Señor Crucificado, tú, quien en la tierra ardió con un amor tan intenso
hacia tu Dios y mi Dios, y ahora iluminas como una llama resplandeciente en el paraíso, obtén para mi también,
te lo ruego, un destello de ese mismo fuego ardiente
y santo que me ayude a olvidar el mundo, las cosas creadas,
aún yo mismo, porque tu ardiente deseo era verle adorado
por todos los hombres.

Concédeme que todos mis pensamientos, deseos y afectos
sean dirigidos siempre a hacer la voluntad de Dios,
la Bondad suprema, aun estando en gozo o en dolor,
porque Él es digno de ser amado y obedecido por siempre.

Obtén para mí esta gracia, tú que eres tan poderosa con Dios,
que yo me llene de fuego, como tú, con el santo amor de Dios.

Amén.

MONICIÓN AL EVANGELIO

Jesús acaba de fracasar en una serie de ciudades de Galilea, su patria. Allí ha realizado numerosos milagros, pero no ha hecho brotar la conversión ni la fe. Y a pesar de su fracaso -es preciso observar la paradoja- Jesús prorrumpe en una acción de gracias: «Te doy gracias, Padre, porque estas cosas se las has revelado a la gente sencilla».
Sólo la gente sencilla, los que no tienen doblez, los de corazón ancho, los que no tiene ánimo de complicar las cosas, los que ellos mismos no están complicados con las cosas, los abiertos, los limpios de corazón, los pobres, los disponibles, etc., sólo esos acogen el Reino que Jesús anuncia.
Los sencillos son aquellos que interpretan la vida y la historia como un viaje con Dios a lo largo del cual Dios puede ir educándoles.
Un tránsito desde lo que son a lo que tienen que ser, con la seguridad de que, pase lo que pase, Dios siempre estará a su favor. Que ocurra lo que ocurra, siempre hacen, porque pueden y deben, una lectura positiva que les ayuda a crecer en santidad.


Lectura del santo evangelio según san Mateo (11,25-30):

En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla.
Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré.
Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»

Palabra del Señor


REFLEXIÓN

A lo largo de los siglos siempre ha habido, en la historia de la Iglesia, hombres y mujeres que, abriendo plenamente su corazón a Dios, se dejaron hacer por el Espíritu Santo y configuraron su vida a la de Cristo Jesús. Son los santos y santas de la Iglesia, de entre los cuales destacan algunos que han sido reconocidos como tales por la misma Iglesia.

En la vida de cada uno de ellos reconocemos una encarnación concreta del Evangelio, que pone el acento en uno u otro aspecto del seguimiento de Cristo, dejándonos a la posteridad un ejemplo concreto a seguir. Hoy celebramos a Santa Teresa de Jesús, la Doctora Santa de la Mística española. En ella descubrimos cómo el Espíritu va llevando a quien se confía en Él por los caminos de Dios, que no son los nuestros.

Y así, en Teresa encontramos a una mujer que a impulsos del Espíritu alcanzó la cumbre del encuentro contemplativo con el Señor, al mismo tiempo que se vio conducida a un incesante peregrinar para poner en marcha y afianzar la renovación de la Iglesia, y en especial del Carmelo, que Dios le había confiado.

Y fiel a su llamada y a las mociones del Espíritu, olvidada de sí misma y aferrada a la Cruz, nos ha dejado un valiosísimo testimonio vivido y escrito tanto de su camino hacia el encuentro con Dios en lo más profundo del corazón, como de su esfuerzo por la renovación de la vida consagrada y de la vida de la Iglesia, a veces duro, difícil y doloroso, pero siempre alegre, esperanzado y confiado. Sabía bien en quien había puesto su confianza, y con la fuerza de su fe en el Resucitado abrazó las cruces de ambos peregrinajes: el de dentro, en lo más profundo de su ser, y el de sus comunidades de Descalzas.


Y por eso Santa Teresa ha sido reconocida Doctora de la Iglesia, porque de ella podemos y debemos aprender mucho. Ella fue mujer sencilla, como aquellas que se acercaban a Jesús; y por eso supo abrirle el corazón y la vida como un niño, que se confía, se sabe amado y se deja hacer. Por eso a ella también se le mostraron los misterios del Corazón del Padre y del corazón del ser humano; a ella el Hijo “se los quiso revelar”.

Ella nos los ha legado, en el testimonio de su vida y en sus escritos. Hoy la Iglesia, los cristianos de nuestro tiempo, necesitamos como agua de mayo voces como la suya, que alumbren nuestro camino para emprender las necesarias reformas que nos lleven a una mayor fidelidad a Cristo y a su Evangelio, y a una mayor renovación que tenga en cuenta los valores auténticos de las culturas del mundo en el que vivimos.

Ella nos enseña que ambas cosas sólo se pueden lograr si en lo más profundo del corazón dejamos que el Espíritu actúe, sin impedimentos ni obstáculos, y si nuestra vida y actuaciones nacen de ese corazón nuevo que se ha dejado transformar por el Amor Inmenso de Dios.
Que así sea.


PRECES

*Al caer la tarde tú Hijo nos ofreció su cuerpo como alimento de vida eterna,
- acepta nuestra oración vespertina y haz que no falten en tu Iglesia vocaciones religiosas al servicio de los más necesitados.
*Padre de bondad, que aceptaste la ofrenda de tu Hijo,
- suscita en nuestras parroquias jóvenes dispuestos a dar su vida por ti en servicio a sus hermanos.
*Te pedimos Señor por las familias cristianas,
- para que sean “Iglesia doméstica” donde puedan nacer futuras vocaciones para la Iglesia universal.
*Te pedimos Señor por los Seminarios y Noviciados
- que los jóvenes que allí se preparan vivan su formación con gozo y generosidad.
*Al llegar a su término esta jornada, haz que no decline en la Iglesia la esperanza de tu Reino,
- enriquécela con numerosas vocaciones a la vida consagrada.
* Te rogamos Padre, por el Papa, los obispos y sacerdotes
-para que hundiendo sus raíces en Cristo den frutos de santidad y justicia para el bien de tu Iglesia
*Te encomendamos Señor a todos los sacerdotes que son y han hecho historia en nuestra parroquia,
-Dales fortaleza en su trabajo y un amor grande a la Cruz.
*Señor Jesús, te agradecemos por tener en medio de nosotros al padre D. José Carlos, testimonio de larga vida entregada a Ti.
-Te rogamos bendigas sus trabajos con frutos abundantes y danos a nosotros la fe viva para para valorar su experiencia y acompañarlo en esta nueva misión.
*Señor, te pedimos también por todos los que llevan diversas cruces en su vida y son incapaces de soportarlas.
-Para que les ayudemos física y espiritualmente.
* Señor Jesús, te pedimos por todos los dirigentes, por los poderosos,
- para que no se dejen arrastrar por el afán y sean generosos con los más necesitados.
* Te rogamos, Señor, por los que dedican su vida al cuidado de los enfermos,
-para que sea su labor callada, fortalecida por la acción del Espíritu Santo.
*Padre, te rogamos también por los enfermos de larga duración,
-para que compartiendo la cruz de Cristo compartan también la salud que Él nos trae.

* Te encomendamos Señor a los que sufren, los parados, los que no tienen hogar, los que están presos o viven bajo la opresión de la droga u otras esclavitudes,
-para que descubran en Ti una fuente inagotable de Paz donde poder aplacar sus dolencias
*Señor Jesús, Tú que nos enseñas que hemos de trabajar para la construcción de un mundo más justo, te rogamos por nosotros,
-para que perdones nuestra frecuente insolidaridad.
Porque ha mirado la humillación de su esclava.
Señor, Tú te fijas en los pobre y humildes de este mundo. Ellos son tus predilectos. Que yo no busque crecer ni destacar, sino servir y compartir.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones.
Señor, Tú enalteces y encumbras a los que se hacen humildes y pequeños. Ellos serán grandes y reconocidos a lo largo de los años. Que mi grandeza sea agradarte en todo.
Porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mi.
Señor, Tú escoges a los sencillos de este mundo para llevar a cabo tu obra salvadora. Que yo sepa cooperar con humildad para dar a conocer tu mensaje.
Su nombre es santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.
Señor, Tú eres el único santo.
Nosotros somos pecadores. Purifícanos de nuestras faltas y cantaremos eternamente tu misericordia.
El hace proezas con su brazo.
Señor, a lo largo de los años Tú has hecho maravillas en favor de la humanidad. Continúa ayudándonos para poder encontrar en nuestra vida la verdadera paz y felicidad.
Dispersa a los soberbios de corazón; derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes.
A los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.
Señor, Tú estás al lado de los pobres y los humildes, de los que sufren y son marginados; quieres su salvación y liberación.
Ayúdanos a comprometernos para superar toda opresión y luchar por la justicia y la igualdad.
Auxilia a Israel su siervo, acordándose de la misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, a Abraham y su descendencia por los siglos.
Señor, a lo largo de los años Tú acompañaste a Israel y, fiel a tus promesas, le ayudaste y protegiste.
Sigue hoy animando a la Iglesia y a toda la humanidad, para que entre todos construyamos un mundo más humano y solidario, que cada día se parezca un poco más al soñado por Dios.
María abre el corazón.



ORACIÓN FINAL:

"VIVO SIN VIVIR EN MI".


Vivo ya fuera de mí después que muero de amor, porque vivo en el Señor que me quiso para sí. Cuando el corazón le di, puso en él este letrero: que muero porque no muero.
Esta divina prisión del amor en que yo vivo, ha hecho a Dios mi cautivo, y libre mi corazón; y causa en mí tal pasión ver a Dios mi prisionero, que muero porque no muero.
¡Ay! ¡Qué larga es esta vida! ¡Qué duros estos destierros, esta cárcel, estos hierros en que el alma está metida! Sólo esperar la salida me causa un dolor tan fiero, que muero porque no muero.
¡Ay! ¡Qué vida tan amarga do no se goza el Señor! Porque si es dulce el amor, no es la esperanza larga; quíteme Dios esta carga, más pesada que el acero, que muero porque no muero.
Solo con la confianza vivo de que he de morir, porque muriendo el vivir me asegura mi esperanza; muerte do el vivir se alcanza, no te tardes, que te espero, que muero porque no muero.
Estando ausente de ti, ¿qué vida puedo tener, sino muerte padecer la mayor que nunca vi? Lástima tengo de mí, por ser mi mal tan entero, que muero porque no muero.
Mira que el amor es fuerte: Vida no me seas molesta; mira que sólo te resta, para ganarte, perderte; venga ya la dulce muerte, venga el morir muy ligero, que muero porque no muero.
Aquella vida de arriba es la vida verdadera, hasta que esta vida muera, no se goza estando viva: muerte, no me seas esquiva; viva muriendo primero, que muero porque no muero.
Vida ¿qué puedo yo darle a mi Dios, que vive en mí si no es perderte a ti, para mejor a Él gozarle? Quiero muriendo alcanzarle, pues a Él sólo es el que quiero, que muero porque no muero.















Fuentes:
Francisco Javier Goñi, cmf
Ángel Corbalán.
Blog Parroquia San García Abad








jueves, 30 de septiembre de 2010

"Guíame, Señor, por el camino eterno " (Oración al Altísimo)


ALABANZAS AL SANTÍSIMO

Tú eres santo, Señor Dios único, que haces maravillas.
Tú eres fuerte, tú eres grande, tú eres altísimo, tú eres rey omnipotente, tú, Padre santo, rey del cielo y de la tierra.
Tú eres trino y uno, Señor Dios de dioses, tú eres el bien, todo el bien, el sumo bien, Señor Dios vivo y verdadero.
Tú eres amor, caridad; tú eres sabiduría, tú eres humildad, tú eres paciencia, tú eres belleza, tú eres mansedumbre, tú eres seguridad, tú eres quietud, tú eres gozo, tú eres nuestra esperanza y alegría, tú eres justicia, tú eres templanza, tú eres toda nuestra riqueza a satisfacción.
Tú eres belleza, tú eres mansedumbre; tú eres protector, tú eres custodio y defensor nuestro; tú eres fortaleza, tú eres refrigerio.
Tú eres esperanza nuestra, tú eres fe nuestra, tú eres caridad nuestra, tú eres toda dulzura nuestra, tú eres vida eterna nuestra: Grande y admirable Señor, Dios omnipotente, misericordioso Salvador.


CANTO INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO


Ven, Espíritu Creador,
visita las mentes de los tuyos;
llena de la gracia divina
los corazones que tú has creado.

Tú, llamado el Consolador,
Don del Dios Altísimo;
Fuente viva, Fuego, Caridad
y espiritual Unción.

Tú, con tus siete dones,
eres Fuerza de la diestra de Dios.
Tú, el prometido por el Padre.
Tú pones en nuestros labios tu Palabra.

Enciende tu luz en nuestras mentes,
infunde tu amor en nuestros corazones,
y, a la debilidad de nuestra carne,
vigorízala con redoblada fuerza.

Al enemigo ahuyéntalo lejos,
danos la paz cuanto antes;
yendo tú delante como guía,
sortearemos los peligros.

Que por ti conozcamos al Padre,
conozcamos igualmente al Hijo
y en ti, Espíritu de ambos,
creamos en todo tiempo.

Gloria al Padre por siempre,
gloria al Hijo, resucitado
de entre los muertos, y al
Paráclito por los siglos y siglos.
Amén.


INTRODUCCIÓN

Todos hemos escuchado alguna vez esos juicios llenos de seguridad y tan simples que se hacen en una conversación sobre los problemas que nos aquejan, o que aquejan a los demás. Enseguida sentenciamos, enseguida descubrimos la solución al problema y decimos lo que hay que hacer. Todos conocemos personas que siempre tiene la solución a los problemas. Para ellos la realidad es simple, sencilla... o es A o es B, o es verdad o es mentira, o es bueno o es malo, o es negro o es blanco. No hay puntos intermedios donde se funden los colores, no hay brumas... sólo hay certezas y seguridades.
Si no nos quedamos en la superficie de las cosas, de las personas o de los problemas seguro que descubrimos matices, puntos de vista, otras “verdades”, claroscuros. La realidad es ambigua, y siempre tiene un componente de misterio que hemos de respetar. Y esto no es relativismo, sino certeza de que sólo poseemos una mirada y que hay “otras” miradas.

Dios le habla a Job y le dice lo grande que es el universo y lo poco que sabe de él. Ante esto Job responde desde la humildad: “me siento pequeño”. Creo que esta es la actitud del creyente, la de quien se sitúa ante la inmensidad no desde las seguridades nacidas de la superficialidad, sino desde el Misterio que le supera y que ha de acoger y se encuentra detrás de cada realidad.

MONICIÓN AL EVANGELIO

Los habitantes de Corozaín y Betsaida no son capaces de reconocer en Jesús y sus milagros los signos de una presencia “única” de Dios.
No fueron capaces de mirar más allá de los gestos y de las palabras y descubrir tras ellas el rostro de Dios, y por eso Jesús pasó de largo.
¿Conocemos de verdad a Dios?
¿Sabemos cómo actúa?
¿Sabemos lo que quiere de nosotros?
¿Sabemos lo que quiere de los demás?
A veces diseccionamos tanto a Dios que le perdemos, y perdemos el misterio que se revela en los claroscuros, en el silencio, en la escucha, en la mirada profunda, el Misterio que nos trasciende y sin embargo nos llena a cada instante.
Dios se nos revela en la “profunda sencillez” de la humanidad de Jesús.


Lectura del santo evangelio según san Lucas (10,13-16):

En aquel tiempo, dijo Jesús: «¡Ay de ti, Corozaín; ay de ti, Betsaida! Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habrían convertido, vestidas de sayal y sentadas en la ceniza.

Por eso el juicio les será más llevadero a Tiro y a Sidón que a vosotras.

Y tú, Cafarnaún, ¿piensas escalar el cielo? Bajarás al infierno.


Quien a vosotros os escucha a mí me escucha; quien a vosotros os rechaza a mí me rechaza; y quien me rechaza a mí rechaza al que me ha enviado.»

Palabra del Señor


ORACION MEDITACION


Señor, Jesús,
Tú nos enseñaste
el único camino
para construir la comunidad,
pagando por todos,
muriendo por todos,
resucitando
para poderte comunicar
a todos los hombres.
Pues ninguno ama más
que aquel que da la vida por los demás,
y si el grano de trigo no cae a tierra y no muere,
queda solo...

Tú quisiste morir en la cruz
para reunir
a los hijos de Dios dispersos
en una comunidad de hermanos.
Así nos enseñas
que sólo dando la vida
podrá nacer la vida,
que sólo muriendo a nosotros mismos
podremos lograr
la comunión con los demás,
de la cual nace la comunidad de Jesús.

Haznos comprender vitalmente
que la comunidad es el don
y el lugar del Espíritu,
en el amor.

Suscita en nosotros
el compromiso de construir
comunidades nuevas
para hombres nuevos:
testigos del amor del Padre,
signo de esperanza y alegría
en el corazón del mundo,
para la salvación de los hombres,
hermanos nuestros.

Amén

PRECES

*Al caer la tarde tú Hijo nos ofreció su cuerpo como alimento de vida eterna,
- acepta nuestra oración vespertina y haz que no falten en tu Iglesia vocaciones religiosas al servicio de los más necesitados.
*Padre de bondad, que aceptaste la ofrenda de tu Hijo,
- suscita en nuestras parroquias jóvenes dispuestos a dar su vida por ti en servicio a sus hermanos.
*Te pedimos Señor por las familias cristianas,
- para que sean “Iglesia doméstica” donde puedan nacer futuras vocaciones para la Iglesia universal.
*Te pedimos Señor por los Seminarios y Noviciados
- que los jóvenes que allí se preparan vivan su formación con gozo y generosidad.
*Al llegar a su término esta jornada, haz que no decline en la Iglesia la esperanza de tu Reino,
- enriquécela con numerosas vocaciones a la vida consagrada.
*Dios misericordioso, que hiciste de María un modelo de entrega a los hermanos,
- haz que los jóvenes vean en ella un modelo a imitar.
*Te rogamos, Señor, por todos los que trabajan con jóvenes: padres, educadores, sacerdotes y animadores de pastoral juvenil,
-para que renueven cada día su esperanza y su amor hacia ellos.
* Te rogamos Padre, por el Papa, los obispos y sacerdotes
-para que hundiendo sus raíces en Cristo den frutos de santidad y justicia para el bien de tu Iglesia
*Te encomendamos Señor a todos los sacerdotes que son y han hecho historia en nuestra parroquia,
-Dales fortaleza en su trabajo y un amor grande a la Cruz.

*Señor Jesús, te agradecemos por tener en medio de nosotros al padre D. José Carlos, testimonio de larga vida entregada a Ti.
-Te rogamos bendigas sus trabajos con frutos abundantes y danos a nosotros la fe viva para para valorar su experiencia y acompañarlo en esta nueva misión.
*Señor, te pedimos también por todos los que llevan diversas cruces en su vida y son incapaces de soportarlas.
-Para que les ayudemos física y espiritualmente.
* Señor Jesús, te pedimos por todos los dirigentes, por los poderosos,
- para que no se dejen arrastrar por el afán y sean generosos con los más necesitados.
* Te rogamos, Señor, por los que dedican su vida al cuidado de los enfermos,
-para que sea su labor callada, fortalecida por la acción del Espíritu Santo.
*Padre, te rogamos también por los enfermos de larga duración,
-para que compartiendo la cruz de Cristo compartan también la salud que Él nos trae.
* Te encomendamos Señor a los que sufren, los parados, los que no tienen hogar, los que están presos o viven bajo la opresión de la droga u otras esclavitudes,
-para que descubran en Ti una fuente inagotable de Paz donde poder aplacar sus dolencias
*Señor Jesús, Tú que nos enseñas que hemos de trabajar para la construcción de un mundo más justo, te rogamos por nosotros,
-para que perdones nuestra frecuente insolidaridad.


ORACION FINAL

(Salmo Sal.138)

"Guíame, Señor, por el camino eterno "



Señor, tú me sondeas y me conoces;
me conoces cuando me siento o me levanto,
de lejos penetras mis pensamientos;
distingues mi camino y mi descanso,
todas mis sendas te son familiares.

¿Adónde iré lejos de tu aliento,
adónde escaparé de tu mirada?
Si escalo el cielo, allí estás tú;
si me acuesto en el abismo, allí te encuentro.

Si vuelo hasta el margen de la aurora,
si emigro hasta el confín del mar,
allí me alcanzará tu izquierda,
me agarrará tu derecha.

Tú has creado mis entrañas,
me has tejido en el seno materno.
Te doy gracias, porque me has escogido portentosamente,
porque son admirables tus obras.


AVE MARÍA Y GLORIA




viernes, 27 de noviembre de 2009

La Oración del Viernes, 27 de Noviembre...


Veni Creator Spiritus - Canto Gregoriano


ORACIÓN COMUNITARIA SAN GARCIA ABAD

ALABANZAS AL SANTÍSIMO.

INVOCACIÓN AL ESPIRITU SANTO.


INTRODUCCIÓN.

¡Nos llama, el Señor, en medio del desierto! A recuperar la alegría de la fe. Viene a nuestro encuentro, en cada circunstancia, para llenarnos de valor y de entereza, de audacia y de esperanza. ¿Seremos capaces de levantar las antenas de nuestra existencia para dejarnos guiar y llevar por El? ¡Vino, viene y vendrá el Señor! Para infundirnos ánimo y sacarnos de tantas fosas en las que nos hemos metido. ¡Necesitamos salvación! ¡Necesitamos a Jesucristo! ¡Bienvenido sea el adviento, tiempo de esperanza y días que nos adentran en los caminos de Dios!

ORACIÓN Y MEDITACIÓN
Haz sobre ti la señal de la Trinidad. Dar con la fuente es una excelente manera de comenzar a orar. La gracia de Jesús es más fuerte que la suciedad de tu pecado. El amor del Padre es más poderoso que tu egoísmo. La comunión del Espíritu es más gozosa que tus caminos individualistas.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Toma conciencia de la situación de la humanidad. Mira de frente sus miedos, sus angustias, sus fragilidades tan expuestas a la injusticia.
Espíritu Santo, háblame en los signos de los tiempos.
Que todas las realidades humanas sean un lugar para encontrarme con Dios.
Abre tu puerta a Jesús, que viene. Es tu amigo. No desconfíes de él. En ningún momento se desentiende de tu suerte. Viene con poder, con belleza, con alegría. Viene a liberar.
Me alegro, Jesús, de que vengas a nuestro encuentro.
Me alegro de que quieras ser nuestro amigo.
Me alegro de que quieras liberar nuestra vida
Me alegro de que vengas a animar nuestra esperanza.
Atrévete a recorrer los caminos de Jesús. No des rodeos para no encontrarte con los que están angustiados.
Cobra ánimos para vencer el mal a fuerza de bien. Crece en humanidad y ayuda a otros a crecer en lo mismo.
Cuando vengas, no quiero estar viviendo en la injusticia.
Cuando vengas, no quiero tener la mente embotada.
Cuando vengas, quiero levantarme, alzar la cabeza, y darte un abrazo, Jesús.
Mientras llegas, quiero, con mis hermanas y hermanos, vivir el compromiso y la esperanza activa.

MONICIÓN AL EVANGELIO
Jesús en el Evangelio de Lucas, nos recuerda que vamos a ser liberados y que no nos deben preocupar estos malos tiempos. Siempre hubo malos tiempos pero fueron vencidos por la espera en el Señor. Tengámoslo en cuenta se acerca nuestra liberación.

EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (21, 25-38.34-36)

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

-- Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, enloquecidas por el estruendo del mar y del oleaje. Los hombres quedarán sin aliento por el miedo y la ansiedad, ante lo que se le viene encima al mundo, pues los astros temblarán. Entonces, verán al Hijo del Hombre venir en una nube, con gran poder y majestad.


Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberación.

Palabra del Señor.

CANTO Aclamad al Señor, tierra entera, servid al Señor con alegría

PRECES
Al caer la tarde tu Hijo nos ofreció su cuerpo como alimento de vida eterna,
- acepta nuestra oración vespertina y haz que no falten en tu Iglesia vocaciones religiosas al servicio de los más necesitados.

Padre de bondad, que aceptaste la ofrenda de tu Hijo,
- suscita en nuestras parroquias jóvenes dispuestos a dar su vida por ti en servicio a sus hermanos.

Te pedimos Señor por las familias cristianas,
- para que sean “Iglesia doméstica” donde puedan nacer futuras vocaciones para la Iglesia universal.

Te pedimos Señor por los Seminarios y Noviciados
- que los jóvenes que allí se preparan vivan su formación con gozo y generosidad.

Al llegar a su término esta jornada, haz que no decline en la Iglesia la esperanza de tu Reino,
- enriquécela con numerosas vocaciones a la vida consagrada.

Dios misericordioso, que hiciste de María un modelo de entrega a los hermanos,
- haz que los jóvenes vean en ella un modelo a imitar.

Oh Cristo, que con tu sacrificio redentor purificas y elevas el amor humano,
- haz que los hogares cristianos sean cantera de vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada.

Te rogamos por todos los sacerdotes que trabajan por la juventud,
- Que la comprometan contigo, Señor.

Padre Bueno, te rogamos

Para que los sacerdotes, por su fidelidad a Jesucristo, sean signo de esperanza en medio del mundo.

Altísimo Señor, baja a escucharnos con la bondad que te distingue,
- Para que nuestro párroco el padre Andrés y el padre Ángel sientan cercana en todo instante la especial protección de María Santísima particularmente en los instantes de sus desconsuelos y soledades en el ejercicio de sus misiones.

En estos días en los que celebramos la fiesta de San garcía Abad, te rogamos Señor, por nuestra barriada, nuestra parroquia y los distintos movimientos que la componen,
- Para que se revitalicen por la Palabra de Dios y los Sacramentos y den testimonio de unidad y caridad..

SALMO 112 (Común de los santos varones-Liturgia de las horas)

Alabad, siervos del Señor,alabad el nombre del Señor.Bendito sea el nombre del Señor,ahora y por siempre:de la salida del sol hasta su ocaso,alabado sea el nombre del Señor.

El Señor se eleva sobre todos los pueblos,su gloria sobre los cielos.

¿Quién como el Señor, Dios nuestro,que se eleva en su tronoy se abaja para miraral cielo y a la tierra?

Levanta del polvo al desvalido,alza de la basura al pobre,para sentarlo con los príncipes,los príncipes de su pueblo;a la estéril le da un puesto en la casa, como madre feliz de hijos.
¡Aleluya!


AVE MARIA Y GLORIA