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lunes, 15 de agosto de 2022

Solemnidad de la Asunción de Santa María Virgen llena de Gloria!!






«Proclama mi alma la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador»

Hoy celebramos la solemnidad de la Asunción de Santa María en cuerpo y alma a los cielos. «Hoy —dice san Bernardo— sube al cielo la Virgen llena de gloria, y colma de gozo a los ciudadanos celestes». Y añadirá estas preciosas palabras: «¡Qué regalo más hermoso envía hoy nuestra tierra al cielo! Con este gesto maravilloso de amistad —que es dar y recibir— se funden lo humano y lo divino, lo terreno y lo celeste, lo humilde y lo sublime. El fruto más granado de la tierra está allí, de donde proceden los mejores regalos y los dones de más valor. Encumbrada a las alturas, la Virgen Santa prodigará sus dones a los hombres».

El primer don que te prodiga es la Palabra, que Ella supo guardar con tanta fidelidad en el corazón, y hacerla fructificar desde su profundo silencio acogedor. Con esta Palabra en su espacio interior, engendrando la Vida para los hombres en su vientre, «se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel» (Lc 1,39-40). La presencia de María expande la alegría: «Apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno» (Lc 1,44), exclama Isabel.

                                 




Sobre todo, nos hace el don de su alabanza, su misma alegría hecha canto, su Magníficat: «Proclama mi alma la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador...» (Lc 1,46-47). ¡Qué regalo más hermoso nos devuelve hoy el cielo con el canto de María, hecho Palabra de Dios! En este canto hallamos los indicios para aprender cómo se funden lo humano y lo divino, lo terreno y lo celeste, y llegar a responder como Ella al regalo que nos hace Dios en su Hijo, a través de su Santa Madre: para ser un regalo de Dios para el mundo, y mañana un regalo de nuestra humanidad a Dios, siguiendo el ejemplo de María, que nos precede en esta glorificación a la que estamos destinados.




La Fiesta de la Asunción de la Virgen María


                      




La fiesta de la Asunción de la Santísima Virgen María, se celebra en toda la Iglesia el 15 de agosto. Esta fiesta tiene un doble objetivo: La feliz partida de María de esta vida y la asunción de su cuerpo al cielo.
“En esta solemnidad de la Asunción contemplamos a María: ella nos abre a la esperanza, a un futuro lleno de alegría y nos enseña el camino para alcanzarlo: acoger en la fe a su Hijo; no perder nunca la amistad con él, sino dejarnos iluminar y guiar por su Palabra; seguirlo cada día, incluso en los momentos en que sentimos que nuestras cruces resultan pesadas. María, el arca de la alianza que está en el santuario del cielo, nos indica con claridad luminosa que estamos en camino hacia nuestra verdadera Casa, la comunión de alegría y de paz con Dios”. Homilía de Benedicto XVI (2010)




Oda a la Asunción de la Virgen María






Al cielo vais, Señora,
y allá os reciben con alegre canto.

¡Oh quién pudiera ahora
asirse a vuestro manto
para subir con vos al monte santo!

De ángeles sois llevada
de quien servida sois desde la cuna,
de estrellas coronada:

¡Tal Reina habrá ninguna,
pues os calza los pies la blanca luna!
Volved los blancos ojos,
ave preciosa, sola humilde y nueva,
a este valle de abrojos,
que tales flores lleva,
do suspirando están los hijos de Eva.

Que, si con clara vista,
miráis las tristes almas desde el suelo,
con propiedad no vista,
las subiréis de un vuelo,
como piedra de imán al cielo, al cielo.

Amén



jueves, 15 de agosto de 2019

Solemnidad de la Asunción de Santa María Virgen llena de Gloria!!





«Proclama mi alma la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador»

Hoy celebramos la solemnidad de la Asunción de Santa María en cuerpo y alma a los cielos. «Hoy —dice san Bernardo— sube al cielo la Virgen llena de gloria, y colma de gozo a los ciudadanos celestes». Y añadirá estas preciosas palabras: «¡Qué regalo más hermoso envía hoy nuestra tierra al cielo! Con este gesto maravilloso de amistad —que es dar y recibir— se funden lo humano y lo divino, lo terreno y lo celeste, lo humilde y lo sublime. El fruto más granado de la tierra está allí, de donde proceden los mejores regalos y los dones de más valor. Encumbrada a las alturas, la Virgen Santa prodigará sus dones a los hombres».

El primer don que te prodiga es la Palabra, que Ella supo guardar con tanta fidelidad en el corazón, y hacerla fructificar desde su profundo silencio acogedor. Con esta Palabra en su espacio interior, engendrando la Vida para los hombres en su vientre, «se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel» (Lc 1,39-40). La presencia de María expande la alegría: «Apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno» (Lc 1,44), exclama Isabel.

                                 




Sobre todo, nos hace el don de su alabanza, su misma alegría hecha canto, su Magníficat: «Proclama mi alma la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador...» (Lc 1,46-47). ¡Qué regalo más hermoso nos devuelve hoy el cielo con el canto de María, hecho Palabra de Dios! En este canto hallamos los indicios para aprender cómo se funden lo humano y lo divino, lo terreno y lo celeste, y llegar a responder como Ella al regalo que nos hace Dios en su Hijo, a través de su Santa Madre: para ser un regalo de Dios para el mundo, y mañana un regalo de nuestra humanidad a Dios, siguiendo el ejemplo de María, que nos precede en esta glorificación a la que estamos destinados.




La Fiesta de la Asunción de la Virgen María


                      




La fiesta de la Asunción de la Santísima Virgen María, se celebra en toda la Iglesia el 15 de agosto. Esta fiesta tiene un doble objetivo: La feliz partida de María de esta vida y la asunción de su cuerpo al cielo.
“En esta solemnidad de la Asunción contemplamos a María: ella nos abre a la esperanza, a un futuro lleno de alegría y nos enseña el camino para alcanzarlo: acoger en la fe a su Hijo; no perder nunca la amistad con él, sino dejarnos iluminar y guiar por su Palabra; seguirlo cada día, incluso en los momentos en que sentimos que nuestras cruces resultan pesadas. María, el arca de la alianza que está en el santuario del cielo, nos indica con claridad luminosa que estamos en camino hacia nuestra verdadera Casa, la comunión de alegría y de paz con Dios”. Homilía de Benedicto XVI (2010)




Oda a la Asunción de la Virgen María






Al cielo vais, Señora,
y allá os reciben con alegre canto.

¡Oh quién pudiera ahora
asirse a vuestro manto
para subir con vos al monte santo!

De ángeles sois llevada
de quien servida sois desde la cuna,
de estrellas coronada:

¡Tal Reina habrá ninguna,
pues os calza los pies la blanca luna!
Volved los blancos ojos,
ave preciosa, sola humilde y nueva,
a este valle de abrojos,
que tales flores lleva,
do suspirando están los hijos de Eva.

Que, si con clara vista,
miráis las tristes almas desde el suelo,
con propiedad no vista,
las subiréis de un vuelo,
como piedra de imán al cielo, al cielo.

Amén

jueves, 2 de febrero de 2012

Hoy celebramos, La Presentación del Señor en el Templo (La Candelaria)!!

Hoy nos encontramos con la Fiesta de la Presentación del Señor en el Templo.Según marcaba la Ley de Moisés, a los cuarenta días de nacer, todo varón debía ser consagrado al Señor. Esto es lo que hacen la Virgen y San José con el Niño Jesús. El papa Sergio I (687-701) hizo que a la misa le precediera un aprocesión en la que todos llevaban un cirio; de ahí el nombre popular de "la Candelaria" o "las Candelas".

En el Evangelio según San Lucas se relata este pasaje en el que al entrar con su Hijo en el Templo, llegó un anciano piadoso llamado Simeón, al que el Espíritu le prometió que no moriría sin ver el consuelo de Israel. También profetizó a María que una espada le atravesaría el alma, fruto de que el Recién Nacido iba a ser Bandera discutida y signo de contradicción. También pudo contemplar y alabar al Cielo una anciana llamada Ana que servía y oraba en la Casa de Dios. En la Misa de esta día, cobra especial relevancia la Entrada Procesional al Templo con las velas encendidas después de ser bendecidas en el atrio. ¿Quién es este Rey de la Gloria? Es el Señor Victorioso. Portones alzad los dinteles, que se alcen las antiguas compuertas, va a entrar el Señor. Coincidiendo con esta fecha, también se celebra la Jornada de la Vida Consagrada, recordando a tantos religiosos que sirven al Todopoderoso desde su carisma.

Algo más que la Presentación.

En esta fecha, no sólo se conmemora la purificación de nuestra Madre sino también, un segundo gran misterio: la presentación de Nuestro Redentor en el templo. Además de la ley que obligaba a purificarse, había otra que ordenaba ofrecer a Dios al primogénito, aunque posteriormente podía ser rescatado por cierta suma de dinero. María cumplió estrictamente con todas esas ordenanzas.

Permaneció 40 días en su casa sin dejarse ver, absteniéndose de entrar al templo y de participar en las ceremonias de culto. Luego se dirigió a Jerusalén con su hijo en brazos, hizo sus ofrendas como acción de gracias y para su expiación, presentó a su Hijo, por manos del sacerdote a su Padre Celestial y luego lo rescató por cinco shekels recibiéndolo de nuevo en sus brazos hasta que el Padre volviera a reclamarlo.


Sin duda alguna, Cristo nos dio un ejemplo de humildad, obediencia y devoción al renovar públicamente la propia oblación al Padre como El lo había hecho en su Encarnación.




Himno


Estás aquí, Señor, bien lo proclaman
los justos que de siempre han esperado
estar cerca de ti, porque te aman
y luchan por el mundo que has salvado.


Estás aquí, mi Dios, humilde hermano,
presencia ante mis ojos revelada,
Salvador eternal del pueblo humano,
Luz de la Luz que brilla en tu mirada.

Bienvenido, Mesías esperado;
que deje el corazón toda amargura
porque Dios, siendo Dios,
nos ha salvado en locura de amor y de ternura.


Demos gracias al Padre que ha querido
darnos el Hijo eterno y bien amado,
todo el pueblo de Dios le cante unido
al Fuego del amor que lo ha engendrado. Amén



Oremos:


Dios todopoderoso y eterno, en este día en que tu Hijo único fue presentado en el templo con un cuerpo como el nuestro, te pedimos nos concedas a nosotros poder ser presentados ante ti, plenamente renovados en nuestro espíritu. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo. Amén.















Fuentes:
Iluminación Divina
Santoral Católico
Ángel Corbalán

jueves, 14 de enero de 2010

Oración Comunitaria San García Abad, Viernes 15 de Enero


ALABANZAS AL SANTÍSIMO

INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO


INTRODUCCIÓN

En el evangelio de este domingo, Juan nos relata como Jesús comenzó sus “signos” en la boda que se celebró en Caná de Galilea. Lo más importante para el evangelista no fue el hecho de que Jesús convirtiera el agua en vino, sino lo que Jesús quería dar a entender con este hecho.
Lo que Juan quiere resaltar en este “milagro” es que Jesús es el auténtico vino nuevo, el vino del Reino, el vino de la Nueva Alianza, en contraposición al vino antiguo de la Alianza Antigua. En este primer signo que Jesús hizo durante su ministerio público Jesús quiere dejar claro que él es el comienzo de un tiempo nuevo, de un tiempo que acaba de comenzar y que alcanzará su momento final cuando, en el calvario, sea derramada su sangre, sangre de una nueva y eterna Alianza

ORACIÓN-MEDITACIÓN
A un maestro de oración le preguntaron por qué necesitaba orar. El maestro respondió: "Para poder apreciar las cosas que sólo se ven con los ojos del corazón. Las estrellas no se ven durante el día, pero eso no significa que no existan. A Dios se llega cuando le preparamos el camino para que Él se manifieste. La realidad transparenta al Señor pero hay que estar despiertos y preparados para contemplar su presencia”.
Entra en la presencia del Señor, reaviva tu fe:
Tú, Jesús, eres nuestra luz. Tu luz nos hace ver la luz. Aunque caminemos por sendas oscuras, Tú vienes siempre con nosotros.

Venimos de los caminos con mucha sed. Estamos ante Ti como un cántaro vacío, abiertos a tu gracia. En medio de las cosas, sentimos dentro una extraña sed de Ti.

¿Qué somos si no te oímos el amor? ¿A dónde vamos si Tú no orientas nuestros pasos?

Muchos carismas, un solo Espíritu. Lo que de Ti hemos recibido lo damos gratis. Hacemos el camino juntos. En medio de la Iglesia. Atentos a las voces de los más pequeños. Acompañando, alentando, escuchando, amando juntos.

Te bendecimos, Padre. Tus manos de alfarero amasan nuestro barro. Tu confianza en nosotros nos llena de asombro. Con qué gozo preparas en nosotros cosas buenas para los más pobres.
Te damos gracias, Jesús. Eres todo para nosotros. Tu presencia ahuyenta los miedos. Día a día se agranda tu amor en nuestros corazones. Apuestas por nosotros para la hermosa aventura del Reino.
Te alabamos, Espíritu Santo. En la interioridad del mundo mantienes viva la fuente del amor. Sales a la vida embelleciéndolo todo, con dones creativos. Haces que voces diversas, carismas diversos, formen una sinfonía de alabanza y de servicio en medio de la Iglesia.

MONICIÓN AL EVANGELIO
Jesús de Nazaret inicia su misión en una boda, por indicación de su Madre, la Virgen María y convirtiendo considerables cantidades de agua en un vino excelente. No puede haber principio más bello y alegre. El episodio de las Bodas de Caná merece toda nuestra atención al escucharlo y reflexionar, después, en él por su significado y matices.

EVANGELIO: Juan 2,1-11
"En aquel tiempo, había una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda. Faltó el vino, y la madre de Jesús le dijo: «No les queda vino.»
Jesús le contestó: «Mujer, déjame, todavía no ha llegado mi hora.»
Su madre dijo a los sirvientes: «Haced lo que él diga.»
Había allí colocadas seis tinajas de piedra, para las purificaciones de los judíos, de unos cien litros cada una. Jesús les dijo: «Llenad las tinajas de agua.»Y las llenaron hasta arriba.
Entonces les mandó:«Sacad ahora y llevádselo al mayordomo.»
Ellos se lo llevaron. El mayordomo probó el agua convertida en vino sin saber de dónde venía (los sirvientes sí lo sabían, pues habían sacado el agua), y entonces llamó al novio y le dijo: «Todo el mundo pone primero el vino bueno y cuando ya están bebidos, el peor; tú, en cambio, has guardado el vino bueno hasta ahora.»
Así, en Caná de Galilea Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria y creció la fe de sus discípulos en él.


Palabra del Señor.

¿En tu vida has sentido la manifestación de la Gloria de Dios en algún hecho o acontecimiento?. ¿Esto ha aumentado tu fe en Él? .

PRECES
Al caer la tarde tu Hijo nos ofreció su cuerpo como alimento de vida eterna,
- acepta nuestra oración vespertina y haz que no falten en tu Iglesia vocaciones religiosas al servicio de los más necesitados.

Padre de bondad, que aceptaste la ofrenda de tu Hijo,
- suscita en nuestras parroquias jóvenes dispuestos a dar su vida por ti en servicio a sus hermanos.

Te pedimos Señor por las familias cristianas,
- para que sean “Iglesia doméstica” donde puedan nacer futuras vocaciones para la Iglesia universal.

Te pedimos Señor por los Seminarios y Noviciados
- que los jóvenes que allí se preparan vivan su formación con gozo y generosidad.

Al llegar a su término esta jornada, haz que no decline en la Iglesia la esperanza de tu Reino,
- enriquécela con numerosas vocaciones a la vida consagrada.

Dios misericordioso, que hiciste de María un modelo de entrega a los hermanos,
- haz que los jóvenes vean en ella un modelo a imitar.

Oh Cristo, que con tu sacrificio redentor purificas y elevas el amor humano,
- haz que los hogares cristianos sean cantera de vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada.

Altísimo Señor, baja a escucharnos con la bondad que te distingue,
- Para que todos los sacerdotes y en especial nuestro párroco el padre Andrés y el padre Ángel sientan cercana en todo instante la especial protección de María Santísima particularmente en los instantes de sus desconsuelos y soledades en el ejercicio de sus misiones.

ORACIÓN FINAL: Una bendición


Te deseo, al comienzo de este año:
Que el Buen Dios te mire y te envuelva.
Que el Buen Dios te alegre el corazón.
Que el Buen Dios te llene de paz y de alegría.
Que el Buen Dios te dé sabiduría para entender la vida como entrega.
Que el buen Dios te dé novedad para hacer de cada día
algo nuevo, no una triste rutina.
Que el Buen Dios te llene de fuerza en los días grises y de cansancio.
Que el Buen Dios te dé tanto amor que no midas la entrega.
Que el Buen Dios te conceda
delicadeza para hacer del amor
«detalles de amor».
Que el Buen Dios te dé sensibilidad
para leer los susurros secretos del corazón.
Que el Buen Dios sea tu horizonte y tu fuente.
Te deseo: Que Dios Padre y Madre, recree cada día tu vida.
Que Dios Hijo, sane y cure las heridas que te encierran en ti mismo.
Que Dios Espíritu Santo, avive en ti todo lo que Jesús nos dijo y nos dejó
como signo de Vida Nueva.
Te deseo: Que todos estos deseos puedan ser una realidad
en la vida de cada día. Amén

AVE MARÍA. María de ti nace la vida, de ti nace el amor, de ti parte el camino que llega hasta el Señor.