domingo, 9 de mayo de 2010

Es tiempo de Luz y color. Las Primeras Comuniones en San Garcia Abad!!

" Jesús: en este día tan importante te pido que me des un corazón grande para comprender el gran amor que me tenéis y que nunca me aleje del camino que nos señalaste y si me desvío sepa volver... " ( Oración para la Primera Comunión)


A lo largo del mes de mayo en pueblos y ciudades de nuestra geografía se reza el Rosario, se elevan cantos a María, la Madre, se celebran cientos de fiestas y actos marianos.

Todo es poco para la Madre, todo es poco para honrar a la Madre de Dios y Madre nuestra. Cada pueblo, cada parroquia, cuida que a la imagen de la Virgen no le falten flores o velas, que su altar esté adornado y limpio.

Expresión tangible de religiosidad popular, una religiosidad que expresa un sentimiento profundo de amor."Venid y vamos todos con flores a María" se cantaba en este mes de mayo, y se sigue cantando en nuestras iglesias, pequeñas o grandes.
Con flores que el campo trae ya en la primavera, que son belleza y homenaje a la madre.

Y, sobre todo, con las flores de nuestras vidas, con nuestros esfuerzos cotidianos ofrecidos a la Madre, con nuestra alegría compartida con los demás, con nuestras ilusiones depositadas a sus pies, con nuestras oraciones, con nuestros pequeños o grandes actos de amor.

Pero también, en el mes de Mayo, es tiempo de las Primeras Comuniones.



Comenzaron, Las Primeras Comuniones, en nuestra Parroquia, Mayo 2010.


Parecía que la luminosidad y majestuosidad del verano se estaba asomando tímidamente en los primeros días de este mes de mayo, pero… a pesar del resplandeciente sol, los que verdaderamente brillaron con luz propia y con mucha fuerza fueron los niños y niñas que el primer fin de semana del citado mes se dispusieron a recibir su Primera Comunión.


Pero como toda crónica debo comenzar por el principio de toda esta historia, pues la hermosa y solemne ceremonia que todo el mundo presencia ese día tan especial para los niños es solamente la punta del iceberg, ya que conlleva una ardua tarea de muchos de los miembros de esta parroquia.

Así que dicho todo esto y metafóricamente hablando, dejo al descubierto nuestra “trastienda” para que descubráis todo el trabajo y “revuelo” que se organiza en la comunidad ante la llegada de las Comuniones.


(En la foto, Maribel, Isabel C. e Isabel. Catequistas)

Todo lo referente a la preparación de la ceremonia, y sobre todo la participación activa de los niños en ella está meticulosamente organizado por nuestra coordinadora Maribel, la cual hace un verdadero esfuerzo para que todo salga lo mejor posible esos días. Semana tras semana y día tras día consigue mediante su trabajo y voluntad unas Comuniones de las que la Parroquia San García Abad puede estar verdaderamente orgullosa, pues salta a la vista lo maravillosamente bien que lo hacen los niños.

Claro que este resultado no podría hacerse efectivo sin la colaboración de los demás miembros de la parroquia.
( Foto. Gladys, Colaboradora Blog y Catequista, durante la Ceremonia).


Grupos de catequistas y de Caritas parroquial trabajan codo con codo para que todo esté perfecto y no falte ningún detalle: la ornamentación del templo, limpieza de éste, del patio y demás instalaciones; los arreglos florales; la cuidadosa ubicación y organización para que todo el mundo pueda disfrutar y vivir la ceremonia… Pero hay que decir que todo este trabajo a contrarreloj que se realiza justo el día antes de las Comuniones se desempeña con mucho gusto, alegría e ilusión y en un clima de hermanamiento y comunidad entre los dos grupos nombrados anteriormente.

(Foto. Tomando un café durante los preparativos)

Todo esto hace que los preparativos no resulten pesados, sino más bien todo lo contrario.

También es importante y un verdadero placer para las catequistas ,contar con las “señoras de Caritas” y desde aquí se quiere hacerles llegar el más sincero de los agradecimientos.


No se podía realizar esta crónica pasando por alto este importantísimo detalle, que Dios las bendiga siempre.

En fin, después de mostrar todo lo que acontece en una parroquia en los días anteriores a las Primeras Comuniones… ¡por fin llego el gran día! Todo está dispuesto para que un gran número de niños y niñas de nuestra parroquia (en total 145) reciban por primera vez a Jesús y ese día tiene que resultar especialmente inolvidable para ellos, de eso es de lo que verdaderamente hay que encargarse.

Primeramente se tendrá que hacer referencia a los niños que recibieron su Primera Comunión los días 1, 2 de mayo.
La relación ordenada de días y horas de recepción del Sacramento fueron las siguientes, indicando para tal información el nombre de la catequista:

- 1 de mayo a las 10:00 h.: Carmen Rodríguez.(Catequista)
- 12:00 h.: Petri López. (Catequista)
- 2 de mayo a las 10:00 h.: Maribel Barros. (Catequista)
-12:00 h.: Alicia Greciano.(Catequista)

(Foto. Un café entre comuniones)


Cabe señalar que las Comuniones en nuestra parroquia se estan llevando a cabo, en las tres primeras semanas del mes de mayo, es decir, aún quedan dos tandas más, los días 15 y 16.

Destacar de la primera tanda de celebraciones el clima de silencio y recogimiento que había dentro del templo, tanto por parte de los padres como de los familiares de los niños.


No debemos olvidarnos de éstos últimos, los verdaderos protagonistas de tan grandioso acontecimiento, los niños.

En ellos se puede observar rostros de ilusión, alegría e incluso emoción dejando entrever más de una lágrima saliendo de sus ojillos( en la imagen), un gesto éste que marca a cualquier persona que lo presencie, os lo garantizo.
Las ceremonias resultaron ser acordes con lo previsto, todo salió bien gracias a Dios y por supuesto a los niños que lo hicieron fabulosamente bien. Por todo esto todos disfrutamos de unas comuniones muy especiales.

La segunda tanda, fueron los días 8 y 9 de Mayo. Y la lluvia, no resto color y emoción al evento.
El Sábado 8 de Mayo. A las 10:00 horas, el grupo de Carmen Clemente.(Catequista)
A las 12:00 horas, el grupo de Carmen Santos.(Catequista)
El Domingo 9 de Mayo. A las 10:00 horas, el grupo de Loli.(Catequista)
A las 12:00 horas, el grupo de Antonia Higuero. (Catequista)


Hay que resaltar una novedad que se ha producido este año y que ha resultado ser algo curioso, puesto que el Padre Andrés participa de forma muy activa en los cánticos de los niños.


Pues sí, nuestro párroco canta con ellos y además acompañado de su guitarra, todo un toque de originalidad a la ceremonia.

Mientras todo esto ocurría se podían observar rostros de sorpresas e incluso algún comentario de felicitación por tan hermosa ceremonia, de eso doy fe.

Después de dar fin a la Eucaristía y saludar a nuestra Madre la Virgen María, los niños realizan una simpática canción con coreografía incluida, por si ya no cabían más sorpresas ahí va otra.
Seguidamente la fotografía de grupo y ahora son los niños quien reciben un pequeño recuerdo de su paso por la parroquia, una orla (sí, como la de la universidad) en la que están todos con su catequista y el Padre Andrés, todo un detalle.


En fin, después de cada celebración nos queda un sabor muy dulce y la satisfacción del trabajo bien hecho al ver felices a estos niños y a todos los asistentes, ¿qué más se puede pedir? Pues sí, pensándolo bien se puede pedir más. Rezar por ellos!


(Foto. Padres, padrinos y asistentes a la ceremonia.)

Recemos para que estos niños que reciben por primera vez a Jesús en sus corazones, no se aparten nunca de Él.

Para que cada niño reciba cientos (o miles) de “Primeras Comuniones” a lo largo de su vida y que todo no se quede en una hermosa celebración. Desde aquí, nuestra parroquia tened por seguro que lo intentaremos.

(Foto. Las Catequistas, se preparan durante todo el año.)


El próximo fin de semana, finalizaran las Primeras Comuniones en nuestra Parroquia. Seguiremos dando testimonio de fe y de amor a Jesús a estos niños que han recibido el regalo más grande, por nosotros que no quede.

Amén.







Fuentes:

Gladys Ester Corrales Hiraldo

Ángel Corbalán
Blog Parroquial San Garcia Abad.








"La paz os dejo, mi paz os doy"


Evangelio según san Juan (14,23-29):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él. El que no me ama no guardará mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió.
Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Defensor, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho.
La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo.
Que no tiemble vuestro corazón ni se acobarde.

Me habéis oído decir: ‘Me voy y vuelvo a vuestro lado.’ Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, sigáis creyendo.”

Palabra del Señor







Comentario al Evangelio





El libro de los Hechos de los apóstoles, que vamos leyendo en la primera lectura de estos domingos de Pascua, nos trae hoy un texto muy interesante.
Relata lo que se ha dado en llamar el Concilio de Jerusalén. Sería el primer concilio de la historia de la Iglesia. Surge, como tantos otros concilios, de una controversia, de un conflicto.
Los cristianos de ascendencia judía pretenden que los cristianos de ascendencia pagana se sometan a las normas judías. Pablo y Bernabé se sitúan, parece ser, en el lado opuesto.
Deciden subir a Jerusalén para consultar a los apóstoles y presbíteros.
Allí acuerdan imponer a los cristianos de origen pagano unas normas mínimas: “no imponeros más cargas que las indispensables”. Y envían a unos legados a visitar a los hermanos de Antioquía, Siria y Cilicia para comunicarles la decisión.

Lo curioso es que con el tiempo ni siquiera esas normas mínimas serán cumplidas. En la primera carta a los Corintios, Pablo dice expresamente que se puede comer la carne inmolada a los ídolos y que él sólo renunciaría por no escandalizar a un hermano de comunidad (capítulo 8). Es decir, da la impresión de que la decisión de los apóstoles no fue muy bien acogida.
Y que con el tiempo algunas de esas normas cayeron en desuso.



El conflicto es parte de la comunión

La primera conclusión que podemos sacar de esta historia es que es normal que haya conflictos en la comunidad cristiana. ¡Forman parte de la vida! Una comunidad abierta y universal acoge a personas que piensan de modo diferente, con sensibilidades diversas. No hay que negar los conflictos.
Son posibilidades abiertas al crecimiento. Hay que aprender a lidiar con ellos en caridad. La comunión no se basa en el pensamiento uniforme sino en la caridad que nos lleva a saber que más allá de lo que pensamos está la realidad de que todos somos hijos e hijas en el Hijo. Ahí se funda la comunión de la Iglesia.

La segunda conclusión es que en la comunidad cristiana esa comunión se funda en los apóstoles –por eso Pablo y Bernabé “subieron” a Jerusalén–. Los apóstoles, como dice en un lenguaje poético la segunda lectura del libro del Apocalipsis, son los fundamentos de la muralla que protege a la nueva Jerusalén. Y Dios habita en medio de ella. Por eso, no se necesita ni sol ni luna, “la gloria de Dios la ilumina”.

Pero hay que recordar que los cimientos de un edificio no se ven. Están debajo. Soportan el peso de la estructura. Consolidan el edificio todo, sus diversas habitaciones.
Así en la Iglesia hay lugares y habitaciones muy plurales. Los apóstoles, sus sucesores, tienen como función mantener la unidad y crear las posibilidades para que la Iglesia, el edificio, se desarrolle y crezca y tenga cada vez más espacio para acoger a todos, para que se parezca cada vez más al Reino, del que tanto habló Jesús.

Y la tercera conclusión, la ilumina el Evangelio. En él Jesús se dirige a sus discípulos en su despedida y les regala la paz. No como la da el mundo. La de Jesús es la paz de los valientes, la de los que miran a los problemas de frente y se enfrentan a ellos desde el amor, renunciando a cualquier forma de violencia o exclusión.

La paz de Jesús

Hay que dar por supuesto que todos los discípulos, todos los creyentes, desean guardar la Palabra de Jesús. Pero eso no significa, ya lo hemos visto más arriba, obedecer miméticamente lo que dicen los apóstoles y presbíteros de Jerusalén. El tiempo va haciendo también su discernimiento. El pueblo cristiano tiene un “sentido de la fe” que hay que saber respetar.
La Iglesia no es una estructura basada en una disciplina de tipo militar.

La Iglesia es una comunidad de hombres y mujeres libres que buscan juntos hacer presente el Reino en nuestro mundo. Todos tenemos una palabra. Todos deben ser escuchados. Los conflictos son normales y serán siempre oportunidades para escucharnos más unos a otros y dejar que nos llegue al corazón la verdad del hermano. La comunión es una realidad que va más allá de las ideas. Se funda en la fe en Jesús resucitado.

La paz de Jesús se construye escuchando juntos la Palabra, dando tiempo para la escucha mutua, asumiendo los conflictos y dando tiempo para que las personas y las comunidades vayan haciendo su camino. La paz, el respeto mutuo, la aceptación del otro tal como es, son los signos de la comunión en lo fundamental al tiempo que de la aceptación de la natural diversidad de la comunidad cristiana.
De lo que se trata no es de ser iguales ni de pensar lo mismo sino de seguir a Jesús Resucitado, de escuchar su Palabra y, sin miedo, llevarla a la práctica, creando fraternidad, esperanza y vida en nuestras vidas y en las vidas de todos los que nos encontramos al paso.

Que así sea.










Fuentes:
Fernando Torres Pérez cmf
Las enseñanzas del primer Concilio
Ángel Corbalán
Blog Parroquial San garcia Abad