jueves, 10 de junio de 2010

Alegraos conmigo, porque he hallado la oveja que se me había perdido




ALABANZAS AL SANTÍSIMO

INVOCAMOS AL ESPÍRITU SANTO, MAESTRO DE AMOR

Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.

INTRODUCCIÓN
Hoy celebramos la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús. Desde tiempo inmemorial, el hombre sitúa “físicamente” en el corazón lo mejor o lo peor del ser humano.

Cristo nos muestra el suyo, con las cicatrices de nuestro pecado, como símbolo de su amor a los hombres, y es desde este corazón que vivifica y renueva la historia pasada, presente y futura, desde donde contemplamos y podemos comprender la alegría de Aquel que encuentra lo que había perdido.

MEDITACIÓN: La llamada a hacernos niños.
El niño en la vida de fe simboliza al desprotegido, al indefenso, al inocente, al sencillo, al pobre, al humilde, al que comienza un camino y al que busca a Dios como su única seguridad.
Debemos hacernos niños si queremos entrar en el reino de Dios.
La oración se convierte en el espacio para mostrar nuestro amor y nuestro afecto al Señor de nuestra vida.
Una de las principales actitudes para ser orante es ser pobre y humilde ante Dios. Hacerse pobre es despojarse de todas nuestras miserias y de todo lo que no es Dios. Hacerse humilde es abajarse de nuestra soberbia y de nuestro orgullo y desde la pequeñez abrirse a la grandeza de Dios.
Jesús derrama su bendición sobre los que se hacen como niños.
El orante al sentirse bendecido despierta a la alegría del reino

CONTEMPLACIÓN

1. Imagínate que vuelves a tu infancia, que eres aquel niño/a que recuerdas...Estas corriendo y jugando con otros niños. Se acerca Jesús y corres hacia Él. Os sentáis juntos. El tiene una conversación contigo sobre cómo ha de ser tu vida. Escucha lo que te dice.
2. Ahora Jesús te acaricia y te abraza. Juega contigo.
3. Mira hacia el cielo ¿cuál sería la bendición que quisieras que Dios Padre derramase sobre ti? Pídeselo en nombre de Jesús.
4. Repite interiormente:” Señor Jesús, bendíceme”
5. Jesús te da la felicidad pero te pide colaboración ¿Qué te está pidiendo en estos momentos?
6. Ahora deja atrás los recuerdos de tu niñez. ¿Crees que tu vida ha sido una bendición de Dios?
7. Si quieres ser bendecido por Jesús has de hacerte como un niño, muy humilde y obediente ante lo que Él te dice en tu interior.
8. Abre los ojos y permanece contemplando como te bendice Jesús.
9. Quédate en silencio.

MONICIÓN AL EVANGELIO
Meditemos desde el Evangelio de Lucas si el precio —que va marcado en la etiqueta de nuestro corazón— concuerda con el valor del rescate que el Sagrado Corazón de Jesús ha pagado por cada uno de nosotros.

DEL EVANGELIO DE LUCAS 15,3-7

En aquel tiempo, Jesús dijo esta parábola a los fariseos y maestros de la Ley: «¿Quién de vosotros que tiene cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va a buscar la que se perdió hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, contento, la pone sobre sus hombros; y llegando a casa, convoca a los amigos y vecinos, y les dice: ‘Alegraos conmigo, porque he hallado la oveja que se me había perdido’.
Os digo que, de igual modo, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no tengan necesidad de conversión».

Palabra del Señor.

¿Qué me estás diciendo, Señor?

Reflexiones sobre la lectura de hoy

Tal como el pastor busca sus ovejas, Dios me busca. Recuerdo momentos en que me sentí perdida(o) y agradezco a Dios por haberme encontrado.
Ruego por aquellas personas que están perdidas o desorientadas, y pienso cómo podría yo guiarlas con la forma en que vivo.
Dios promete cuidar su rebaño, preocupado de todas sus necesidades. Pienso si yo me permito recibir lo que Dios me ofrece.

PRECES
* Al caer la tarde tu Hijo nos ofreció su cuerpo como alimento de vida eterna Por Cristo, con Él y en Él
-acepta nuestra oración vespertina y haz que no falten en tu Iglesia vocaciones religiosas al servicio de los más necesitados.
* Padre de bondad, que aceptaste la ofrenda de tu Hijo,
- suscita en nuestras parroquias jóvenes dispuestos a dar su vida por ti en servicio a sus hermanos.
* Te pedimos Señor por las familias cristianas,
- para que sean “Iglesia doméstica” donde puedan nacer futuras vocaciones para la Iglesia universal.
* Te pedimos Señor por los Seminarios y Noviciados
- que los jóvenes que allí se preparan vivan su formación con gozo y generosidad.
* Al llegar a su término esta jornada, haz que no decline en la Iglesia la esperanza de tu Reino,
- enriquécela con numerosas vocaciones a la vida consagrada.
* Dios misericordioso, que hiciste de María un modelo de entrega a los hermanos,
- haz que los jóvenes vean en ella un modelo a imitar.
* Altísimo Señor, baja a escucharnos con la bondad que te distingue,
- Para que nuestro párroco el padre Andrés y el padre Ángel sientan cercana en todo instante la especial protección de María Santísima particularmente en los instantes de sus desconsuelos y soledades en el ejercicio de sus actuales misiones
* Sagrado Corazón, dador de vida, óyenos
.- Para que todas las instituciones nacionales y transnacionales se comprometan a garantizar el respeto de la vida humana, desde la concepción hasta su fin natural”.
* Buen pastor, te rogamos
- Para que las Iglesias en Asia, que constituyen “una pequeña grey” entre poblaciones no cristianas, sepan comunicar el Evangelio y testimoniar con gozo su adhesión a Ti.


ORACIÓN FINAL

Caminé por la tierra sin rumbo,
perdido como el que no conoce
el sendero que lleva a la vida.

Todo me parecía dar vueltas,
rutina y más rutina,
superficialidad y materia.

Miré en mi interior
y comprendí que tenía un corazón, abrí los ojos
y vi todo el mal que se anidaba en mí.

Desperté del sueño
pues siempre había estado dormido,
creí que tenía vida
y estaba muerto, tan sólo latía el corazón.

Busqué por la tierra
y no encontré, busqué por el cielo
y tampoco hallé.

De nuevo emprendí el camino
y en las puertas estaba Jesús sonriéndome,
le dije:”Mi buen Jesús, amigo mío”,
y mi corazón quedó limpio.

Vi entonces al Padre, al Hijo y al Espíritu
en el cielo y en la tierra
y yo acompañado por ellos
llevaba la noticia:
¡Dios es amor y te busca
para no dejar de amarte!


AVE MARIA Y GLORIA











Fuentes:
Ana Navarro
Ángel Corbalán
Blog Parroquia San Garcia Abad