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lunes, 17 de mayo de 2021

X Aniversario de la Entronización de Nuestra Señora de la Dulce Espera, en San García Abad!!

 

"Bienvenido Mayo, y con alegría;
por eso roguemos a Santa María
que pida a su Hijo aún todavía
que de pecado y locura nos guarde.
Bienvenido Mayo.
Bienvenido seas, y con alegría.".
(Alfonso X El Sabio)



Y en Mayo, tenía que ser !

Hoy 17 de Mayo, se cumplen 10 años de este gran acontecimiento mariano. Como si desde el cielo llegara, desde el pueblo hermano de Argentina, nuestra amiga y hermana, la Sra. Norma Beatriz González Fernández de Philipps, nos trajo para estar con nosotros, la imagen de María, Madre de la Dulce Espera.

En una carta del Presbítero D. Daniel Moreno, párroco de la Iglesia Catedral de Quilmes (Buenos Aires) que portaba nuestra hermana Norma, dirigida a nuestro párroco, reverendo José Carlos Del Valle , comunicaba que…

"La Señora Norma Beatriz González Fernández de Philipps, miembro de la comunidad parroquial de la Iglesia Catedral de Quilmes, la acompaña y nos dona, la imagen de María, Madre de la Dulce Espera, la que es gemela de la que fue entronizada en dicha Catedral el 15 de Octubre de 2009. Esta imagen perteneció a la familia de Norma en acción de gracias por la llegada de sus nietos.

Es cuando, Norma, habiendo descubierto el interés y devoción del padre José Carlos del Valle, hacia Nuestra Señora de La Dulce Espera, quien había sido su párroco en San Bernardo (Argentina), Norma, le promete algún día llevarle una réplica allá donde él estuviera de párroco.

La Comunidad de Quilmes, acompaña con su oración a esta celebración, La Liturgia de Entronización de Nuestra Señora de la Dulce Espera, en ese día.

Comparten con nosotros la alegría por los frutos de esta devoción que nos compromete a todos a alentar la opción por la vida.

                                




"La Señora Norma Beatriz González Fernández de Philipps, miembro de la comunidad parroquial de la Iglesia Catedral de Quilmes, la acompaña y nos dona, la imagen de María, Madre de la Dulce Espera, la que es gemela de la que fue entronizada en dicha Catedral el 15 de Octubre de 2009. Esta imagen perteneció a la familia de Norma en acción de gracias por la llegada de sus nietos.


Es cuando, Norma, habiendo descubierto el interés y devoción del padre José Carlos del Valle, hacia Nuestra Señora de La Dulce Espera, quien había sido su párroco en San Bernardo, Norma, le promete algún día llevarle una réplica allá donde él estuviera de párroco.

La Comunidad de Quilmes, acompaña con su oración a esta celebración, La Liturgia de Entronización de Nuestra Señora de la Dulce Espera, en ese día.

Comparten con nosotros la alegría por los frutos de esta devoción que nos compromete a todos a alentar la opción por la vida.

Se unen con nuestra comunidad parroquial, comprobando que la devoción a María Santísima es el camino más corto para llegar a su Hijo Jesús, nuestro Hermano y amigo que se hace Pan, para llamarnos a su mesa y saciar nuestro hambre de amor, de paz y de solidaridad.

Y para finalizar, hacen suyas la alegría de nuestra comunidad al recibir esta imagen de María Madre de la Dulce Espera, comprobando una vez más, que María, la Madre de Jesús y también nuestra, no sabe de distancias ni fronteras, sólo quiere llegar a quienes con amor y sencillez la esperan.".

Desde nuestra Comunidad de San García Abad, queremos agradecerle tanto al párroco de la Iglesia Catedral de Quilmes y a la Señora Doña Norma Beatriz González Fernández de Philipps, que hayan traído hasta nosotros a nuestra María, nuestra Madre, Nuestra Señora de la Dulce espera.

Muchas gracias y que Dios, nuestro Señor, los bendiga.!






A continuación, la señora doña Norma Beatriz González Fernández de Philips, ilustre comunicadora e investigadora mariana, tomó la palabra para hacernos una breve historia de la advocación de María, Nuestra Señora de la Dulce Espera.


Resulta que, la parroquia devotense de Quilmes, alberga en la calle José Cubas la imagen más venerada en toda la Argentina por las creyentes embarazadas. Todos los sábados primeros de cada mes, se repite la ceremonia de bendición de escarpines y la procesión de madres que se acercan para agradecer el éxito de sus partos.


Celebración que se lleva a cabo en la Parroquia de la Inmaculada Concepción de Villa Devoto . La Sra. Norma González de Phillips, nos explica que… “Esta advocación de la Virgen María embarazada, considerada por la Iglesia Católica como la “patrona de las madres que esperan un hijo”, cuenta con su versión más reconocida en toda la Argentina allí, en dicho barrio.”.

También, añadió; “Si bien la devoción por la imagen de La Virgen María embarazada de Jesús es antiquísima, en Argentina sufrió un nuevo impulso desde la instalación de una virgen de piedra en la parroquia de la calle José Cubas, donde se encuentra el Seminario Mayor de Buenos Aires. ¿Donde mejor podía haber elegido Ella.”.



Y argumentó que; “La misma fue trasladada al país luego de que un matrimonio argentino le rezara cuando estaba ubicada en una cripta de la catedral de Santiago de Compostela, pidiendo por su hija, quien no lograba quedar embarazada. Años después, la hija por la cual pedían tuvo dos hijos y, a partir de entonces, sus padres se comprometieron a llevar la imagen ante la cual habían rezado a la Argentina.


Así fue que, previa aprobación eclesiástica, la estatua de piedra tiene un sitio hoy en la Parroquia Inmaculada Concepción de Villa Devoto.

Allí, los primeros sábados de cada mes, las autoridades de la parroquia deben duplicar la cantidad de misas –de dos a 4- y se bendicen escarpines por decenas que, como indica la tradición, son entregados a mujeres embarazadas que cursan el 8º o 9º mes de gestación. Al mismo tiempo, madres que recibieron esos escarpines, vuelven un mes después del parto con el objeto de agradecer a la patrona.”.

Por supuesto, nuestra amiga Norma, nos hablaba de celebraciones con más de 1000 fieles. Que admiración!!




Tras a exposición oral llevada a cabo por la Sra. González de Phillips, se continuó con la ceremonia litúrgica, bendiciendo la imagen y al finalizar la celebración con oración y cánticos a Nuestra Señora de la Dulce Espera, nuestro párroco, reverendo José Carlos Del Valle Ruiz, presentó ante la imagen de Nuestra Señora...





A embarazadas...





Niños...


y a continuación , fueron desfilando los feligreses presentes para besar y orar ante la imagen de Nuestra Señora, que ya está aquí para quedarse entre nosotros.






Más tarde, en procesión se colocó la imagen en su lugar asignado en el Templo y junto, a nuestro patrón San García Abad.

               



A partir de entonces, podíamos decir que, en nuestra parroquia y en la ciudad de Algeciras, ya está con nosotros, María Santísima, Nuestra Señora de la Dulce Espera!

                    




Desde aquí, seguimos pidiendo que interceda ante Jesús, su hijo y hermano nuestro , por todos nosotros, nuestras familias y amigos.

Además, dulce Madre mía, fíjate especialmente en aquellas mujeres que enfrentan este momento solas, sin apoyo o sin cariño.

Que puedan sentir el amor del Padre ,y que descubran que cada niño que viene al mundo es una bendición.


Amén.



Comunicación de la cesión de la Imagen de Nuestra Señora de la Dulce Espera, de doña Norma Beatriz González de Philips a la Parroquia de San García Abad de Algeciras (Cádiz-España) y refrenda el Párroco de la Catedral de Quilmes (Argentina).


                   


 Durante años, los primeros sábados de cada mes, tradición de Quilmes, en nuestra parroquia de San García Abad, se han celebrado tras el Santo Sacrificio de la Misa, una oración y bendición en honor de Nuestra Señora de la Dulce Espera, donde muchas madres, familiares y feligreses, solicitaban la intermediación de Nuestra Señora para los diferentes fines relacionados con la dulce espera y salud de embarazos o adopciones... actualmente, rogamos para que regrese a tener ese lugar preferente y que , según diferentes personas que manifestaron sus alegrías a las atenciones de sus oraciones a Nuestra Señora, continúe estando más cerca del altar y no tanto de la puerta... como diría nuestra hermana Norma, Nuestra Señora, elige, al final, donde quiere estar.

Viva Nuestra Señora de la Dulce Espera!!

 

 

 

domingo, 10 de junio de 2018

«¿Cómo puede Satanás expulsar a Satanás?» (Evangelio Dominical)





Hoy, el Evangelio nos invita a comparar dos enemigos irreconciliables: Jesús y el espíritu del mal. El Evangelio afirma: «Los escribas que habían bajado de Jerusalén decían: ‘Está poseído por Beelzebul’» (Mc 3,22). Este versículo nos ayuda a comprender la inquietud de los miembros de la familia de Jesús, que fueron para llevárselo a casa. En efecto, tal como podemos observar, Jesús no es acusado porque ha roto la Ley, o las costumbres judías, o el Sábado. Ni tampoco se le denuncia por blasfemar. ¡Él es acusado de estar poseído por el príncipe de los demonios! Tengamos en cuenta que ésta es una de las primeras acusaciones dirigidas hacia Jesús, antes de que le acusaran por quebrantar la Ley Judía.





Pero el hecho interesante es la respuesta que Jesús les dio: «¿Cómo puede Satanás expulsar a Satanás? Si un reino está dividido contra sí mismo, ese reino no puede subsistir (…). Nadie puede entrar en la casa del fuerte y saquear su ajuar, si no ata primero al fuerte» (Mc 3,23-24.27). Esto muestra que Jesús rechaza completamente la idea de que Él está actuando para Satanás. Por este motivo, Él empieza a exponer la parábola de la casa del hombre fuerte. De una u otra manera, esta parábola parece apuntar directamente a la misión de Jesús. Y esta misión muestra el Reino de Dios “atando” al hombre fuerte, Satanás, a través de la salvación realizada por Jesús.

En efecto, la expulsión de los espíritus malignos nos demuestra que Él es más fuerte que Satanás. El Papa Francisco, en una audiencia general, afirmó: «En nuestro entorno, basta con abrir un periódico y vemos que la presencia del mal existe, que el Diablo actúa. Pero quisiera decir en voz alta: ¡Dios es más fuerte! Vosotros, ¿creéis esto: que Dios es más fuerte?».




Lectura del santo Evangelio según san Marcos.

[Mc 3, 20-35]








EN aquel tiempo, Jesús llegó a casa con sus discípulos y de nuevo se juntó tanta gente que no los dejaban ni comer. Al enterarse su familia, vinieron a llevárselo, porque se decía que estaba fuera de sí.

Y los escribas que habían bajado de Jerusalén decían:

«Tiene dentro a Belzebú y expulsa a los demonios con el poder del jefe de los demonios».

El los invitó a acercarse y les hablaba en parábolas:

«¿Cómo va a echar Satanás a Satanás? Un reino dividido internamente no puede subsistir; una familia dividida no puede subsistir. Si Satanás se rebela contra sí mismo, para hacerse la guerra, no puede subsistir, está perdido. Nadie puede meterse en casa de un hombre forzudo para arramblar con su ajuar, si primero no lo ata; entonces podrá arramblar con la casa.

En verdad os digo, todo se les podrá perdonar a los hombres: los pecados y cualquier blasfemia que digan; pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón jamás, cargará con su pecado para siempre».

Se refería a los que decían que tenía dentro un espíritu inmundo.

Llegan su madre y sus hermanos y, desde fuera, lo mandaron llamar.

La gente que tenía sentada alrededor le dice:

«Mira, tu madre y tus hermanos y tus hermanas están fuera y te buscan».

Él les pregunta:

«Quiénes son mi madre y mis hermanos?».

Y mirando a los que estaban sentados alrededor, dice:

«Estos son mi madre y mis hermanos. El que haga la voluntad de Dios, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre».

Palabra del Señor.





COMENTARIO.






La Primera Lectura (Gen 3, 9-15), nos habla de las consecuencias de caer en la tentación.

Nadie está libre de tentaciones.  ¡Ni Jesucristo!  Cuando Jesús fue tentado en el desierto, El despachó de inmediato al Demonio.  Así deberíamos actuar nosotros.  No como Adán y Eva en el Paraíso Terrenal.  De inmediato hay que despachar al Demonio orando, porque la oración impide que el demonio tome más fuerza y termina por despacharlo.

Ahora bien, enseguida del pecado original, vemos a Dios buscando a Adán:  "¿Dónde estás?"   Adán le responde: “Tuve miedo porque estaba desnudo. Por eso me escondí".  El replicó: "¿Y quién te dijo que estabas desnudo? ¿Acaso has comido del árbol que Yo te prohibí?".

¿Qué significa estar desnudo?  Es la desnudez de la falta de la gracia divina.  Se les cayó a Adán y a Eva el ropaje maravilloso, esplendoroso de la gracia divina.  Se pusieron en contra de Dios y perdieron el ropaje divino de la gracia.  Y ahora tienen miedo, se esconden, porque se sienten descubiertos y desnudos.

Igual estamos nosotros al pecar, desprovistos del ropaje de la gracia.  Por eso no es recomendable permanecer desnudos, desprovistos de la gracia divina. Cuanto más pronto la recuperemos, mejor es. ¿Cómo?  Arrepentimiento y Confesión.

Y a la pregunta de Dios de si había comido del árbol prohibido, la respuesta de Adán es de totalmente irresponsable: "La mujer que pusiste a mi lado me dio el fruto y yo comí de él".

Y Eva dio una respuesta igual: "La serpiente me sedujo y comí".







Ninguno de los dos asume su responsabilidad:  Adán, que tenía a cargo proteger el Jardín del Edén (del demonio, suponemos) culpa a Eva.  Y ella culpa a la serpiente.

Y nosotros ¿cómo asumimos nuestras culpas?  ¿Nos confesamos acusando al que nos hizo estallar de rabia o al marido o la esposa que dijo tal cosa?  ¿O tomamos responsabilidad por nuestro pecado como nos corresponde?

¿Qué sucedió después de que Adán y Eva cometieron el primer pecado, el llamado Pecado Original?  ¿Qué hizo Dios?

Dios no deja a Adán y Eva a merced del demonio, sino que hace la gran promesa de restauración de la gracia que han perdido.

Debemos darnos cuenta que al hacer lo que el Demonio les había propuesto, Adán y Eva habían caído en las redes del Maligno.  Pero Dios no los abandonó, sino que les prometió un Redentor, un Salvador, alguien que vendría para rescatar a todos los seres humanos.

Esa promesa se llama el“Proto-evangelio” (el primer Evangelio), porque es el anuncio de Jesucristo, el Redentor del mundo.  Y esa promesa está en el primer libro de la Biblia.  O sea que, desde el comienzo, Dios nos anuncia a Jesucristo, que vendrá a salvarnos de las redes del Demonio.

Entonces Dios le dijo a la serpiente …: “Pondré enemistad entre ti y la Mujer, entre tu descendencia y la suya. Ella te aplastará la cabeza, mientras tú sólo arañarás su talón.” (Gn. 3, 15)
Vamos a ver con detalle el significado del Proto-evangelio.






¿Quién es la Mujer?  La Santísima Virgen María.  "Ella te aplastará la cabeza".

¿Cuál es la descendencia de la Mujer?  Jesús. Jesucristo el Redentor del mundo.

¿Quién aplastará la cabeza de la serpiente?   Jesucristo.

Por eso hay imágenes de la Virgen aplastando la serpiente, es decir, aplastando al Demonio, porque su Hijo vencerá al Demonio.

¿Quién es el talón herido, arañado?  El género humano que quedó herido por el pecado original.  El Demonio puede tentarnos, pero no vencernos, porque Jesucristo nos salva del Demonio.  Si amamos a Dios y seguimos su voluntad, el Demonio sólo puede arañarnos, tentarnos, pero no vencernos definitivamente, a menos que caigamos en sus redes, distrayéndonos en alguna tentación que proponga, cayendo en pecado y adicionalmente nos resistamos a arrepentirnos.






Y ¿cuál será la descendencia de la serpiente?  Son los seres humanos que siguen al Demonio y que no siguen a Dios.  Aquéllos que quieren vivir en pecado, al lado y del lado del Demonio. 

¿Recuerdan en la película La Pasión de Mel Gibson al demonio cargando a un bebé feísimo?  El cineasta quiso presentar así la descendencia del demonio: ésta de que habla el Proto-Evangelio. Y el pecador es mucho más feo que ese bebé y el Demonio mucho más feo que ese demonio de la película.

El Evangelio de hoy nos trae tres temas importantes:

1.    Guerra entre demonios:

Los escribas que habían venido de Jerusalén decían: "Está poseído por Belcebú y expulsa a los demonios por el poder del Príncipe de los Demonios". Jesús los llamó y por medio de comparaciones les explicó: "¿Cómo Satanás va a expulsar a Satanás? Un reino donde hay luchas internas no puede subsistir. Y una familia dividida tampoco puede subsistir. Por lo tanto, si Satanás se dividió, levantándose contra sí mismo, ya no puede subsistir, sino que ha llegado a su fin.

Muy pertinente esta advertencia para los que van a brujos, psíquicos, santeros, metafísicos, espiritistas, etc. para aliviar los males provenientes del demonio y de las fuerzas del mal o para lograr algún fin que deseen. "¿Cómo Satanás va a expulsar a Satanás?  Un reino donde hay luchas internas no puede subsistir.”, advirtió Jesús entonces y advierte hoy a todo el que busca ayuda para cosas buenas o malas (es igualmente malo) de parte de cualquiera de esos “especialistas” del mundo de las tinieblas.

2.   El pecado contra el Espíritu Santo:

¿Algún pecado no se perdona?  No hay ningún pecado que Dios y la Iglesia no puedan perdonar.  Entonces ¿qué significan estas palabras de Jesús?

«En verdad les digo: se les perdonará todo a los hombres, ya sean pecados o blasfemias contra Dios, por muchos que sean.  En cambio, el que calumnie al Espíritu Santo, no tendrá jamás perdón, pues se queda con un pecado que nunca lo dejará.» (Mc 3, 20-35)

Según esto, como que sí hay un pecado que no se perdona:  es el pecado contra el Espíritu Santo.  ¿En qué consiste, entonces, este pecado?  Consiste en que la persona no se arrepiente, porque no se deja influir por el Espíritu Santo.  Y no se perdona, porque sin arrepentimiento no puede haber perdón.

Por eso es que la Iglesia dice que esas palabras de Jesús se refieren a los pecadores que no quieren arrepentirse.  Porque ¿cómo puede Dios perdonar a quien no pide perdón?  Es que no se dejan perdonar, porque Dios siempre nos perdona … si nos arrepentimos y cumplimos las condiciones que El puso para perdonarnos.




En realidad, el pecado contra el Espíritu Santo es el rechazo a Dios y al arrepentimiento inclusive hasta el momento de la muerte.

Entonces, el arrepentimiento o contrición es indispensable para recibir el perdón de Dios.  Y hay dos maneras de arrepentirnos:

Existe la “contrición imperfecta” o “atrición”, por la cual nos arrepentimos debido al temor a la condenación eterna o al rechazo del mismo pecado. Este arrepentimiento imperfecto es suficiente para obtener el perdón de pecados mortales o veniales en el Sacramento de la Confesión.

Pero mejor aún es la “contrición perfecta”, que consiste en optar por Dios y rechazar el pecado, porque preferimos a Dios más que a cualquier otra cosa, especialmente aquello que nos da el pecado.  Con este arrepentimiento se nos perdonan las faltas veniales y hasta los pecados mortales.  Eso sí:   siempre y cuando tengamos la firme resolución de confesar los pecados graves en el Sacramento de la Confesión enseguida que nos sea posible.

¿Y qué decir del suicidio, por ejemplo?  ¿Se perdona?  El Catecismo de la Iglesia dice esto: “No se debe desesperar de la salvación eterna de aquellas personas que se han dado muerte.  Dios puede haberles facilitado, por caminos que El solo conoce, la ocasión de un arrepentimiento salvador.  La Iglesia ora por las personas que han atentado contra su vida”. (CIC #2283)

Ahora están muy de moda el llamado “suicidio asistido” y la eutanasia, ni hablar del aborto, que es ya casi costumbre.

Por eso hay que reafirmar que sólo Dios es dueño de cada vida humana.  No podemos disponer de nuestra vida ni de la de los demás según nuestros deseos y criterios.  El mandamiento “No matar” se aplica a la muerte a uno mismo y a la muerte a los demás, incluyendo a los bebés que están aún en el vientre de su madre y desde el primer instante de su concepción, por lo que el aborto, en cualquier momento del embarazo también es un pecado grave.

Otro pecado contra la vida es la eutanasia o asesinato misericordioso, que consiste en acabar con la vida de un enfermo terminal.  Ni el enfermo, ni los médicos, nadie, tiene derecho para decidir el momento de la muerte, por lo que el llamado “suicidio asistido” también es un pecado que comete el suicida y todo el que colabora en suspender una vida humana.

Ahora bien, por más graves que sean estos y otros pecados, todos tienen perdón de Dios si se cumple con el debido arrepentimiento y, para los católicos, con la Confesión.

3.  Quiénes siguen la Voluntad de Dios:

Vuelto a casa, se juntó otra vez tanta gente que ni siquiera podían comer.  Al enterarse sus parientes de todo lo anterior, fueron a buscarlo para llevárselo, pues decían: «Se ha vuelto loco.»

Los escribas que habían venido de Jerusalén decían: "Está poseído por Belzebul y expulsa a los demonios por el poder del Príncipe de los Demonios".

Sus parientes creen que Jesús está medio loco y los Escribas que está poseído del Demonio.  Entonces Jesús corrige a los Maestros de la Ley que lo acusaban de sacar los espíritus malignos con la ayuda de Belzebú, jefe de los demonios.

Y luego se cambia la escena de nuevo:  aparece la Santísima Virgen María a la puerta de la casa donde estaba Jesús, buscándolo junto con los parientes.  Y sucede algo inesperado:





«Tu Madre, tus hermanos y tus hermanas están fuera y preguntan por ti.  Él les contestó: «¿Quiénes son mi madre y mis hermanos»  Y mirando a los que estaban sentados a su alrededor, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos.
Porque todo el que hace la voluntad de Dios es hermano mío y hermana y madre.»

Debe haber sido un momento impactante para los Apóstoles, porque lo refiere el Evangelista San Marcos, secretario de San Pedro, y también San Mateo Apóstol y Evangelista.  También Lucas, aunque éste no debe haber estado presente en este incidente.

Esta respuesta no significa desprecio de Jesús por su Madre.  Por el contrario:  nos la pone como ejemplo de aquélla que de veras cumplió como nadie la Voluntad del Padre.  Nos indica también que Dios establece una relación más profunda, la cual va más allá de los lazos de sangre, pues se basa en los vínculos de la gracia divina.


Este pasaje impactante también debe impactarnos a nosotros, porque la “familia” termina siendo quien hace la Voluntad de Dios.  Son todos los que siguen a Cristo en su entrega a la Voluntad del Padre.  Puede ser que en esa “familia” estén incluidos algunos o todos los miembros de mi familia.  Pueda ser que por un tiempo no estén mis familiares y luego más tarde sí.  Lo importante es saber -porque así nos lo dice Cristo- que la familia de Dios, su “familia”, está formada por aquéllos que hacen su Voluntad.





En la Segunda Lectura (Cor 4,13-18.5,1)San Pablo nos recuerda que nuestra meta no está aquí en la tierra, sino allá en el Cielo y de que los sufrimientos son pasajeros y nos preparan para la vida eterna.   Y usa una comparación muy bella sobre nuestra vida en la tierra como vivir en una tienda de campaña (él era fabricantes de éstas), pero que en el Cielo tendremos una casa permanente que Dios nos ha fabricado.

Nuestra angustia, que es leve y pasajera, nos prepara una gloria eterna, que supera toda medida. Porque no tenemos puesta la mirada en las cosas visibles, sino en las invisibles: lo que se ve es transitorio, lo que no se ve es eterno. Nosotros sabemos, en efecto, que si esta tienda de campaña -nuestra morada terrenal- es destruida, tenemos una casa permanente en el cielo, no construida por el hombre, sino por Dios.




















Fuentes:
Sagradas Escrituras
Homilias.org
Evangeli.org