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domingo, 25 de julio de 2021

Hoy es... San Santiago Apóstol, Patrón de España !!






Hoy hace diez años que en tan glorioso día de nuestro Patrón Santiago, y a la vez, tras un duro viaje de peregrinación por esos senderos , valles y montes, dos feligreses de nuestra parroquia llegamos hasta la Plaza del Obradoiro, y una vez dentro del Templo que 800 años le contemplaba, tras asistir a la misa de los peregrino, respirar el incienso del Botafumeiro y participar en la Santa Eucaristía, tuvimos el privilegio de abrazar la imagen del Santo patrón y rogarle por todos los feligreses de esta parroquia y como no...por nosotros y familiares.



Muchas heridas en los pies ya olvidadas y una inmensa alegría es la que nos embarga para recordar esos momentos. Desde aquí, os invitamos. No hace falta ser un superdotado para llegar con ilusión, fe y amor hasta Santiago de Compostela.



Santiago, Apóstol (s. I ) Hijo de Zebedeo, hermano de Juan y del grupo de los Doce. Natural de Betsaida. Presenció los principales milagros realizados por el Señor. Su acción apostólica iniciada en Judea llegó hasta los confines de Occidente. 
  
 Vuelto a Palestina murió mártir por orden de Herodes en el año 44. Sus restos fueron trasladados a España a la ciudad que lleva su nombre, siendo su tumba uno de los puntos principales de peregrinación de toda la cristiandad. Epístola del Apóstol Santiago  (análisis)  La carta de Santiago es la primera entre las siete Epístolas Católicas, llamadas así porque no tienen generalmente destinatario especial y se dirigen universalmente a toda la cristiandad.  



San Jerónimo las caracteriza como sigue: «... Son tan ricas en misterios como sucintas, tan breves como largas: breves en palabras y largas en sentencias. De modo que habrá pocos que al leerlas no tropiecen con algunos lugares obscuros....»    El autor, que se da a si mismo el nombre de  «Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo», es el  apóstol Santiago el Menor, hijo de Alfeo y de Cleofás (Mat. 10, 3) y de María (Mat. 27, 56), hermana es decir, pariente, de la Santísima Virgen.   Por su parentesco con Jesucristo, Santiago a veces es llamado hermano del Señor (Gál. 1, 19);  cfr. Mat. 13, 55 y Mar. 6, 3 ).

 (Aparición de Nuestra Señora del Pilar al apóstol Santiago)

Tiene también el honor de ser contado entre las columnas, o Apóstoles que gozaban de mayor prestigio en la Iglesia (Gál. 2, 9 ). Por la santidad de su vida ejercía grandísima influencia, especialmente sobre los judíos, pues entre ellos ejerció el ministerio como Obispo de Jerusalén. Murió martir el año 44.   Escribió la carta no mucho antes de padecer el martirio, y con el motivo de fortalecer a los cristianos, convertidos del judaísmo, que a causa de la persecución estaban en peligro de perder la fe y entregarse a una vida desenfrenada.    
Dirígese, por tanto, a  « las doces tribus que  viven dispersas «, esto es, a todos los hebreo-cristianos dentro y fuera de Palestina ( cfr. Rom. 10, 18 ). 

El estilo es conciso, sentencioso y rico en imágenes, desarrolladas en un ambiente de espiritualidad. Por ser un documento apóstolico del amor a los pobres y explotados, esta carta se llama con toda razón el Evangelio social.

Oremos  



Dios todopoderoso y eterno, que quisiste que Santiago fuera el primero de entre los apóstoles en derramar su sangre por la predicación del Evangelio, fortalece a tu Iglesia con el testimonio de su martirio y confórtala con su valiosa protección. También te pedimos por nuestra España, nuestra família y enfermos protegelos y que tengan una pronta recuperación. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.  Amén.

domingo, 25 de abril de 2021

«Yo soy el buen pastor» (Evangelio Dominical)

 



 Hoy celebramos el domingo del Buen Pastor. En primer lugar, la actitud de las ovejas ha de ser la de escuchar la voz del pastor y seguirlo. Escuchar con atención, ser dóciles a su palabra, seguirlo con una decisión que compromete a toda la existencia: el entendimiento, el corazón, todas las fuerzas y toda la acción, siguiendo sus pasos.


Por su parte, Jesús, el Buen Pastor, conoce a sus ovejas y les da la vida eterna, de tal manera que no se perderán nunca y, además, nadie las quitará de su mano. Cristo es el verdadero Buen Pastor que dio su vida por las ovejas (cf. Jn 10,11), por nosotros, inmolándose en la cruz. Él conoce a sus ovejas y sus ovejas le conocen a Él, como el Padre le conoce y Él conoce al Padre. No se trata de un conocimiento superficial y externo, ni tan sólo un conocimiento intelectual; se trata de una relación personal profunda, un conocimiento integral, del corazón, que acaba transformándose en amistad, porque ésta es la consecuencia lógica de la relación de quien ama y de quien es amado; de quien sabe que puede confiar plenamente.


                     





Es Dios Padre quien le ha confiado el cuidado de sus ovejas. Todo es fruto del amor de Dios Padre entregado a su Hijo Jesucristo. Jesús cumple la misión que le ha encomendado su Padre, que es la cura de sus ovejas, con una fidelidad que no permitirá que nadie se las arrebate de su mano, con un amor que le lleva a dar la vida por ellas, en comunión con el Padre porque «Yo y el Padre somos uno» (Jn 10,30).

Es aquí precisamente donde radica la fuente de nuestra esperanza: en Cristo Buen Pastor a quien queremos seguir y la voz del cual escuchamos porque sabemos que sólo en Él se encuentra la vida eterna. Aquí encontramos la fuerza ante las dificultades de la vida, nosotros, que somos un rebaño débil y que estamos sometidos a diversas tribulaciones.

 

 

Lectura del santo evangelio según san Juan (10,11-18):


                                                 


 



En aquel tiempo dijo Jesús: «Yo soy el buen Pastor. El buen pastor da la vida por las ovejas; el asalariado, que no es pastor ni dueño de las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; y el lobo hace estragos y las dispersa; y es que a un asalariado no le importan las ovejas. Yo soy el buen Pastor, que conozco a las mías y las mías me conocen, igual que el Padre me conoce y yo conozco al Padre; yo doy mi vida por las ovejas. Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; también a ésas las tengo que traer, y escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño, un solo Pastor. Por esto me ama el Padre, porque yo entrego mi vida para poder recuperarla. Nadie me la quita, sino que yo la entrego libremente. Tengo poder para entregarla y tengo poder para recuperarla: este mandato he recibido de mi Padre.»


Palabra del Señor

 



COMENTARIO

 

                                           


  


Jesucristo no sólo nos ha salvado, sino que nos ha dado mucho más que eso:  hacernos hijos de Dios y darnos derecho a una herencia, que es el Cielo.  Pero comencemos con lo de la salvación, revisando las Lecturas de este Domingo.

 

Nadie más que Jesucristo puede salvarnos, "pues en la tierra no existe ninguna otra persona a quien Dios haya constituido como salvador nuestro" (Hech. 4, 12).   Así vemos en la Primera Lectura cómo habló San Pedro, el primer Papa, al responder a quienes lo interrogaban pretendiendo juzgarlos por la curación de un lisiado y porque estaban predicando que Jesús había resucitado.  Pedro les echó en cara:  "Este hombre ha quedado sano en el nombre de Jesús de Nazaret, a quien ustedes crucificaron y a quien Dios resucitó de entre los muertos".

 

Jesucristo es el Salvador.  Eso se dice ¡tan fácil! y se ha repetido tantas veces ... pero no parece tan aceptado como debiera serlo.  Al menos, no parece tan aprovechado. Jesucristo nos ha salvado de gratis, sin ningún esfuerzo de nuestra parte.  Sólo debemos aprovechar las gracias que por esa salvación nos han sido dadas … igual que cualquier regalo:  si se nos da, hay que recibirlo.  Pero ... ¿realmente las aprovechamos?  ¿Aprovechamos todas las gracias que el Señor quiere darnos?

 

Además, si nos fijamos bien, no todos aceptamos la salvación que Jesús nos vino a traer.  Por citar sólo un ejemplo actual:  la re-encarnación.  La creencia en ese mito pagano no se queda en pensar que en nuevas vidas seremos otras personas ... si es que eso fuera posible. 


                       




Una de las consecuencias de este engaño que es la re-encarnación, es el pensar que nosotros nos podemos redimir nosotros mismos a través de sucesivas re-encarnaciones, purificándonos un poco más en cada una de esas supuestas vidas futuras.  Así que, al creer en la re-encarnación, por ejemplo, o al rechazar a Dios, a Jesucristo, de hecho, estamos rechazando la redención que sólo Cristo puede darnos.  Y los que así piensan quedan de su cuenta para salvarse … si es que eso fuera posible.

 

Ahora bien, nosotros estábamos secuestrados después del pecado de nuestros primeros progenitores.  Pero  Jesucristo vino a salvarnos, es decir, a rescatarnos de ese secuestro.  Y no sólo no ha rescatado, sino que además nos ha hecho hijos de Dios.  Y "no sólo nos llamamos hijos de Dios, sino que realmente lo somos" (1 Jn. 3, 1-2).  ¡Ser hijos de Dios!  ¡Y ser hijos de verdad!Es decir, Jesucristo no sólo nos ha salvado, sino que nos ha dado mucho más que eso:  nos ha hecho hijos de Dios.  Otra cosa que se repite y no parece nada de particular.

 

Y realmente lo somos, porque Dios nos comunica su Vida, su Gracia; porque, durante nuestra vida en la tierra nos guía como sus hijos que somos.  Y, además, porque recibiremos una herencia:  el Cielo prometido a aquéllos que se comporten como hijos, es decir, a los que aquí en esta vida seamos obedientes a la Voluntad del Padre.

 

¿Nos damos cuenta de este privilegio:  ser hijos de Dios y poder llamar a Dios "Padre", porque realmente somos sus hijos?  Ser “hijo(a) de Dios” se dice tan fácilmente...  Pero ¿nos damos cuenta que Jesucristo, el Hijo Único de Dios, no sólo nos ha salvado, sino que ha compartido Su Padre con nosotros, para que seamos también hijos(as)?  … ¿Agradecemos a Dios este altísimo privilegio … o lo tomamos como un derecho merecido?

 


                                     





Continúa San Juan explicándonos la dimensión y las consecuencias de este especialísimo privilegio de la filiación divina:    "Ahora somos hijos de Dios, pero aún no se ha manifestado cómo seremos al fin.  Y ya sabemos que, cuando El se manifieste, vamos a ser semejantes a El, porque lo veremos tal cual es". 

 

San Pablo nos explica así esto mismo en varias citas de sus cartas:

 

Al presente vemos como en un mal espejo y en forma confusa, pero luego será cara a cara.  Ahora solamente conozco en parte, pero luego le conoceré a El como El me conoce a mí." (1 Cor. 13, 12-13).

 

"Cuando se manifieste el que es nuestra vida, Cristo, ustedes también estarán en gloria y vendrán a la luz con El" (Col. 3, 4). 

 

"También los destinó a ser como su Hijo y semejantes a El ... y después de hacerlos justos, les dará la gloria" (Rom. 8, 29-30).En el Evangelio vemos por qué todo esto es así.  Jesús se nos identifica de diversas maneras.  Una de sus identificaciones favoritas de todos los que somos sus seguidores es ésta de hoy:  el Buen Pastor. "Yo soy el Buen Pastor que da la vida por sus ovejas” (Jn. 10, 11-17).

 

Y sabemos que Jesús cumplió con esta promesa de dar su vida por cada uno de nosotros, ovejas de su rebaño.   Sabemos que su vida la dio, pero, como nos dice en este Evangelio, también la recuperó.  Y la recuperó con gloria, porque resucitó.

 

                          




También nos ha prometido que nos resucitaría a nosotros también y que nos daría la gloria que Él tiene. Pero hay una condición:  tenemos que ser ovejas de su rebaño.

 

¿Quiénes son las ovejas de su rebaño?  Jesús las identifica en este Evangelio.  Son los que conocen su voz, porque lo conocen a El y le siguen.  Esos resucitarán como El resucitó y “serán semejantes a El”, como nos dice San Juan en la Segunda Lectura, porque tendrán la gloria que es suya y que conoceremos cuando lo veamos “cara a cara, tal cual es”.

 

 

 

 

 

 

 

Fuentes:

Sagradas Escrituras

Evangeli.org

Homilias.org

Mons. José Ángel SAIZ Meneses, Arzobispo de Sevilla (Sevilla, España)


jueves, 8 de diciembre de 2016

Viva La Inmaculada Concepción de María. Patrona de España !!


Hoy jueves, 8 de diciembre, celebramos la Fiesta de La Inmaculada Concepción de María. Patrona de España.

En su último viaje a España de San Juan Pablo II, dio a España el título de “Tierra de María”. Y lo cierto es que en ninguna tierra y ningún pueblo ha amado tanto a María como España.

Pero de todas las advocaciones bajo las cuales los españoles damos culto a María, ninguna tan querida como la de su Inmaculada Concepción.
El 8 de diciembre de 1857, el beato Pío IX hizo construir en la plaza de España de Roma, capital de los Estados Pontificios en los que aún reinaba, el monumento a la Inmaculada que sigue enalteciendo la ciudad. Al bendecir la imagen colocada sobre una esbelta columna frente a la embajada de España, declaró al embajador:


"Fue España, la Nación, que por sus reyes y por sus teólogos, trabajó más que nadie para que amaneciera el día de la proclamación del dogma de la Concepción Inmaculada de María"

María Inmaculada fue proclamada Patrona de España por el papa Clemente XIII, mediante la bula “Quantum Ornamenti”, de fecha 25 de diciembre de 1760. Se lo había solicitado el rey Carlos III, como otros reyes españoles habían hecho repetidamente.

Te pido madre Santa que proteja a España de los sembradores de odio entre los españoles, y que hagas de nosotros de nuevo una familia, para tu mayor gloria y la de tu Hijos.


Y por qué  Inmaculada Concepción de María ?


Cuando Santa Bernardita preguntó a la “Señora” que se le aparecía en Lourdes, Francia, por allá a mediados del siglo 19, concretamente en 1858, quién era Ella, la buena “Señora” le respondió:  “Yo soy la Inmaculada Concepción”

Hoy en día este nombre no parece extraordinario, pero el que la Virgen haya usado precisamente el término de “Inmaculada Concepción” para responder quién era Ella a una campesinita de un pequeño poblado del sur de Francia, fue en aquel momento algo muy especial.  Y fue muy especial por que justamente cuatro años antes el Papa Pío IX, quien por cierto fue beatificado por Juan Pablo II, había declarado el dogma de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María.


¿En qué consiste ese dogma que cada 8 de diciembre celebramos los Católicos como una de las Fiestas grandes de la Iglesia?  Significa que María fue preservada desde el primer instante de su existencia, desde su concepción en el vientre de su madre Santa Ana, del pecado original y de sus consecuencias.  Pero el privilegio de la Madre de Dios no se queda allí, sino que sabemos que fue también llena de gracia desde el primer momento de su existencia.  Fue “inmaculada” desde su “concepción”.

Dios deseó, entonces, que la Virgen María, la que iba a ser su Madre, fuera concebida en estado de gracia y santidad, libre de las consecuencias del pecado original de nuestros primeros progenitores.  Eso significa que María no estuvo nunca sometida a la esclavitud del demonio, ni tenía inclinación al mal, ni oscurecimiento de su entendimiento, consecuencias del pecado original, con las cuales todos los demás mortales somos concebidos.  


Tampoco estaba sujeta a dos consecuencias adicionales, cuales son el sufrimiento y la muerte.  Ella, por cierto, experimentó estas dos cosas, no porque estuviera sujeta a ellas, sino que las padeció como colaboración para nuestra salvación.

El anuncio de la Inmaculada Concepción de la Madre de Dios se encuentra muy al comienzo de la Biblia.  Leemos esto en la Primera Lectura (Gen. 3, 9-15.20).   Al ser descubiertos Adán y Eva en su pecado de rebeldía contra Dios, el Creador acusa a la serpiente, es decir, a Satanás, y le anuncia: “Pondré enemistad entre ti y la Mujer, entre tu descendencia y la suya; y su descendencia te aplastará la cabeza”.   Con María comienza la lucha entre la descendencia de la Mujer (Jesucristo) y la de la serpiente, lucha que se resolverá con la victoria definitiva del que es descendiente de la Virgen y también Hijo de Dios.

De allí que en el momento de la Anunciación, cuando tuvo lugar la concepción del Hijo de Dios, el Arcángel Gabriel  saludara a María con aquel  “llena de gracia”, que nos trae el Evangelio de hoy para esta Fiesta de la Virgen (Lc. 1, 26-38).

Y¡claro!  Ella es “llena de gracia” porque está llena de la Gracia misma que es Dios y porque nunca el pecado la tocó.  De otra manera no hubiera podido ser saludada así por el mensajero de Dios.  Es la mayor prueba de la Inmaculada Concepción de María.

La Santísima Virgen María es la primera redimida.  Es redimida, inclusive, antes de la llegada de su Hijo, el Redentor.  Con Ella comienza la redención, porque nos trae al Salvador del mundo.  De allí que San Pablo en la Primera Lectura, que es ese maravilloso himno de alabanza con que comienza su carta a los Efesios, (Ef. 1, 3-6.11-12)  alabe a “Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en El, con toda clase de bienes espirituales y celestiales ... para que fuéramos santos e irreprochables a sus ojos”.

Dentro de ese maravilloso plan divino de que nos habla San Pablo, por el cual se nos bendice con toda clase de bienes espirituales, la mayor bendecida es -por supuesto- la Madre de Dios, pues Ella es la más “santa e irreprochable a los ojos de Dios”, ya que, como nos dice el Concilio Vaticano II,  “fue enriquecida desde el primer instante de su concepción con esplendores de santidad del todo singular” (LG 56), superando Ella “con mucho a todas las criaturas celestiales y terrenas” (LG 53).


Pero, además el mayor bien que se nos ha dado ha sido Ella y su descendencia, pues por Ella, comenzando con su Inmaculada Concepción, se nos ha dado la salvación y el perdón del pecado.

Ese maravilloso plan divino ya se sucedió en María por ese privilegio inmensísimo de su concepción sin mancha, pero también -y muy especialmente- por su sí constante y permanente a la Voluntad Divina, por su respuesta a la gracia.  Y  ese mismo plan se va realizando en cada uno de nosotros también con nuestro sí, que debe tender a ir siendo constante y permanente, como el de María.

El Bautismo ha borrado el pecado original, pero además tenemos, a lo largo de nuestra vida, todas las gracias necesarias para poder dar nuestro sí en todo momento, como Ella lo dio.  Así sea.


miércoles, 3 de noviembre de 2010

Hoy es.............San Martin de Porres !!!!

Es el santo peruano querido en todo el mundo. Se destacó por su humildad,
su servicio y su asistencia a los enfermos y necesitados.


El santo mulato nació en Lima en 1579 de padre español y madre panameña. De caballero y mulata nació el santo. Tardó su padre en reconocerlo pero al final asintió, teniendo de todas formas que partir dejando al pequeño al cuidado de su madre. Son misteriosos los caminos del Señor: no fue sino un santo quien lo confirmó en la fe de sus padres. Fue Santo Toribio Mogrovejo, segundo arzobispo de Lima y actual patrono del Episcopado Hispanoamericano, quien hizo descender el Espíritu sobre su moreno corazón, corazón que el Señor fue haciendo manso y humilde como el de su Madre.

En Sudamérica es muy popular San Martín de Porres y hasta se han filmado hermosas películas acerca de su vida y milagros. Es un santo muy simpático y milagroso.

Nació en Lima, Perú, hijo de un blanco español y de una negra africana. Por el color de su piel, su padre no lo quiso reconocer y en la partida de bautismo figura como "de padre desconocido". Su infancia no fue demasiado feliz, pues por ser mulato (mitad blanco y mitad negro, pero más negro que blanco) era despreciado en la sociedad.

Aprendió muy bien los oficios de peluquero y de enfermero, y aprovechaba sus dos profesiones para hacer muchos favores gratuitamente a los más pobres.

A los 15 años pidió ser admitido en la comunidad de Padres Dominicos. Como a los mulatos les tenían mucha desconfianza, fue admitido solamente como "donado", o sea un servicial de la comunidad. Así vivió 9 años, practicando los oficios más humildes y siendo el último de todos.

Al fin fue admitido como hermano religioso en la comunidad y le dieron el oficio de peluquero y de enfermero. Y entonces sí que empezó a hacer obras de caridad a manos llenas. Los frailes se quejaban de que Fray Martín quería hacer del convento un hospital, porque a todo enfermo que encontraba lo socorría y hasta llevaba a algunos más graves y pestilentes a recostarlos en su propia cama cuando no tenía más donde se los recibieran.

Con la ayuda de varios ricos de la ciudad fundó el Asilo de Santa Cruz para reunir a todos los vagos, huérfanos y limosneros y ayudarles a salir de su penosa situación.

Aunque él trataba de ocultarse, sin embargo su fama de santo crecía día por día. Lo consultaban hasta altas personalidades. Muchos enfermos lo primero que pedían cuando se sentían graves era: "Que venga el santo hermano Martín". Y él nunca negaba un favor a quien podía hacerlo. Pasaba la mitad de la noche rezando. A un crucifijo grande que había en su convento iba y le contaba sus penas y sus problemas, y ante el Santísimo Sacramento y arrodillado ante la imagen de la Virgen María pasaba largos tiempos rezando con fervor.

Sin moverse de Lima, fue visto sin embargo en China y en Japón animando a los misioneros que estaban desanimados. Sin que saliera del convento lo veían llegar junto a la cama de ciertos moribundos a consolarlos. A los ratones que invadían la sacristía los invitaba a irse a la huerta y lo seguían en fila muy obedientes. En una misma cacerola hacía comer al mismo tiempo a un gato, un perro y varios ratones. Llegaron los enemigos a su habitación a hacerle daño y él pidió a Dios que lo volviera invisible y los otros no lo vieron.

Cuando oraba con mucha devoción se levantaba por los aires y no veía ni escuchaba a la gente. A veces el mismo virrey que iba a consultarle (siendo Martín tan de pocos estudios) tenía que aguardar un buen rato en la puerta de su habitación, esperando a que terminara su éxtasis. En ocasiones salía del convento a atender a un enfermo grave, y volvía luego a entrar sin tener llave de la puerta y sin que nadie le abriera. Preguntado cómo lo hacía, respondía: "Yo tengo mis modos de entrar y salir".

El Arzobispo se enfermó gravemente y mandó llamar al hermano Martín para que le consiguiera la curación para sus graves dolores. Él le dijo: ¿Cómo se le ocurre a su excelencia invitar a un pobre mulato? Pero luego le colocó la mano sobre el sitio donde sufría los fuertes dolores, rezó con fe, y el arzobispo se mejoró en seguida.

Recogía limosnas en cantidades asombrosas y repartía todo lo que recogía. Miles de menesterosos llegaban a pedirle ayuda.

A los 60 años, después de haber pasado 45 años en la comunidad, mientras le rezaban el Credo y besando un crucifijo, murió el 3 de noviembre de 1639.

Toda la ciudad acudió a su entierro y los milagros empezaron a obtenerse a montones por su intercesión.

Enfermero y hortelano herbolario, Fray Martín cultivaba las plantas medicinales que aliviaban a sus enfermos. Su amor humilde y generoso lo abarcaba todo: su amabilidad con los animales era fruto de su inmenso amor por el Creador de todas las cosas. El pueblo de Lima venera hoy su dulce y sencilla imagen, con su escoba en la mano dando de comer, de un mismo plato, a perro, ratón y gato.
Oración
Martín de Porres, seguidor fiel de Jesucristo, haz que nos esforcemos en imitar tus ejemplos de unión con Dios por la oración, de amor universal y de entrega sacrificada y gozosa al servicio de los necesitados, especialmente de los que más sufren física o moralmente.
Confiamos en tu bondad y sensibilidad por los necesitados y te pedimos, querido hermano nuestro, que presentes a tu amigo Jesucristo nuestra petición de auxilio en nuestras necesidades.
Así sea.







Fuentes:
Santoral católico
Ángel Corbalán
Blog San Garcia Abad

lunes, 5 de julio de 2010

"Benedicto XVI, peregrino de la fe y testigo de Cristo Resucitado".

El papa Benedicto XVI visitará Santiago de Compostela el próximo 6 de noviembre durante ocho horas y presidirá una misa multitudinaria en la Plaza del Obradoiro, a la que asistirán 10.000 personas y que será retransmitida por al menos ocho pantallas de televisión dispuestas en el centro de la ciudad.

El Arzobispo de Santiago, Julián Barrio, y el coordinador general, Salvador Domato, presentaron hoy en rueda de prensa el programa de la visita del Papa a Santiago con motivo del Año Santo compostelano "como peregrino de la fe y testigo de Cristo Resucitado".

"Es la primera vez en la historia de la Iglesia que en un Año Santo expresamente el Papa haya querido venir a Santiago de Compostela", subrayó Barrio al insistir en la "excepcionalidad" de esta visita, tras recordar que Juan Pablo II viajó a la capital gallega en 1982 con motivo de su visita pastoral a España.

Por ello y en correspondencia con esta excepcionalidad, el Arzobispo hizo un llamamiento para que la acogida al Papa sea la "mayor" posible como muestra de agradecimiento, disponibilidad, cercanía y afecto.

Según el programa de este viaje a Santiago, coordinado entre el Arzobispado y el Vaticano y cuyos horarios se harán públicos en septiembre, Benedicto XVI llegará a media mañana del 6 de noviembre al aeropuerto de Lavacolla, donde será recibido por miembros de la Casa Real y autoridades eclesiásticas y civiles, tanto nacionales, como autonómicas y locales.

Seguidamente, el Papa se desplazará en el papa-móvil hasta la ciudad y entrará en la Catedral por la puerta de Azabachería, para a continuación rezar en la capilla de la Comunión, contemplar el Pórtico de la Gloria, orar ante la tumba del Apóstol, pasar por la Puerta Santa y abrazar al Santo.

Ante él, unas 700 personas entre enfermos, niños y ancianos escucharán "por rigurosa invitación" las palabras que les dirija el Papa en el interior de la Basílica, donde disfrutará también del Botafumeiro.

A su término almorzará y descansará en el Palacio Episcopal y, después, Benedicto XVI presidirá la Eucaristía en la Plaza del Obradoiro ante un máximo de 10.000 personas sobre un altar de ocho metros de altura y cubierto, ante la posibilidad de que llueva, que se ubicará entre el Ayuntamiento y el Rectorado.

El consistorio albergará en su planta baja la sacristía del Papa y de los obispos que concelebrarán la Eucaristía, acompañados por la Real Filharmonía de Galicia y coros y cantos populares.

En todo caso y dada la gran afluencia de público que se espera en esta visita "en gran parte muy mediática", detalló Domato, se instalarán pantallas de televisión en la propia plaza del Obradoiro, ante las fachadas del Rectorado y de la Catedral, en la plaza de la Quintana, en San Martín Pinario, en la Alameda, en el Toural y en la plaza de Cervantes.

No obstante, el arzobispo espera que los ciudadanos reciban al Papa en el aeropuerto y le acompañen desde Lavacolla en su recorrido hasta la capital gallega porque esta peregrinación, en clave de "austeridad", dijo, es "muy significativa y trascendente" para la Iglesia en Santiago, en Galicia y en España.

En este sentido, hizo una "invitación" para que Benedicto XVI encuentre en Compostela "la mejor acogida y la mejor hospitalidad que nosotros podamos ofrecerle".

Asimismo, Barrio destacó que el Papa es "consciente" de lo que Santiago está significando para "esa renovación de la realidad europea" y confió en que reciba el mensaje de que "realmente puede contar con nosotros en este momento de una Iglesia peregrinante que tiene que caminar entre los consuelos de Dios y las turbaciones del mundo".

Finalizado el acto de la Eucaristía, Benedicto XVI regresará al aeropuerto de Lavacolla, donde se celebrará un acto de despedida con un "reducido" número de personas, y emprenderá viaje hacia Barcelona, donde al día siguiente consagrará el Templo de la Sagrada Familia.

La comisión autonómica que preparará la visita del Papa, integrada por los conselleiros de Presidencia y Cultura, el comisario jefe de la Policía autonómica y el director general de la CRTVG, entre otros, se reunirá esta semana por primera vez para coordinar las actividades vinculadas a este viaje.

Desde aqui, rogamos a Dios que todo vaya bien....











Fuentes:
diario del vaticano
Ángel Corbalán
Europapress
Mirando el Horizonte.