viernes, 2 de diciembre de 2011

Hoy es ... Santa Bibiana , virgen y martir !!

Santa Bibiana, virgen romana, era de una familia consular, muy antigua en Roma; pero la hacía mucho más respetable su celo he¬roico por la religión cristiana; pues el padre, la madre y las dos hijas, Bibiana y Demetria, que componían toda esta ilustre familia, todos fueron mártires.

Patrona de epilépticos; personas con problemas mentales; solteras; víctimas de tortura. Protectora contra epilepsia; dolores de cabeza; problemas mentales.

"El mundo está crucificado para mí,
y yo estoy crucificado para el mundo.". (Gálatas 6, 14)



Santa Bibiana es de las últimas víctimas de la persecución anticristiana de Julián el Apóstata (361-363). En una Passio Sanctae Bibianae, no anterior al siglo VII, se lee que el gobernador Aproniano, después de haber hecho asesinar a Fausto y a Dafrosa, seguro de poderse adueñar de su patrimonio, trató de obligar a la apostasía a las jóvenes hijas de los mártires.


Encerradas en la cárcel, Demetria murió antes de la terrible prueba. Bibiana, impávida y resuelta, enfrentó al gobernador, que, para debilitar su resistencia la confió inútilmente a una alcahueta. Entonces ordenó que Bibiana fuera atada a una columna y flagelada.

Llena de llagas por todo el cuerpo, finalmente la joven mártir entregó su alma a Dios. Echaron su cuerpo a los perros, pero unos cristianos lo rescataron y le dieron sepultura junte a la tumba de sus padres y de la hermana, cerca de su casa, en donde pronto construyeron una capilla y más tarde la actual basílica, sobre el monte Esquilino.

De esto da cuenta el biógrafo del Papa Simplicio (468-83), atribuyendo a este pontífice la construcción de la basílica en honor de la bienaventurada mártir Bibiana "juxta Licinianum ubi corpus eius requiescit".


Oremos



Dios todopoderoso y eterno, que concediste a Santa Bibiana por la fe hasta derramar su sangre, hay que, ayudados por su intercesión, soportemos por tu amor nuestras dificultades y con valentía caminemos hacia ti que eres la fuente de toda vida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

(Iglesia de Santa Bibiana en Roma)













Fuentes:
Iluminación Divina
Santoral Católico
Ángel Corbalán