domingo, 15 de mayo de 2011

Hoy celebramos a Nuestra Señora de la Dulce Espera!!


Esta advocación alude al tiempo en que la Santísima Virgen vive su embarazo, esperando el nacimiento del redentor. Muchas familias durante la experiencia del embarazo recurren a su protección maternal. Como así también, diversas personas ruegan a ella en caso de embarazos o complicados o problemas de concepción.

La devoción a Nuestra Señora de la Dulce Espera se remonta a muchos años atrás. Hay imágenes de la Virgen María embarazada como por ejemplo la Virgen de Guadalupe Patrona de México y de América, donde se percibe el abultamiento de su vientre. Muchos son los que se encomiendan a nuestra Señora de la Dulce Espera pidiendo con Devoción por la llegada de un Hijo, por el feliz término de un embarazo, como también son múltiples los agradecimientos de aquellos que fueron escuchados por la Virgen y hoy disfrutan de la dicha de ver crecer sano y feliz al niño tan deseado. La imagen de la Virgen de la Dulce Espera se ha popularizado reproducida en Estampas, esculturas, etc., donde aparece con una mano sosteniendo un libro Símbolo de la Palabra y con la otra acaricia su vientre.

El Papa Juan Pablo II en su Carta a las mujeres nos dice: “Te doy gracias, mujer-madre, que te conviertes en seno del ser humano con la alegría y los dolores de parto de una experiencia única, la cual te hace sonrisa de Dios para el niño que viene a la luz y te hace guía de sus primeros pasos, apoyo de su crecimiento, punto de referencia en el posterior camino de la vida.”

Aunque la fecha de celebración es el día 15 de Mayo, el próximo martes 17 de Mayo y a partir de las 20:00 horas, se llevará a cabo en nuestra parroquia de San García Abad, la ceremonia de Entronación a una imagen de Nuestra Señora de la Dulce Espera que, a partir de esa fecha, estará eouesta en nuestro Templo, gracias a la donación de unos amigos argentinos de nuestro párroco, reverendo José Carlos Del Valle.

ORACCIÓN A LA VIRGEN DE LA DULCE ESPERA:


María, madre del amor hermoso, dulce muchacha de Nazareth,
tú que proclamaste la grandeza del Señor y,
diciendo que "sí", te hiciste madre de nuestro Salvador y madre nuestra:
atiende hoy las suplicas q te hago:
En mi interior una nueva vida está creciendo:
un pequeño que traerá alegría y gozo, inquietudes y temores,
esperanzas felicidad a mi hogar.
Cuídalo y protéjelo mientras yo lo llevo en mi seno.
Y que, en el feliz momento del nacimiento, cuando escuche sus primeros sonidos y vea sus manos chiquitas,
pueda dar gracias al Creador
por la maravilla de este don que Él me regala.
Que, siguiendo tu ejemplo y modelo,
pueda acompañar y ver crecer a mi hijo.
Ayúdame e inspírame para que encuentre en mí
un refugio donde cobijarse y, a la vez,
un punto de partida para tomar sus propios caminos.
Además Madre mía, fíjate especialmente
en aquellas mujeres que enfrentan este momento solas, sin apoyo o sin cariño.
Que puedan sentir el amor del Padre
y que descubran que cada niño que viene al mundo es una bendición.
Que sepan que la decisión heróica
de acoger y nutrir al hijo les es tenida en cuenta.
Nuestra Señora de la Dulce Espera,
dáles tu amor y valor.
AMÉN









Fuentes:
Iluminación Divina
Advocacionesdemaria.netfirms.
Ángel Corbalán