viernes, 14 de mayo de 2010

"Señor, Tú eres el centro de mi vida". Oración Comunitaria!!!!!




ALABANZAS AL SANTÍSIMO

INVOCACIÓN AL ESPIRITU SANTO

INTRODUCCIÓN


A Jesús le gusta sobre todo «bendecir».
Bendice a los pequeños y bendice sobre todo a los enfermos y desgraciados.
Su gesto está cargado de fe y de amor. Desea envolver a los que más sufren con la compasión, la protección y la bendición de Dios.
No es extraño que, al narrar la despedida de Jesús, Lucas lo describa levantando sus manos y «bendiciendo» a sus discípulos.
Es su último gesto.
Jesús entra en el misterio insondable de Dios y sus seguidores quedan envueltos en su bendición.
Hace ya mucho tiempo que lo hemos olvidado, pero la Iglesia ha de ser en medio del mundo una fuente de bendición.
En un mundo donde es tan frecuente «maldecir», condenar, hacer daño y denigrar, es más necesaria que nunca la presencia de seguidores de Jesús que sepan «bendecir», buscar el bien, hacer el bien, atraer hacia el bien.

MONICIÓN AL EVANGELIO
El Señor se va pero, su misión, la sigue llevando adelante su cuerpo visible que es la Iglesia. Hoy, Jesús, sube al podium del cielo: ha cumplido, ha vencido, ha ganado y, ahora, va camino del abrazo del Padre. Escuchemos con atención.

EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 24, 46-53

<En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
-- Así estaba escrito:

el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén.
Y vosotros sois testigos de esto.
Yo os enviaré lo que mi Padre ha prometido; vosotros quedaos en la ciudad, hasta que os revistáis de la fuerza de lo alto.
Después los sacó hacia Betania, y levantando las manos los bendijo.

Y mientras los bendecía, se separó de ellos (subiendo hacia el cielo).
Ellos se volvieron a Jerusalén con gran alegría; y estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios.

Palabra del Señor

ORACIÓN-MEDITACIÓN

Comienza tu oración con el corazón cerca de Dios.
Me postro en tu presencia, Señor.
Tú eres el centro de mi vida.
En lo más hondo de mi corazón tienes tu morada.
Te adoro Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Recuerda agradecido/a los misterios de Jesús.

Alimenta tu vida de creyente con los grandes misterios de la fe.
Todo lo que El vivió es para tu vida, para el perdón de tus pecados, para que vuelvas los ojos hacia la Trinidad.


Gracias, Jesús, por tu vida entre nosotros.Gracias por tu Cruz salvadora. Gracias por la alegría inmensa de tu Resurrección.

No tengas miedo de tu debilidad. Jesús te elige para ser testigo de su amor en el mundo.

El Espíritu te abre los horizontes inmensos de la humanidad para que dejes, tú también, la semilla del Evangelio.

Ven Espíritu. Contigo mi vida se hace más sencilla, menos complicada.
A mi ritmo humano dejas lo que me rodea sembrado de testimonio.
Tú me ayudas a manifestar abiertamente mi fe.

Bendice a manos llenas.
Bendice a todos con María.


Bendice a los que te rodean.
Bendice a la tierra. Bendice a Dios.


Bendice y abraza tu propia vida.
La bendición y la alegría con el regalo del Espíritu.

Donde hay bendición y alegría no puede haber cosa mala.
Te glorifico, Espíritu Santo.

Me bendices, para que bendiga.
Eres el regalo que Jesús me hace, eres mi alegría.

PRECES .

* Al caer la tarde tu Hijo nos ofreció su cuerpo como alimento de vida eterna
-acepta nuestra oración vespertina y haz que no falten en tu Iglesia vocaciones religiosas al servicio de los más necesitados.
* Padre de bondad, que aceptaste la ofrenda de tu Hijo,
- suscita en nuestras parroquias jóvenes dispuestos a dar su vida por ti en servicio a sus hermanos.
* Te pedimos Señor por las familias cristianas,
- para que sean “Iglesia doméstica” donde puedan nacer futuras vocaciones para la Iglesia universal.
* Te pedimos Señor por los Seminarios y Noviciados
- que los jóvenes que allí se preparan vivan su formación con gozo y generosidad.
* Al llegar a su término esta jornada, haz que no decline en la Iglesia la esperanza de tu Reino,
- enriquécela con numerosas vocaciones a la vida consagrada.
* Dios misericordioso, que hiciste de María un modelo de entrega a los hermanos,
- haz que los jóvenes vean en ella un modelo a imitar.
* Altísimo Señor, baja a escucharnos con la bondad que te distingue,
- Para que nuestro párroco el padre Andrés y el padre Ángel sientan cercana en todo instante la especial protección de María Santísima particularmente en los instantes de sus desconsuelos y soledades en el ejercicio de sus actuales misiones
* Te pedimos, Señor, por el Papa
- para que le acompañe el Espíritu Santo en su viaje a Fátima
* Te pedimos, Señor, por todos los sacerdotes que nos ayudan a descubrir, celebrar, vivir y guardar el tesoro de la fe.
- Para que no se cansen nunca de indicarnos con su vida y con sus palabras hacia el encuentro con Dios.
* Te rogamos, Señor, por todos los que se desilusionan cuando ven que sus proyectos no siguen adelante.
- Para que vean en Jesús una persona que les invita a superarse, a luchar y a conquistar metas más altas que lo que el mundo nos propone.

ORACIÓN FINAL: SEÑORA DE LA PASCUA

Señora de la Pascua,
Señora del viernes y del domingo,
Señora de la noche y de la mañana,
Señora del silencio y de la Cruz,
Señora del Amor y de la Entrega,
Señora de la palabra recibida
y de la palabra empeñada,
Señora de la paz y de la esperanza.
Señora de las partidas,
porque eres la Señora
del transito o de la pascua, ¡escúchanos!,
hoy queremos decirte “muchas gracias”,
muchas gracias por tu “Fiat”,
por tu completa disponibilidad de esclava,
por tu pobreza y tu silencio,
por el gozo de tus siete espadas,
por el dolor de tus partidas
que fueron dando la paz a tantas almas.
Muchas gracias
por haberte quedado con nosotros
a pesar del tiempo y de las distancias.

Nuestra Señora de la Reconciliación,
imagen y principio de la Iglesia:
hoy dejamos en tu corazón
pobre, silenciosos y disponible,
esa Iglesia peregrina de la Pascua.

Una Iglesia esencialmente misionera,
fermento y alma de la sociedad
en que vivimos,
una Iglesia profética que sea el anuncio
de que el reino ha llegado ya.

Una Iglesia de auténticos testigos,
insertada en la historia de los hombres,
como presencia salvadora del Señor,
fuente de paz, de alegría y de esperanza. Amén.


AVE MARÍA Y GLORIA









Fuentes:
Ana Navarro
Ángel Corbalán
Blog Parroquial San Garcia Abad.