viernes, 26 de agosto de 2011

Cuando 84 años, de oración y vida contemplativa, tiene su premio!!!

"Cada uno es feliz con su profesión. La felicidad se encuentra siguiendo la vocación" (Sor Teresita)


Lleva toda una vida, 84 años, de clausura y recogida en su vida contemplativa y de oración, de los 103 años que ya tiene esta religiosa y un ejemplo para los cristianos. Como una niña, muy nerviosa por el acontecimiento que le esperaba, apenas podía dormir. Pero, al fin, lo consiguió, ha sido algo milagroso , divino, por la edad y el evento, ha podido saludar , hablar e intercambiar regalos con Su Santidad el Papa Benedicto XVI. No es bonita esta historia?


La Nunciatura del Vaticano en España había invitado expresamente a sor Teresita, una monja de 103 años de edad, de los que 84 los ha pasado de clausura en el convento de Buenafuente del Sistal (Guadalajara), a conocer al Papa Benedicto XVI durante su visita a España, con motivo de las Jornadas Mundiales de la Juventud de Madrid 2011.

Según informaba a Efe la madre María, superiora del convento, sor Teresita mantiene intactas todas sus facultades mentales, y apenas tiene que ayudarse de un andador para realizar sus actividades por el recinto religioso, por lo que "está muy ilusionada con esta salida para conocer al Santo Padre", salida que será la segunda que haga en 84 años de clausura.

Sor Teresita, natural de Forondas (Álava), ingresó en el convento de Buenafuente el mismo día del nacimiento del hoy Papa, Benedicto XVI, el 16 de abril de 1927. Que curiosidad.

"Durante la Guerra Civil, esto quedó en zona 'roja' por lo que las hermanas tuvieron que huir y abandonar el convento, si bien Sor Teresita se quedó con otra monja en una casa del pueblo cuidando a una compañera que estaba enferma hasta su recuperación, momento que aprovecharon para irse a un convento de Medinaceli (Soria), de donde regresaron un año y medio después", ha explicado.

Durante estos 84 años, Sor Teresita ha pasado por el cargo de Abadesa, desde 1951 a 1972, y luego fue cocinera hasta pasados los 95 años, en que las fuerzas físicas, "que no mentales", le empezaron a flaquear y tuvo que conformarse con ejercer de pinche, labor que aún hoy sigue realizando entre fogones, verduras y croquetas.

Sor Teresita sigue teniendo buenas manos y buena cabeza, tanto que es la primera que se levanta, a las cinco de la mañana, cuando el sol aún no ha despuntado por los pinares del Ducado, y acude puntualmente a sus oraciones en el coro tanto sola como acompañada.

Ahora, continúa la madre superiora, el próximo viernes, un vehículo la transportará a Madrid para que esté en presencia del Papa durante las Jornadas Mundiales de la Juventud que se celebran en Madrid.

El programa quiere quedarse un poco en secreto, "para que no se le atosigue mucho, pues a pesar de estar tan bien, no olvidemos que tiene 103 años y estas cosas le pueden cansar, además de que ella no quiere ser protagonista de nada", ha concluido la superiora, que en estos días no deja de atender el teléfono.


Y llegó el gran Día!

Este pasado sábado, Benedicto XVI ha recibido en la Nunciatura a sor Teresita, probablemente la monja viva que lleva más tiempo de vida contemplativa en todo el mundo: 84 años de clausura en el convento del Císter de la localidad alcarreña de Buenafuente del Sistal.

La religiosa, de 103 años, ha regalado al papa un ejemplar dedicado por ella misma del libro '¿Qué hace una chica como tú en un sitio como éste?'.

Durante el encuentro entre ambos, Sor Teresita relató al Papa que el mismo día que él nació, ella comenzaba su clausura. También tuvo ocasión de expresarle el cariño que le tenía, momento en el que el Pontífice puso la mano sobre su frente y le hizo la señal de la cruz.Tras el encuentro, que ha durado unos minutos, la monja ha comentado a los acompañantes que "volvía muy contenta" por haber podido conocer personalmente a su santidad.

A la preguntade los periodistas de si se acordaba de la fecha de su entrada al convento y sus sensaciones, sor Teresita, respondió;

"Me dio miedo entrar. Pero el Señor me ayudó. Yo venía 'zote', no sabía nada de monjas, pero Él y santa Teresita me ayudaron, y entre ellos se las arreglaron para que no me acobardara".

Es lo que cuenta en el libro citado, en el que recuerda que la patrona de Vitoria, a la que rezó, le dio la vocación. Al principio no quería saber nada de monjas, hasta que su padre le preguntó a ella y su hermana si querrían ingresar en un convento por la vida de trabajo duro que les esperaba en el campo.
Reconoce que, cuando entró en el convento, no tenía más que una ligera idea de la vida que le esperaba, pero que al cabo de los años, supo encontrar la felicidad. "Cada uno es feliz con su profesión. La felicidad se encuentra siguiendo la vocación".


Y no era para menos, cuando ella, sor Teresita, era una joven de 19 años e ingresaba tras la llamada del Señor en el convento, ese mismo día, a miles de kilómetros de allí, en Baviera (Alemania), nacía Joseph Aloisius Ratzinger, que años más tarde y también siguiendo la llamada de la vocación, se convertiría en el sucesor de Pedro en la tierra, el Papa Benedicto XVI.

Y es que; "Los caminos del señor son inescrutables.".








Fuentes:
Iluminación Divina
Agencia Efe
Ángel Corbalán