domingo, 6 de noviembre de 2011

Hoy es...San Severo, martir y Obispo de Barcelona!!

Nació en Barcelona de familia noble distinguida y recibió una esmerada y cuidadosa educación, como a su rango correspondía. La tradición no nos comunica datos especiales sobre su vida anterior a su episcopado; pero da por supuesto que recibió una educación cristiana y que se dedicó al estado eclesiástico. Más adelante claramente se consigna la noticia de que fue elevado al obispado de Barcelona, donde se distinguió por su celo por las almas, que Dios le había confiado.

La ciudad de Tarragona, ciudad a la que ya había llegado el Evangelio de Jesucristo y en la que muchos habían dado muestras de su fe con el propio martirio.Al parecer en la ciudad de Barcelona es donde este santo padece su martirio, este mismo martirio se encuentran en las actas de los mártires, es escritas en el siglo VI.

Era ya sacerdote cuando hacia el año 300 se le consagró obispo de Barcelona, gran obispo que los textos antiguos describen como «humilde, puro, sabio, prudente y magnánimo», resumiendo en estos adjetivos el ideal de pastor de almas.

A comienzos del siglo IV estalla la tormenta de la persecución de Diocleciano, y el prefecto Daciano llega a la ciudad para extirpar el cristianismo.
Severo y dos de sus diáconos van a refugiarse al otro lado de las montañas, en el Castro Octaviano (hoy San Cugat), y en su camino de huida les presta ayuda un labrador, San Medín, donde hoy una ermita, lugar de tradicionales romerías barcelonesas, recuerda el milagro de unas habas milagrosamente crecidas para desorientar a los perseguidores.

En San Cugat el obispo se entrega a los soldados, que para intimidarle decapitan a san Medín y a los diáconos; luego le tientan ofreciéndole riquezas y honores a cambio de renegar de su fe, y al verle inconmovible le hunden a mazazos un gran clavo en la cabeza (por eso se acostumbra a invocarle contra las jaquecas y neuralgias).

San Pedro Nolasco, el rey Martín el Humano - a quien su intercesión curó una pierna gangrenada - y Fernando el Católico fueron devotos de este santo.


Oremos.


Señor, tú que ha hecho más hermosa a la Iglesia al glorificar con el triunfo del martirio a San Severo, concédenos, te rogamos, que así como a él le diste la gracia de imitar con su muerte la pasión de Cristo, alcancemos nosotros, siguiendo las huellas de tu mártir, los premios eternos. Por nuestro Señor Jesucristo.







Fuentes:
Iluminación Divina
Santoral Católico
Ángel Corbalán