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jueves, 4 de febrero de 2010

ORACIÓN COMUNITARIA SAN GARCÍA ABAD, Viernes 5 de Febrero




CANTO


ALABANZAS AL SANTÍSIMO


INVOCACIÓN AL ESPIRÍTU SANTO


INTRODUCCIÓN

En las lecturas anteriores, Lucas nos ha dado un cuadro de los que escuchaban y veían a Jesús y de su reacción ante el mensaje. Hoy en el relato de la “pesca milagrosa”, nos descubre una faceta de la predicación del Señor: su finalidad. Claramente les dice a estos primeros discípulos, que los llama para ser “pescadores de hombres”. En el terreno que consideramos, tu y yo, propio y personal, ese en el que el trabajo de cada día se lleva a cabo con entrega y esfuerzo, llega el Señor, y nos pide algo que parece sencillo y es trascendente: “Préstame tu barca y, aunque no entiendas, haz lo que te digo, confía en mi palabra”.


CANTO


ORACIÓN –CONTEMPLACIÓN: El Gloria meditado.

La oración del Gloria tiene un particular sabor a cielo. Es como introducirnos en la intimidad de Dios, saltando de nuestro corazón al suyo, con un canto alegre y vibrante. Es una invitación, en toda regla, a dejarnos llenar de gozo en un Dios que descubrimos como ser personal, uno en esencia y trino en personas.
Con el gloria hacemos eco a los ángeles que desde la eternidad y para la eternidad santifican y glorifican a Dios. Todas las criaturas están llamadas a eso: a glorificar a Dios. Cada una de ellas, siendo lo que es, canta a su creador. Es una invitación que les hace el Todopoderoso:
“criaturas del Señor, bendecid al Señor”.
Es como un rumor que pone música al coro de los ángeles. Pero el hombre tiene que interpretar también la partitura escrita por Dios uno y trino, para hacer que esa sinfonía se eleve de la tierra al cielo.
Toda la creación está expectante, como dice San Pablo, esperando la plena manifestación de los hijos de Dios. El hombre, descubriendo quién es, y siendo quien está llamado a ser, glorifica a Dios..
¡Bendito seas, Dios, Padre de Cristo, Jesús, nuestro Señor!
Tú nos bendijiste desde el cielo, en Cristo, con toda clase de bendiciones espirituales.
¿Qué podemos hacer sino quedarnos con la boca abierta ante Dios?
El Gloria es eso: una oración corta y sencilla, pero clara y contundente. Es la oración de un corazón que se eleva al cielo y se abre en confidencia a Dios reconociéndole tal y como es.
Todo se hace alabanza a la Santísima Trinidad:
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.


CANTO


MONICIÓN AL EVANGELIO
La lectura del Evangelio de San Lucas nos refiere una pesca milagrosa. Pedro se confiesa pecador. En cambio el Señor llama a Pedro y a sus amigos para hacerlos pescadores de hombres. No importa lo que haya sido nuestra vida pasada, el Señor perdona y olvida. Pero exige una conversión auténtica. Nos quiere ahora santos a su servicio.

EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 5, 1-11

En aquel tiempo, la gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la palabra de Dios, estando él a orillas del lago de Genesaret. Vio dos barcas que estaban junto a la orilla; los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.

Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: "Rema mar adentro, y echad las redes para pescar."Simón contestó: "Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes."

Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande que reventaba la red. Hicieron señas a los socios de la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús diciendo: "Apártate de mí, Señor, que soy un pecador."

Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían cogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Jesús dijo a Simón: "No temas; desde ahora serás pescador de hombres."

Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.


Palabra del Señor


CANTO


PRECES
Al caer la tarde tu Hijo nos ofreció su cuerpo como alimento de vida eterna,
-acepta nuestra oración vespertina y haz que no falten en tu Iglesia vocaciones religiosas al servicio de los más necesitados.

Padre de bondad, que aceptaste la ofrenda de tu Hijo,
- suscita en nuestras parroquias jóvenes dispuestos a dar su vida por ti en servicio a sus hermanos.

Te pedimos Señor por las familias cristianas,
- para que sean “Iglesia doméstica” donde puedan nacer futuras vocaciones para la Iglesia universal.

Te pedimos Señor por los Seminarios y Noviciados
- que los jóvenes que allí se preparan vivan su formación con gozo y generosidad.

Al llegar a su término esta jornada, haz que no decline en la Iglesia la esperanza de tu Reino,
- enriquécela con numerosas vocaciones a la vida consagrada.

Dios misericordioso, que hiciste de María un modelo de entrega a los hermanos,
- haz que los jóvenes vean en ella un modelo a imitar.

Señor Jesús, que en tu peregrinar por los caminos de Palestina, has elegido y llamado a tus apóstoles para que sean pescadores de hombres,
- haz que en todas las actividades de la Pastoral juvenil y vocacional de nuestra Diócesis sean numerosos los frutos que se recojan para mayor gloria de tu Nombre.

Altísimo Señor, baja a escucharnos con la bondad que te distingue,
- Para que todos los sacerdotes y en especial nuestro párroco el padre Andrés y el padre Ángel sientan cercana en todo instante la especial protección de María Santísima particularmente en los instantes de sus desconsuelos y soledades en el ejercicio de sus misiones.




Echa las redes
Desde que Tú te fuiste
no hemos pescado nada.

Llevamos veinte siglos
echando inútilmente
las redes de la vida,
y entre sus mallas
sólo pescamos el vacío.

Vamos quemando horas
y el alma sigue seca.
Nos hemos vuelto estériles
lo mismo que una tierra
cubierta de cemento.
¿Estaremos ya muertos?
¿Desde hace cuántos años no nos hemos reído?
¿Quién recuerda la última vez que amamos?

Y una tarde Tú vuelves y nos dices:
«Echa la red a tu derecha,
atrévete de nuevo a confiar,
abre tu alma,
saca del viejo cofre
las nuevas ilusiones,
dale cuerda al corazón,
levántate y camina».
Y lo hacemos sólo por darte gusto.
Y, de repente, nuestras redes rebosan alegría,
nos resucita el gozo
y es tanto el peso de amor
que recogemos
que la red se nos rompe cargada
de ciento cincuenta esperanzas.
¡Ah, Tú, fecundador de almas: llégate a nuestra orilla,
camina sobre el agua
de nuestra indiferencia,
devuélvenos, Señor, a tu alegría



AVE MARIA Y GLORIA.


lunes, 21 de diciembre de 2009

Ya tenemos..........La Luz de Belén!!!!!!


La campaña de la Luz de la Paz de Belén la organizaba originalmente la televisión pública austriaca - y era parte de un gran programa benéfico – con el nombre Luz en la Oscuridad, dedicada a niños y niñas necesitadas en Austria y en el extranjero.
Desde 1990, ha habido un gran acuerdo de cooperación entre los Scouts y las Guías en muchos países, lo que ha permitido que la luz viaje por Europa.

Cada año, un niño del norte de Austria recoge la luz de la gruta donde Jesús nació y la lleva a Europa desde donde se distribuye, en una ceremonia en Viena el sábado anterior a Navidad.

Delegaciones de toda Europa asisten a la celebración para llevar la Luz a su país, con un mensaje de Paz. Una vez en casa llevan a cabo una ceremonia donde Scouts y Guías pueden recogerla y llevarla a otras iglesias, casas particulares, hospitales, residencias de ancianos, prisiones, lugares públicos y de importancia cultural y política o a cualquier lugar dónde se aprecie su significado.


"Para abrir fronteras", es el lema de este año.

Scouts MSC participa en este proyecto desde 1.999 con el propósito de llevar la “Luz de Paz” y el mensaje de la Navidad a tantas personas como sea posible, y el de animar a los Scouts y Guías, como miembros de un movimiento internacional, a participar activamente en el trabajo de la paz, independientemente de sus opiniones o condiciones culturales, étnicas, políticas o religiosas.

Al igual que el pasado año, Gaby, Vanessa y sus compañeros del Movimiento Scout Católico "Caetarea", que como sabreis tienen su sede en nuestra parróquia, han sido los encargados de traer "La Luz de Belén" hasta nuestro Templo.

Este pasado domingo, durante la misa de las 11, la de los niños, con gran participación de éstos acompañados de padres, catequistas y scouts, han vivido esos momentos que tanto les emocionan, la bendición de las figuritas de los niños Jesus de belenes caseros y como no, han tomado a través de pequeñas velas, la luz de Belen, que les facilitaba los monitores y Guias del "MSC Caetarea".
Antes, en la pantalla que recientemente se ha instalado en el Templo, Vanessa, miembro destacada del movimiento scout, explicaba en una proyección la naturaleza de este acto y la importancia que el mismo tiene. ‘Para abrir fronteras’, que busca derribar todas aquellas fronteras –físicas, culturales, personales, religiosas o de otro tipo- que impiden la paz en el mundo.
La explicación, que fué durante la Eucaristia, fué seguida con mucha atención por los presentes. Por lo tanto, desde este Domingo y hasta el día de Reyes, estará expuesta en el Templo, la llama de la luz de Belén.
Todos aquellos que deseen llevar esa luz de la Paz a sus domicilios, podrán hacerlo durante estos dias navideños. Si no dispone de velas para su traslado, en la parroquia, se le podrá facilitar alguna.
Lo dicho, ya tenemos "La Luz de la Paz".............."La Luz de Belén", en nuestra parroquia!!!



domingo, 6 de diciembre de 2009

!!! Es hora de despertar del sueño !!!

CARTA PASTORAL

Adviento 2009

ES HORA DE DESPERTAR DEL SUEÑO...





Mis queridos diocesanos:

El Adviento nos recuerda que es el Señor el que llega, el que viene hacia nosotros. Nosotros nos limitamos a acogerle, a recibirlo. La Iglesia, impulsada por el Espíritu, repetirá hasta el final de los tiempos su Marana tha, su Ven, Señor. Nosotros debemos unirnos a este grito de la Iglesia. El Espíritu y la Esposa dicen: ¡Ven!. El que lo oiga que repita: ¡Ven! (Ap 22, 17).

El Adviento, tiempo de deseo, es también tiempo de esperanza. ¡Y qué necesitados estamos de esperanza en una sociedad en la que el desencanto habita en muchos corazones!. Nos hace falta una bocanada fresca de esperanza en este clima de postmodernidad tan inclinado a renunciar a las utopías generadoras de esperanza.

1. Ya es hora de despertar del sueño...

En un tono solemne al entrar en este Adviento del 2009 el grito de alerta del apóstol San Pablo llega hasta nosotros: Ya es hora de despertar del sueño, que la salvación está ya más cerca...(cf. Rm 13, 11). El Señor está cerca. Y el Adviento nos trae de nuevo su mensaje de esperanza. Tú, en cambio, ¿En qué situación te encuentras? ¿Estás despierto o dormido? ¿No crees que se están adormeciendo peligrosamente muchas conciencias? ¿Vivimos con esperanza? ¿Hemos perdido sensibilidad ante la situación económica y de paro de muchas familias?

1.1. Letargo creciente de insensibilidad

En el momento actual se observa una cierta fatiga, un cansancio en nuestra actividad pastoral, un sentirnos como impotentes ante la enorme tarea que tenemos que afrontar, ante el ambiente que nos invade que es como una creciente indiferencia religiosa, un letargo, un relativismo creciente con unas consecuencias verdaderamente graves:

- El afán de poseer, gozar y triunfar como sea, va desplazando otras preocupaciones más transcendentales en la vida y adormece, a veces, los ideales del hombre más honrado. La fascinación de la vida profana es hoy poderosa en extremo. El conformismo les parece a muchos ineludible y prudente (Pablo VI, Encíclica Ecclesiam suam, n. 18).

- Crece el número de los que rechazan vivir según el espíritu de la verdad y la honestidad justificando sus conductas con aquello de todos lo hacen, o bien, la sociedad lo permite. De esta forma se va confundiendo la permisividad con la licitud, lo legal con lo moral, al tiempo que la costumbre se va convirtiendo en norma.

1.2. El Adviento: tiempo de despertar

Así nos encontramos con un cuadro poco halagüeño en nuestro entorno: muchos duermen, diría San Pablo, y otros, desanimados por el ambiente, creen, poco menos, que aún no es posible el poder vivir según el espíritu evangélico.

Es, entonces, cuando el enemigo suele aprovechar el momento para hacer su obra, mientras duermen los criados del amo (cf. Mt 13, 25). Por eso, estos momentos de debilitamiento de la vida de fe y la indiferencia religiosa exigen una fuerte sacudida a los espíritus. El Adviento, con la inminencia de la llegada del Señor, es el tiempo a propósito para despertar del sueño o la modorra en la que nos podamos encontrar envueltos. ¿Qué hacer, entonces?

2. Vigilad y orad

El Papa Benedicto XVI nos alertaba con estas palabras: Nuestro programa hoy como el día de ayer debe ser la fórmula de Cristo: Vigilad y orad. ¡Ay del cristiano que se descuide y no vigile, dispuesto a resistir firme en la fe!, como nos advertía ya el apóstol San Pedro, primer Papa (cf. 1Pe 5, 9). Qué fácil es que se vaya erosionando la fidelidad y acaso la misma libertad de la que aquella es premisa, según el evangelio.

Es verdad que con solo rezar no basta, pero no es menos cierto lo que escribió el teólogo Urs V. Balthasar: Digámoslo enseguida: el cristiano sin oración, ya no es cristiano, y lo que afirmó también Karl Rahner: El cristiano del siglo XXI o es un místico o no tiene nada que hacer.

El cristiano de hoy debe comprender que su condición de cristiano como tal, y su suerte eterna está comprometida en una inteligente vivencia de la oración cristiana.

La Virgen orante de la Encarnación, en recogida unión con el Hijo de sus entrañas, es la imagen del futuro Pueblo de Dios, ecclesia orans (Pablo VI), es el modelo del verdadero discípulo del Evangelio, de los auténticos hijos de Dios que llevan en el corazón y a flor de labios el grito filial: Abba, Padre. Mirémosla atentamente y aprendamos de la Virgen Santa María.

3. Llamada a la conversión

También el mensaje de Juan Bautista tiene fuerza para despertar del sueño. En una situación de somnolencia en la vida de fe, lo más oportuno, dice un gran especialista en comunicación social, es dar una fuerte sacudida a nuestra generación.

Es preciso, pues, oír al precursor que proclama, sin pelos en la lengua, las grandes verdades para la conversión, y nos indica las formas en las que hoy como entonces se ha de orientar nuestra verdadera conversión: arrepentimiento, solidaridad cristiana, el compartir lo que se tiene con los demás, el deber cumplido, la austeridad de vida (cf. Lc 3, 7-14).

3.1. Metanoia

Juan Bautista anuncia y proclama la justicia de Dios. Al anunciar la justicia proclamaba la conversión de los que iban a escucharle. El sentido bíblico de esta palabra no es solo confesarse y arrepentirse sino cambiar de modo de pensar y actuar, volverse al Dios justo y, como Él, obrar la justicia. Nada de un simple cambio de palabras, de ideas, sino un cambio total y profundo de vida (metanoia), que nos lleve a vivir y obrar de cara al Dios justo y misericordioso.

No hay privilegios para nadie. Ni títulos ni privilegios valen. Todos, sin excepción, tenemos que convertirnos y practicar la justicia.

3.2. Verdadera conversión

La verdadera conversión se manifiesta, ante todo, en los frutos. Y los frutos que aquí se piden están todos relacionados con la justicia interhumana y, en consecuencia, con el compartir los bienes. Si nos fijamos en lo que pide a cada grupo social, nos daremos cuenta de que todo hace referencia al comportamiento con el prójimo. Y lo pedido es claro, concreto y contundente.

Juan no pide que se deje la profesión o el oficio, sino practicar la justicia en nuestro trabajo y profesión. Lo cual es lo mismo que afirmar que no hay profesiones y trabajos dignos o indignos en si, sino que son tales en función de su contribución a crear un mundo más justo y fraternal.

4. Preparar hoy los caminos al Señor

El Adviento es preparación de caminos interiores por donde puede llegar la salvación de Dios a los hombres. Se hace necesario, siguiendo la consigna del profeta, rectificar, allanar, enderezar nuestros senderos. Es decir, se nos pide un corazón sencillo y humilde. Para que podamos ser perdonados, es preciso que antes nos reconozcamos sinceramente pecadores, porque el Señor viene a salvar no a los justos sino a los pecadores.

Pero esta preparación no debe ser solo intimista y personal: los cristianos hemos de preparar, según nos recomienda el Concilio Vaticano II, caminos nuevos de misión y evangelización.


El despertar que se nos pide:

4.1. Apremiante resonancia

Este tiempo de Adviento tiene bajo esta perspectiva una apremiante resonancia. Tenemos que responder ante una situación de somnolencia con una acción generosa y decidida, como hijos de la luz, con una actitud combativa y militante. Es más, ante una época como la nuestra en que se plantean nuevos problemas y se multiplican errores gravísimos que pretenden destruir, desde sus cimientos, la religión, el orden moral y la misma sociedad humana..., el Espíritu del Señor, por medio, del Concilio Vaticano II, pide que cada uno cumpla con suma diligencia la parte que le corresponda, según la mente de la Iglesia, en aclarar los principios cristianos, difundirlos y aplicarlos certeramente a los problemas de hoy (Decreto Apostolicam actuositatem, n. 6).

4.2. ¿Qué debemos hacer?

La gente le preguntaba (a Juan Bautista): Pues ¿qué debemos hacer?. Y él les respondía: El que tenga dos túnicas, que las reparta con el que no tiene; y el que tenga para comer, que haga lo mismo. Vinieron también publicanos a bautizarse, y le dijeron: Maestro ¿qué debemos hacer?. Él les dijo: No exijáis más de lo que os está fijado. Preguntaron también unos soldados: Y nosotros ¿qué debemos hacer?. Él les dijo: No hagáis extorsión a nadie, no hagáis denuncias falsas, y contentaos con vuestra paga (Lc 3, 10-14).

5. ¿Qué tenemos que hacer dentro de esta situación de somnolencia?

Hoy, por una parte, asistimos a un fenómeno bastante generalizado: se escuchan clamores al cambio y a la conversión, a la responsabilidad ética y a la solidaridad, pero casi nadie se da por aludido. Seguimos caminando tranquilos, sin cuestionarnos nuestra propia conducta. Naturalmente la conversión es imposible cuando se la da por supuesta.

Por otra parte, los medios de comunicación social nos informan, cada vez con más rapidez y precisión, de toda la realidad que acontece entre nosotros. Conocemos cada vez mejor la injusticias, las miserias, los abusos que se cometen diariamente en nuestra sociedad. Ello crea en nosotros un cierto sentimiento de solidaridad, e incluso puede provocarnos un sentimiento de vaga culpabilidad. Pero, al mismo tiempo, acrecienta nuestra sensación de impotencia. Nuestras posibilidades de actuación son muy exiguas, por eso es difícil evitar la pregunta.

5.1 ¿Qué podemos hacer?

Juan Bautista nos ofrece, con claridad y simplicidad una respuesta decisiva, que nos pone a cada uno frente a nuestra propia verdad. No es fácil escuchar sus palabras sin sentir cierto malestar. Se necesita valor para acogerlas. Se necesita tiempo para dejarnos penetrar por ellas. Son palabras que, escuchadas con el corazón abierto, hacen sufrir. Ante ellas se termina nuestra falsa buena voluntad.Nuestras propuestas y gritos, decisiones y controversias, que con frecuencia nos dispensa de nuestra actuación personal, quedan reducidas de pronto, a nada: El que tenga dos túnicas que las reparta con el que no tiene...; no exijáis más de lo que tenéis establecido...; no hagáis violencia a nadie, ni le saquéis dinero.... Como veis quedarse en una búsqueda incesante, o contentarse con preguntar sin escuchar verdaderas respuestas no es conversión.

Las sencillas palabras del Bautista ponen el dedo en la llaga y nos obligan a pensar que la raíz de las injusticias está también en nuestro corazón. Las estructuras reflejan demasiado bien el espíritu que nos anima a cada uno. Y reproducen con mucha fidelidad la ambición, el egoísmo y la sed de poseer que hay en cada uno de nosotros.

Es hora, pues, de despertar, de ir a lo medular y no andarse por las ramas... es hora de echar por la borda lo inservible o lo que nos inmoviliza, es decir, es hora de despertar del sueño.

5.2 Compartir y ser solidarios

En estos tiempos tan duros para los pobres y marginados, la demanda de Juan Bautista cobra nueva vigencia. Es el momento de compartir y ser solidarios, de no exigir a nadie más de lo establecido, de no hacer extorsiones, de no aprovecharse con denuncias, de no buscar prebendas ni propinas, de practicar la justicia. Esta es la manera de esperar al Señor en esta Navidad de 2009 que requiere esa conversión. Nuestros gestos y hechos nos acercan o alejan de la llegada del Señor. Ellos la hacen posible o la dificultan. Es hora, pues, de despertar del sueño, si queremos acoger y extender la buena noticia.


5.3. ¿Qué hemos de hacer?

En este tiempo y, como todos los años, escuchamos la invitación de Juan Bautista a la conversión y nos sentimos interpelados en nuestra conciencia cristiana por el problema del paro, y como modesta aportación y siguiendo las propuestas y compromisos adquiridos, os invito a promover una adecuada toma de conciencia, principalmente de la comunidad cristiana, a cubrir los casos de extrema necesidad, enviando a Cáritas Diocesana la cantidad equivalente a un día de tu salario del mes por los parados.

Siento la necesidad, una vez más, de reclamar vuestra atención sobre un problema que nos preocupa profundamente a todos: la difícil situación de tantas personas que carecen de un puesto de trabajo.

Espero y os pido vuestra generosa colaboración en esta tarea común de concienciación, de participación social y solidaridad económica en favor de los desempleados, convencidos de cumplir así una ineludible responsabilidad como pastor de todos los miembros de nuestra comunidad diocesana, pero con especial preferencia de los más necesitados.

6. Levantar los ánimos y confiar

Este tiempo de Adviento está a la vez penetrado de un sentido de gozosa confianza y esperanza: Decid a los cobardes de corazón: el Señor Dios viene a salvarnos (Is 35, 4). Frente a un cierto pesimismo que nos invade hoy ante las dificultades del momento presente; frente al abatimiento por la propia incapacidad para dar respuesta adecuada a los problemas concretos de la situación económica y del paro, es preciso que asimilemos ese espíritu cristiano de un gozoso optimismo y alegre esperanza.

Levantemos los ánimos y confiemos. Mientras permanezcan las pruebas de la situación actual, mientras nos agobien las dificultades y la crisis de este tiempo, es necesario, por una parte, que asumamos la realidad dolorosa y preocupante con entereza, y por otra, que descubramos la providencia de Dios, el paso del Señor que puede estar engendrando, en el dolor, unos tiempos nuevos. Desde luego, el timón de la historia está en manos de Dios y podemos estar seguros de que todo coopera al bien de los que aman a Dios (Rm 8, 28).

Mantengamos nuestro ánimo en aquella confianza que sabe que ahora la prueba de la fe está en la paciencia (St 1, 3), y abriguemos la invencible esperanza de que la victoria final será la del bien. No obstante, ¿que tenemos que hacer? Sobre todo, abramos el corazón y los brazos a nuestros hermanos. Nunca tan oportuno como en Navidad el recibir a Cristo en el pobre, el perdonar al enemigo en la paz que nos pregona el ángel y el amar fraternalmente a todos en nuestro hermano mayor, Jesús, el Señor.

Para celebrar con la hondura de espíritu que merece la Navidad os he querido hacer estas sugerencias a fin de que nos despierte de nuestros posibles letargos y nos ponga en actitud vigilante, dispuestos a preparar el adviento, tiempo de reflexión, oración y compromiso cristiano con los pobres y desfavorecidos de la hora actual.

Que Santa María de la Esperanza nos enseñe a esperar y a recibir el auxilio del Señor, que por medio de Ella llega a todos los hombres.

Reza por vosotros, os quiere y bendice,



+ Antonio Ceballos Atienza

Obispo de Cádiz y Ceuta

Cádiz, 16 de noviembre de 2009.

jueves, 3 de diciembre de 2009

ADORACIÓN COMUNITARIA DE ADVIENTO , 4 de diciembre de 2009


Regina caeli (Tom solene) - Coral Gregoriano de Belo Horizonte


ALABANZAS AL SANTÍSIMO .

CANTO AL ESPÍRITU SANTO.

INTRODUCCIÓN.
Hoy, Juan Bautista, nos pide que cambiemos de vida y que volvamos al Señor. Pero, no nos equivoquemos, no somos nosotros quienes nos acercamos al Señor.

Es Dios quien, como Padre, sale a nuestro encuentro. San Pablo, nos dice que por la oración llegaremos un día a Cristo limpios y repletos de frutos de justicia y de santidad.


CANTO MARANA THA, VEN SEÑOR JESÚS


ORACIÓN-MEDITACIÓN: Preparar caminos a Dios
Para que broten fuentes en el desierto tiene que haber pozos escondidos en la montaña.
Visualiza el desierto y métete en él. El desierto es símbolo de silencio para oír la voz de Dios, de soledad para el encuentro con Dios en el corazón, de peregrinación hacia una nueva vida.
Llévame, Señor, al desierto, llévame a la soledad y háblame al corazón. Que mi sed se encuentre con tus aguas abundantes, mi Dios.
Escucha la palabra de Juan. Con su aspecto de profeta te urge a que desandes tus caminos equivocados, mires la vida de otra manera y te vuelvas a Dios.
Reconozco, Señor, mis pasos en falso. Me he alejado de Ti y de mí. No he oído los gritos de dolor de mis hermanos. Espero desde el fondo de mí ser tu misericordia.
Pon tus ojos en Jesús, a quien Juan anuncia. No lo pierdas de vista. Él es tu salvación. Él te regala el Espíritu de la alegría. El enciende en tu corazón el fuego del amor. Él es la novedad que supera todas tus expectativas.
Tu amor me hace nacer de nuevo, tu amor me acompaña día a día, tu amor me espera al final de cada jornada. Gracias, Jesús.
Descubre tu vocación profética y pon en práctica la hermosa tarea de preparar caminos a Dios en los que te rodean.

CANTO Preparad el camino al señor y escuchad la palabra de Dios.

MONICIÓN AL EVANGELIO El Evangelio de Lucas nos va a dar noticia histórica del nacimiento de Juan, el Bautista. Y también del anuncio de la llegada del Mesías. El mismo Juan se hará llamar como la frase pronunciada muchos años antes por el profeta Isaías: la voz que clama en el desierto. Y el mensaje del antiguo profeta es el auténtico pan de acción del Bautista.

EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 3, 1-6
En el año quince del reinado del emperador Tiberio, siendo Poncio Pilato gobernador de Judea, y Herodes virrey de Galilea, y su hermano Felipe virrey de Iturea y Traconítide, y Lisanio virrey de Abilene, bajo el sumo sacerdocio de Anás y Caifás, vino la Palabra de Dios sobre Juan, hijo de Zacarías, en el desierto.
Y recorrió toda la comarca del Jordán, predicando un bautismo de conversión para perdón de los pecados, como está escrito en el libro de los oráculos del Profeta Isaías.
-- Una voz grita en el desierto: preparad el camino del Señor, allanad sus senderos; elévense los valles, desciendan los montes y colinas; que lo torcido se enderece, lo escabroso se iguale. Y todos verán la salvación de Dios.


Palabra del Señor.



PRECES

Al caer la tarde tu Hijo nos ofreció su cuerpo como alimento de vida eterna,
- acepta nuestra oración vespertina y haz que no falten en tu Iglesia vocaciones religiosas al servicio de los más necesitados.
Padre de bondad, que aceptaste la ofrenda de tu Hijo,
- suscita en nuestras parroquias jóvenes dispuestos a dar su vida por ti en servicio a sus hermanos.
Te pedimos Señor por las familias cristianas,
- para que sean “Iglesia doméstica” donde puedan nacer futuras vocaciones para la Iglesia universal.
Te pedimos Señor por los Seminarios y Noviciados
- que los jóvenes que allí se preparan vivan su formación con gozo y generosidad.

Al llegar a su término esta jornada, haz que no decline en la Iglesia la esperanza de tu Reino,
- enriquécela con numerosas vocaciones a la vida consagrada.

Dios misericordioso, que hiciste de María un modelo de entrega a los hermanos,
- haz que los jóvenes vean en ella un modelo a imitar.

Oh Cristo, que con tu sacrificio redentor purificas y elevas el amor humano,
- haz que los hogares cristianos sean cantera de vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada.

Jesucristo Rey del Universo, que nos has redimido y rescatado al alto precio de Tu Sangre,
- haz que tus sacerdotes sean siempre fieles al servicio de Tu Reino de verdad, de vida, de justicia, de amor y de paz.

Dios salvador, que por medio de tus profetas nos has prometido la verdadera conversión,
- ven a nuestros corazones impuros para purificarlos.
.
Altísimo Señor, baja a escucharnos con la bondad que te distingue,

- Para que nuestro párroco el padre Andrés y el padre Ángel sientan cercana en todo instante la especial protección de María Santísima particularmente en los instantes de sus desconsuelos y soledades en el ejercicio de sus misiones.

ORACIÓN FINAL
Con este himno alabamos al Señor que ha bendecido a María con toda clase de bienes Y en ella a toda la humanidad. (Se proclama a dos coros. Puede seguir la alabanza haciendo resonancias).

Salve agraciada de Dios,
Paz a ti llena de gracia,
¡alegría a ti santa Inmaculada!
¡Oh sí, para siempre,
bendición, paz y gozo a ti!

Salve madre de nuestro amor Jesús,
Paz a ti madre de nuestro Dios,
¡alegría a ti, madre de la Iglesia!
¡Oh sí, para siempre,
bendición, paz y gozo a ti!

Salve reina de los ángeles,
paz a ti reina de los santos,
¡alegría a ti reina de los pobres!
¡Oh sí, para siempre,
bendición, paz y gozo a ti!

Salve esposa del Espíritu Santo,
paz a ti mediadora de la gracia,
¡alegría a ti, mujer coronada de estrellas!
¡Oh sí, para siempre,
bendición, paz y gozo a ti!


GLORIA Y BENDICIÓN

jueves, 19 de noviembre de 2009

La Oración del Viernes, 20 de Noviembre


Gregorian Chants - Salve Regina.mp3 -

ALABANZAS AL SANTÍSIMO


CANTO AL ESPÍRITU SANTO


INTRODUCCIÓN
Domingo tras domingo hemos ido acompañando a Jesús; unas veces con fiestas extraordinarias; otras, con las misas de cada día y, sobre todo, en los domingos su Palabra, su Eucaristía nos ha llevado a comprender que NO HAY NADIE NI NADA COMO EL. Que, el Señor, es la meta y el origen de todo.
A punto de iniciar el Adviento, tiempo que nos preparará para la Navidad, esta fiesta de CRISTO REY quiere poner a Jesús en el centro de todo lo que somos y vivimos.
Que trabajemos por su reino: un reino de paz, de justicia, de verdad y de hermanos. ¿Lo haremos posible? ¿Nos dejaremos llevar –como siervos suyos- por el Rey Jesús?

CANTO Transforma mi mente, Señor, según tú quieres, para descubrir que soy tuyo.

ORACIÓN-MEDITACIÓN:
Comienza tu encuentro con Jesús con un momento de silencio. Pide al Espíritu que te lo haga presente. La oración no es cuestión de ideas, sino de encuentro con la persona de Jesús. Acostúmbrate a estar y dialogar con El.
Quiero estar contigo, Jesús. A solas. Cara a cara. Corazón con corazón. Tú le das un nuevo horizonte a mi vida.
Haz sobre ti la señal de la cruz. Ahí están escondidos la verdad y el amor que Jesús quiere ofrecer a tu vida.
Jesús, echa fuera de mí la mentira.
Quítame los miedos a la verdad.
Graba tu amor en mi corazón.
Quien es de la verdad escucha su voz, quien no se deja manipular por el poder. Recoge los ecos que Jesús va dejando en su peregrinar por tu vida.
Abro mis oídos a tu verdad, Señor.
Quiero caminar tras tu verdad.
Quiero que Tú seas mi reino, mi alegría.
Reacciona ante la propuesta que te hace Jesús. Lleva a la práctica los sentimientos que brotan en tu corazón.
Ayúdame a ser testigo de la verdad.
Aleja de mí la prepotencia, la violencia.
Quiero comunicar vida, como lo haces Tú.
Alabo al Padre, fuente de toda verdad.
Oro para que haya muchas personas, capaces de testimoniar la verdad en el amor.
Tú eres mi Rey, mi Señor, mi Vida. ¡Gracias!

CANTO Cristo Jesús, mi luz interior, no dejes que mis tinieblas tengan voz, Cristo Jesús, disipa mis sombras, y haz que en mí sólo hable tu amor.

MONICIÓN AL EVANGELIO
La verdad oficial se impone por la violencia. “La verdad de Jesús no se impone de otra manera que por la fuerza de la misma verdad, que penetra suave y a la vez fuertemente en las almas” (Vaticano II). Quien piense en el poder está muy lejos del reinado de Jesús, que se hace presente en el servicio, en la entrega de la vida y en la no violencia.
¡Ojalá que este precioso evangelio de Jesús suscite en ti una búsqueda apasionada de la verdad, un encuentro hondo con Jesús, verdad de Dios y verdad y dignidad del ser humano. “Quien busca la verdad, busca a Dios, sea de ello consciente o no” (Edith Stein).

EVANGELIO DE JUAN 18,33b-37

En aquel tiempo, preguntó Pilatos a Jesús: - ¿Eres tú el rey de los judíos?


Jesús le contestó: - ¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?
Pilatos replicó: - ¿Acaso yo soy judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí ¿Qué has hecho?

Jesús le contestó: - Mi reino no es de este mundo. Si me reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí.

Pilatos le dijo: - Conque, ¿tú eres rey?

Jesús le contestó: - Tú lo dices: Soy Rey. Yo para esto he nacido y por eso he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz.

Palabra del Señor .

CANTO

Aclamad al Señor, tierra entera, servid al Señor con alegría .

PRECES
Al caer la tarde tu Hijo nos ofreció su cuerpo como alimento de vida eterna,
- acepta nuestra oración vespertina y haz que no falten en tu Iglesia vocaciones religiosas al servicio de los más necesitados.
Padre de bondad, que aceptaste la ofrenda de tu Hijo,
- suscita en nuestras parroquias jóvenes dispuestos a dar su vida por ti en servicio a sus hermanos.
Te pedimos Señor por las familias cristianas,
- para que sean “Iglesia doméstica” donde puedan nacer futuras vocaciones para la Iglesia universal.
Te pedimos Señor por los Seminarios y Noviciados
- que los jóvenes que allí se preparan vivan su formación con gozo y generosidad.
Al llegar a su término esta jornada, haz que no decline en la Iglesia la esperanza de tu Reino,
- enriquécela con numerosas vocaciones a la vida consagrada.
Dios misericordioso, que hiciste de María un modelo de entrega a los hermanos,
- haz que los jóvenes vean en ella un modelo a imitar.


Oh Cristo, que con tu sacrificio redentor purificas y elevas el amor humano,
- haz que los hogares cristianos sean cantera de vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada.
Altísimo Señor, baja a escucharnos con la bondad que te distingue,
- Para que todos los sacerdotes y en especial nuestro párroco el padre Andrés y el padre Ángel sientan cercana en todo instante la especial protección de María Santísima particularmente en los instantes de sus desconsuelos y soledades en el ejercicio de sus misiones.
Jesucristo Rey del Universo, que nos has redimido y rescatado al alto precio de Tu Sangre,
- haz que tus sacerdotes sean siempre fieles al servicio de Tu Reino de verdad, de vida, de justicia, de amor y de paz.
.
ORACIÓN FINAL. Jesús
¡Señor Jesús!
Mi Fuerza y mi Fracaso
eres Tú.
Mi Herencia y mi Pobreza.
Tú, mi Justicia, Jesús.
Mi Guerra y mi Paz.
¡Mi libre Libertad!
Mi Muerte y Vida, Tú,
Palabra de mis gritos,
Silencio de mi espera,
Testigo de mis sueños.
¡Cruz de mi cruz!
Causa de mi Amargura,
Perdón de mi egoísmo,
Crimen de mi proceso,
Juez de mi pobre llanto,
Razón de mi esperanza,
¡Tú!

Mi Tierra Prometida
eres Tú...
La Pascua de mi Pascua.
¡Nuestra Gloria por siempre
Señor Jesús!

AVE MARIA Y GLORIA


viernes, 13 de noviembre de 2009

ORACIÓN COMUNITARIA SAN GARCIA ABAD , VIERNES 13 NOVIEMBRE


Gloria - Gregorian
CANTO INVOCACIÓN AL ESPRITU SANTO
Ilumíname, Señor, con tu Espíritu.

INTRODUCCIÓN.
Hay momentos en la vida en que todo parece que se vuelve del revés: el sol no ilumina, la luna no alumbra en las noches, las estrellas dejan de embellecer el cielo y se caen, los astros ya no son símbolo de seguridad sino que se tambalean. El sol, la luna, las estrellas, los astros son símbolo de muchas otras cosas que hacen dura la vida de los seres humanos y de los pueblos: el hambre, la injusticia, la corrupción, la enfermedad, el sinsentido…
¿Qué hacer en esos casos? ¿Será la angustia la única salida? ¿Será la desesperanza?
Nosotros, a la gran promesa de la venida de Jesús, sólo nos queda responder con la espera, con la vida levantada, con la alegría que no se oscurece ni en la noche. “En los tiempos sombríos se cantará también”.

CANTO Busca el silencio, ten alerta el corazón, calla y contempla.

ORACIÓN-MEDITACIÓN

ALABANZAS AL SANTÍSIMO
Haz sobre tu cuerpo la señal de la Trinidad. Tu fragilidad, experimentada tantas veces, es capaz de recibir la visita del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. “Esta intimidad con Él en lo interior ha sido el hermoso sol que ha iluminado mi vida convirtiéndola en un cielo anticipado. Y eso es lo que me sostiene hoy en medio de los sufrimientos. No tengo miedo a mi debilidad… porque el Dios fuerte está en mí” (Beata Isabel de la Trinidad).
En tu nombre, Padre, que me fortaleces.
En tu nombre, Jesús, que me acompañas en el camino.
En tu nombre, Espíritu Santo, que haces brotar en mí un cántico de amor.
Recorre situaciones que te angustian. Piensa en lo que hace que la vida de los pueblos sea una noche de desesperanza. Colócate en medio como un centinela que aguarda la venida del Señor, como quien espera una presencia, con el silencioso deseo de una comunión.

Cuando la turbación se apodera de mí, te espero, Señor.
Cuando experimento el miedo, me refugio en Ti, Señor, confío en Ti.
Cuando la tristeza recorre la tierra, anhelamos tu venida, Señor .
Porque Tú vienes, Señor, tenemos las vidas levantadas.
Mira a Jesús, que viene señalando el sendero de la vida, ensanchando el espacio de nuestra tienda, llenando nuestro corazón de alegría.
Tú vienes, Jesús, y quitas el pecado.
Con Jesús, puedes acompañar a personas que no saben cómo salir de sus noches, que están a punto de perder la fe en la justicia. Hay mucha dignidad escondida que espera salir a la luz.

CANTO Nada te turbe, nada te espante, quien a Dios tiene nada le falta .

MONICIÓN AL EVANGELIO
El Evangelio de hoy viene a nuestro encuentro con toda su capacidad de generar esperanza. Jesús, que es la Palabra que no pasa nunca, nos asegura que viene, que está a la puerta. Es posible verle en la noche. Su presencia en medio de nosotros es una luz más potente que la del sol, su fuerza es más grande que la de los astros, su presencia es más embellecedora que la de las estrellas o la luna en la noche.

LECTURA DEL EVANGELIO de Marcos 13, 24-32

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:«En aquellos días, después de esa gran angustia, el sol se hará tinieblas, la luna no dará su resplandor, las estrellas caerán del cielo, los astros se tambalearán.
Entonces verán venir al Hijo del hombre sobre las nubes con gran poder y majestad; enviará a los ángeles para reunir a sus elegidos de los cuatro vientos, de horizonte a horizonte.
Aprended de esta parábola de la higuera: Cuando las ramas se ponen tiernas y brotan las yemas, deducís que el verano está cerca; pues cuando veáis vosotros suceder esto, sabed que él está cerca, a la puerta.
Os aseguro que no pasará esta generación antes que todo se cumpla. El cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán, aunque el día y la hora nadie lo sabe, ni los ángeles del cielo ni el Hijo, sólo el Padre.»

Palabra del Señor.

CANTO
Laudate omnes gentes, laudate dominum.

PRECES
Al caer la tarde tu Hijo nos ofreció su cuerpo como alimento de vida eterna,
- acepta nuestra oración vespertina y haz que no falten en tu Iglesia vocaciones religiosas al servicio de los más necesitados.

Padre de bondad, que aceptaste la ofrenda de tu Hijo,
- suscita en nuestras parroquias jóvenes dispuestos a dar su vida por ti en servicio a sus hermanos.

Te pedimos Señor por las familias cristianas,
- para que sean “Iglesia doméstica” donde puedan nacer futuras vocaciones para la Iglesia universal.

Te pedimos Señor por los Seminarios y Noviciados
- que los jóvenes que allí se preparan vivan su formación con gozo y generosidad.

Al llegar a su término esta jornada, haz que no decline en la Iglesia la esperanza de tu Reino,
- enriquécela con numerosas vocaciones a la vida consagrada.

Dios misericordioso, que hiciste de María un modelo de entrega a los hermanos,
- haz que los jóvenes vean en ella un modelo a imitar.

Oh Cristo, que con tu sacrificio redentor purificas y elevas el amor humano,
- haz que los hogares cristianos sean cantera de vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada.

Altísimo Señor, baja a escucharnos con la bondad que te distingue,
- Para que todos los sacerdotes y en especial nuestro párroco el padre Andrés y el padre Ángel sientan cercana en todo instante la especial protección de María Santísima particularmente en los instantes de sus desconsuelos y soledades en el ejercicio de sus misiones.

Dios misericordioso, tú que siempre estás con nosotros en medio de nuestros sufrimientos y de nuestros tormentos, y que estarás hasta el fin de los tiempos.
- Ayúdanos a ser un pueblo profundamente lleno de esperanza, un pueblo que vive las bienaventuranzas y se pone al servicio de la unidad que tú deseas. Amén


ORACIÓN FINAL: ESPERARÉ

Esperaré a que crezca el árbol
y me dé sombra.
Pero abonaré la espera con mis hojas secas.
Esperaré a que brote el manantial
y me dé agua
Pero despejaré mi cauce
de memorias enlodadas.

Esperaré a que apunte
la aurora y me ilumine.
Pero sacudiré mi noche
de postraciones y sudarios
Esperaré a que llegue
lo que no sé y me sorprenda
Pero vaciaré mi casa de todo lo enquistado.

Y al abonar el árbol,
despejar el cauce,
sacudir la noche
y vaciar la casa,
la tierra y el lamento se abrirán a la esperanza.


AVE MARIA Y GLORIA