domingo, 27 de septiembre de 2009

Reunión del Movimiento Familiar Cristiano, San Garcia Abad


El pasado Sábado, 26 de Septiembre, tuvo lugar en los salones de nuestra Parroquia, la reunión del Movimiento Familiar Cristiano. Así, comenzaba el nuevo curso el grupo de parejas y matrimonios de nuestra Parroquia que lo componen. Por diferentes motivos, no nos pudieron acompañar : Antonio Y Rosa del MFC de Cádiz y Pablo y Charo de nuestra Parroquia.


Presidido por nuestro párroco, Andrés Drouet, comenzó una vez finalizada la Eucaristia de las 21:00. Tras la oración, se continuó con el comentario del Evangelio por las parejas presentes y también, se programó el calendario de actividades para las siguientes reuniones del MFC . Se eligió el próximo tema a debatir, El Proyecto de Vida, un tema muy interesante para toda persona, pareja y familia cristiana.


El próximo Sábado, 3 de Octubre , trás la Eucaristia, se volvera a reunir el MFC de nuestra Parroquia. En un nuevo encuentro donde con un boceto de cada pareja sobre el Proyecto de Vida, dará comienzo un nuevo intercambio de opiniones que siempre ayuda a la orientación de la pareja cristiana en la singladura de la vida y donde Jesús, es el faro que nos alumbra y orienta por la derrota correcta y que nos lleva al lugar de mejor abrigo.......................la Gloria.

Y qué es el Movimiento Familiar Cristiano ?

El MFC (Movimiento Familiar Cristiano), surgió en España, en 1966 de la fusión de Los Equipos Pío XII, la Obra Apostólica Familiar y otros movimientos familiares. Es un movimiento apostólico de la Iglesia Católica, de carácter seglar y eminentemente familiar . Está formado por los miembros de la familia y por todas aquellas personas que quieren vivir su vocación humana y cristiana, ser testigos de la fe cristiana y de los valores básicos de la institución familiar y actuar como conciencia crítica de toda la realidad social desde la perspectiva de la familia.

Por eso el MFC no es un fin en sí mismo, sino un medio organizado que potencia y ayuda a sus miembros para realizar su tarea específica en la Iglesia y en la sociedad en que viven .

Para concebir y explicitar su identidad y su misión el MFC se inspira en la tradición de la Iglesia y sus documentos, sobre todo a partir del Concilio Vaticano II. Tomando a éstos como base e intentando responder a las necesidades y a los desafíos de nuestro mundo, el MFC se define como un movimiento de Iglesia, laical, familiarista, comunitario y evangelizador.

Por qué es Movimiento de Iglesia, laical, familiarista, comunitario y evangelizador ?

MOVIMIENTO DE IGLESIA: porque forma parte de la Iglesia y, por lo tanto, debe cumplir la misión encomendada por Cristo; la de transmitir la Buena Nueva de la familia; porque presta servicios a la sociedad y a sus miembros en el ámbito de la institución familiar, orientando, formando, promoviendo y difundiendo la visión cristiana del matrimonio y la familia.

LAICAL: porque los laicos, con toda su responsabilidad y autonomía propia, pero también en profunda comunión con los pastores y con la integralidad del pueblo de Dios, están insertos en el mundo, formando pequeñas comunidades de amor, signo e instrumento de la alianza de Dios con su pueblo.

FAMILIAR: porque el M.F.C. se concibe como Movimiento de Familias: matrimonios, novios, jóvenes o viudas. -

COMUNITARIO: porque el M.F.C. tiende a ser una comunidad de comunidades cristianas, caracterizadas por su actitud de servicios a los demás; porque se apoya en la comunidad conyugal y familiar; porque comienza tomando al matrimonio como unidad; se conjuga el Nosotros: marido y mujer ocupan el mismo cargo siendo co-responsables y al cual aportan riqueza personal.

EVANGELIZADOR: porque la familia, enriquecida con la espiritualidad propia de los hijos de Dios y entrenada para la vida comunitaria, es canal abierto para el paso del amor de Dios y la paz de su amistad hacia las demás personas y familias.

Por lo tanto, el MFC, brinda a los matrimonios y parejas una evangelización integral que incluye una formación pedagógica, dinámica, progresiva y sistemática a través de la cual se promueven valores humanos y cristianos, se aprende a dialogar y se proporcionan medios e instrumentos para propiciar que sus familias sean: verdaderas comunidades de personas, servidoras de la vida, promotoras del bien común y un lugar de vida cristiana en su Parroquia o comunidad.