jueves, 1 de septiembre de 2011

Hoy es San Gil o Egidio. Patrón de los mendigos !!!


Patrono de los mendigos; pobres; herreros; inválidos; discapacitados; epilépticos; ermitaños; leprosos; personas con problemas mentales;enfermos de cancer; bosques. Protector contra la epilepsia; miedo a la noche; lepra; demencia; esterilidad.


"Haz Señor, que los gobernantes busquen la paz, afiancen el bienestar de sus pueblos y promuevan el bien común, según el ejemplo de San Egidio. Amén."



Ermitaño de origen griego que vivió entre los siglos VI y VII. Algunas leyendas piadosas lo consideraban un rico heredero emigrado de Marsella y establecido como anacoreta en un bosque, en la desembocadura del río Ródano. Con el tiempo edificó un monasterio.

Se le atribuyen algunos milagros y la piedad en el Medioevo lo llamó: Abogado de los pecadores, por haber ayudado en su conversión al Rey Carlos; Protector de pobres, tullidos, arqueros, por haber sido herido por una flecha; Abogado contra el miedo y el incubo, por ayudar a una cierva en peligro; y Defensor contra las enfermedades del cáncer y la epilepsia, llamada "mal de San Gil".

Se le consideró uno de los "14 santos auxiliares". Se le representa como anacoreta, con varios atributos: cierva, lirio, flecha clavada en el brazo, dos puertas (regalo del Papa a su monasterio) y un mensaje celeste en una filacteria por haber descubierto un pecado oculto del Rey Carlos y hacérselo confesar.

San Egidio, o San Gil, como se le conoce en el mundo de lengua española, vivió entre los siglos VI y VII y que impulsó la vida monacal al construir un monasterio cerca de la desembocadura del río Ródano.

Aunque se conocen muy pocos detalles de su vida, se le atribuyen numerosos milagros, especialmente de curaciones y conversión de pecadores.

De manera especial se le recuerda como el hombre que logró la conversión del Rey Carlos a quien le descubrió un pecado oculto, invitándolo a confesarlo en el sacramento.

Dado que en los siglos posteriores a su muerte se le consideraba como protector frente a la epilepsia, esta enfermedad se conoció en muchos lugares como "mal de San Gil". También según la tradición, la vida monástica que inició en el Ródano contó con el beneplácito del Pontífice, quien le regaló las sólidas puertas de su monasterio.



Oremos


Tú, Señor, que concediste a San Egidio el don de imitar con fidelidad a Cristo pobre y humilde, concédenos también a nosotros, por intercesión de este santo, la gracia de que, viviendo fielmente nuestra vocación, tendamos hacia la perfección que nos propones en la persona de tu Hijo. Que vive y reina contigo.







Fuentes:
Iluminación Divina
Santoral Católico
Ángel Corbalán