domingo, 4 de septiembre de 2011

Monseñor José Maria Montes, está en el cielo !!!

“Fue mi primer Obispo, Guía, Pastor y Amigo, cuando llegué hace 30 años a Argentina. No está muerto, descansa y está arriba en el Cielo”. (Reverendo D. José Carlos Del Valle Ruiz)


(Monseñor José María Montes, celebrando la Eucaristía)

Debido a la diferencia horaria con España, la noticia del fallecimiento del Reverendísimo Monseñor José María Montes, obispo emérito de Chascomús, en Buenos Aires (Argentina), nos llegó con casi un día de retraso, y ayer sábado por la mañana, fue cuando nos enteramos del desenlace.

Nuestro párroco, reverendo Don José Carlos Del Valle Ruiz, nos dio la noticia, en su despacho parroquial, con los ojos humedecidos, aún como él, nos repite una y otra vez, en la misa de difuntos, las palabras que confirman la fe…”No está muerto, descansa, está arriba en el cielo “. Pero, por encima del personaje y lo que representó monseñor Montes, para el joven sacerdote José Carlos, en Argentina y tan lejos de casa…está la gran figura de la persona buena y santa, que fue monseñor Montes, para él. Y sobre todo, la del amigo.

Esto último, lo sabemos valorar los que por algunas circunstancias de la vida, nos hemos visto por motivos de trabajo o desarrollo personal, lejos o muy lejos del entorno familiar y de amistades. Es entonces, cuando valoramos esto, la figura del amigo o amiga, que llena ese vacío que tenemos en ese instante y nos da esa confianza y apoyo que toda persona necesita para llevar a cabo su misión o trabajo en esta vida. Que por cierto, es limitada y por eso, los creyentes, procuramos ser conscientes de ello y prepararnos para la verdadera, la vida eterna.
Conforme escuchábamos a nuestro párroco hablar de su guía y amigo, fuimos conociendo mejor la enorme dimensión de quien nos ha dejado en este mundo para reunirse con Dios en el cielo.

(Reverendo José Carlos Del Valle, misa de difuntos)

Por eso, como cristianos, ayer se le dedicó la misa de difuntos a Monseñor Montes, y todos rezamos por su alma, con la confianza y fe de que ya, está allí en el cielo, buen momento este, para pedirle que ruegue a Dios, Nuestro Señor, por nosotros.



Sobre Monseñor José María Montes

Nació el 22 de marzo de 1920 en la ciudad bonaerense de Adrogué (partido de Almirante Brown), en el seno de una familia católica compuesta por Gregorio Montes, Juana Inés Giacomi y trece hijos.

Siendo estudiante secundario ingresó en la Acción Católica de la parroquia San Gabriel Arcángel, de Adrogué, donde en 1935 fue designado primer delegado de organización de apostolado católico.

Al concluir sus estudios secundarios, se desempeñó como auxiliar en el Juzgado de Paz Letrado de Almirante Brown y trabajó también en la empresa Molinos Río de la Plata, de Bunge y Born S.A.

El 28 de febrero de 1949 ingresó al seminario de La Plata donde realizó los estudios de Filosofía y Teología, y el 20 de diciembre de 1958, a los 38 años, fue ordenado sacerdote en la iglesia San Gabriel Arcángel, de Adrogué.

Tras su ordenación sacerdotal desempeñó varios cargos, siempre en La Plata, entre los cuales fue secretario privado de monseñor Raúl Francisco Primatesta, cuando el futuro cardenal y arzobispo de Córdoba era obispo auxiliar de La Plata; capellán del Hospital Italiano; vicario parroquial de Nuestra Señora de la Victoria; primer párroco de Nuestra Señora del Valle donde fundó el colegio parroquial John F. Kennedy; vicario ecónomo de la parroquia Nuestra Señora de Loreto, de Berisso. Fue también asesor del Consejo Arquidiocesano de la Acción Católica, asesor de los Cursillos de Cristiandad y del Movimiento Familiar Cristiano.

En 1976 fue designado rector de la iglesia catedral de La Plata, párroco de Nuestra Señora de los Dolores de la misma catedral platense, y canónigo del Cabildo Metropolitano Platense.

El 15 de junio de 1978 el papa Pablo VI lo nombró obispo titular de Lamdia y auxiliar de La Plata. Recibió la ordenación episcopal el 15 de agosto de 1978, de manos de monseñor Antonio José Plaza, arzobispo de La Plata; de monseñor Octavio Nicolás Derisi, arzobispo titular de Raso, y de monseñor Antonio Quarracino, obispo de Avellaneda. Su lema episcopal fue "Illum oportet crescere", palabras de San Juan Bautista: "Es necesario que El crezca y que yo disminuya".

El 19 de enero de 1983 el papa Juan Pablo II lo nombró obispo de Chascomús, sede de la que fue su segundo obispo.

Monseñor Montes renunció a su oficio pastoral por límite de edad el 3 de julio de 1996. Desde la aceptación de su renuncia y hasta la fecha, fue párroco de Sagrado Corazón de Jesús, de Témperley, en la diócesis de Lomas de Zamora. +

El pasado viernes, 2 de Septiembre, a la edad de 91 años, Dios lo ha llamado a su lado. Sus restos mortales fueron trasladados a la ciudad de Chascomús, de la que fue obispo diocesano durante 13 años. Allí permanecerán en el cementerio local hasta su traslado definitivo a la catedral Nuestra Señora de la Merced, de esa ciudad bonaerense.

D. E. P.








Fuentes:
Iluminación Divina
AICAI. Argentina
Ángel Corbalán